"Si luchas, puedes perder. Si no luchas, estás perdido".


lunes, 1 de octubre de 2012

¡No más tabú, no más miedo!

Este mediodía mi padre y yo veíamos las noticias mientras almorzábamos y, cómo no, volvieron a aparecer las imágenes de violencia de la movidita semana pasada, tras las movilizaciones del 25-S, 26-S y 29-S. Violencia distribuida, aunque no por ello equilibradamente repartida (obvio). En una de esas imágenes se ve cómo algunos manifestantes (los de las primeras filas de la gran conglomeración) empiezan a tirar cosas y "semi-golpear" con banderas a los antidisturbios que tienen en frente, y éstos entonces empiezan a cargar. La masa, ante el ataque hostil de la policía, retrocede asustada. Reacción normal, por otra parte. Pero dice mi padre: <<Ahí, ahí, si en lugar de ir todos para atrás, hubieran empujado todos hacia delante, ¡la policía no hubiera podido hacer nada contra ellos!>>.

No es que mi padre sea un gran estratega militar, pero su reflexión me invitó a pensar: <<Si en lugar de retroceder ante los ataques, avanzásemos... Se cagan "tos">>. Si los "6000" hubieran tomado la determinación de responder a los brutales ataques de la policía, avanzando en masa, no había contención posible por parte de la policía, los "6000" ganan, y si hubieran querido asaltar el Congreso, lo hubieran asaltado.

No pretendo dar con esto una de esas lecciones de "Si se hubiera hecho de este modo...". Estaba claro que no se iba a hacer de ese modo, porque la mayoría de personas que formaban esa masa, eran pacifistas, y porque los organizadores del evento se ocuparon con insistencia antes de que éste se celebrara, de trasladar el mensaje de que no se pretendía ocupar el Congreso sino sólo rodearlo, como acto simbólico. Pero, por mucho pacifismo y "metáfora" que se transmitiera previamente, finalmente, las hostias llovieron igual, y en todas y a todas las direcciones posibles (daba igual que tú hubieras provocado primero o no), Eso sí que es simbólico, recibir y recibir hostias y no devolver ni una. Simboliza perfectamente la realidad actual.

¿Qué es lo que sí pretendo? Decir que si somos muchos, una gran masa, y todos juntos, nos movemos en la misma dirección, ¿sabéis lo que pasa? Que se cagan "tos". Se cagan, siempre y cuando se de un último requisito: que no retrocedamos ante sus ataques, sino que respondamos a ellos. Si pegan, habrá que pegar más fuerte. Ahora bien, vuelvo a lo mismo, si queremos pegar más fuerte, tenemos que crear fuerza, mucha fuerza. Ser muchos y estar todos a una. Si nos dividimos para cultivar tomates en nuestros barrios o hacer charlas semanales para expresar lo mal que están las cosas y la poca vergüenza que tienen algunos, sólo conseguiremos más tomates y una charla de bar gratis en la calle. Si quieres una democracia transparente y participativa, que se prioricen a las personas antes que a los bancos, y acabar con los privilegios políticos (los tres objetivos comunes que anhelamos prácticamente todos), el actual sistema no te va a dar todo eso, por mucho que patalees, llores, grites o las millones de veces que rodees el Congreso, si quieres todo eso, ¡se lo tienes que arrebatar al sistema! Pero el sistema es fuerte, y se va a aferrar a sus engaños, su tiranía, sus intereses y sus privilegios con uñas y dientes. Solución: hacernos más fuertes que el sistema.

Esto es lo que pretende "Frente Cívico Somos mayoría", un nuevo movimiento indignado (representado entre otros por Julio Anguita) que podemos catalogar de 15M 2.0, en el sentido de que busca la unión en un frente común y dirigido hacia cumplir unos objetivos básicos, que los otros perdieron u olvidaron al centrarse en las tareas barriales. Y, otra diferencia es que, aunque ni mucho menos se declaran violentos, han retirado el tabú pacifico-masoquista impuesto por el 15M a esa palabra: violencia. <<Primero unión y fuerza -dicen-, luego veremos lo que hacemos>>. Y yo digo que amén.

Estoy menos a favor de la violencia que lo que muchos ultra-pacifistas del 15M o DRY se piensan. ¡Por su puesto que no quiero violencia! No quiero la violencia que representa cobrar 600 euros al mes; no quiero la violencia que se produce cuando echan a familias de sus hogares, no quiero la violencia que "The New York Times" ha reflejado recientemente retratando en sus fotografías a gente en España rebuscando comida entre la basura, y desde luego, no quiero la violencia fascista que ejerce el Gobierno a través de sus "perros adiestrados". Y si queremos parar toda esa violencia, la única, repito, la única forma es uniéndonos la inmensa mayoría que la padecemos y enfrentándonos a ella. Y decirle a la gente, sin engaños, que ese enfrentamiento se producirá tarde o temprano, y que no habrá motivo para el miedo cuando eso ocurra, porque seremos muchos, seremos más, y seremos muy, muy fuertes.

Imagina lo que puede ocurrir cuando eso pase. Imagina el Congreso rodeado de seis mil no, de seisciento mil indignados. Dispuestos a avanzar y no dar ni un paso atrás. Y frente a ellos la policía, o el ejército, retrocediendo asustado ante tal demostración de fuerza y poder. Yo imagino esa estampa y una esperanzadora idea acude enseguida a mi cabeza: que el fin de la violencia, por fin ha llegado. 

2 comentarios:

  1. Mejor y mas claro no se puede pedir ni decir si acaso mas fuerte.
    GRACIAS

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  2. Yo pienso lo mismo que tu pero quizás la gente se lo piense mucho por los problemas que todo ello puede acarrearles (juzgados, multas, palos, calabozos, pérdida de empleo quizás para algunos,...)

    El otro día en la concentración de Málaga no eramos suficientes ni para rodear el Ayto y el Banco de España. Casi nadie lo sabía. Creo que estamos divididos, dormidos, y nuestro espíritu político -social y crítico aún no ha despertado en muchos de nosotros. No luchamos ni por defender nuestra supervivencia... Toda una desgracia!!!

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