"Si luchas, puedes perder. Si no luchas, estás perdido"

Autor del blog: David Salinas España.


domingo, 27 de mayo de 2018

EL PP LO ESTÁ HACIENDO BIEN



Formé parte del Movimiento 15M desde las acampadas.

Me indigné como nadie cuando el PP ganó las elecciones generales con Mariano Rajoy.

Salí a manifestarme contra la reforma laboral, el rescate a los bancos y la ley mordaza.

Voté a Podemos.

Volví a indignarme (muchísimo) cuando el PP ganó de nuevo las elecciones a pesar de todos los casos de corrupción al descubierto.

Sin embargo, hoy, he de reconocerlo: el PP lo está haciendo bien.

Es más, bien no, lo está haciendo muy bien.

Está dando lo que prometió: nos está sacando de la crisis.

Muy lentamente, pero nos está sacando.

Y lo está haciendo como siempre lo había planeado: convirtiéndonos en un país productivo.

Porque si España se transforma en un país productivo, los inversores se van a fijar en nosotros y eso va a generar puestos de trabajo y hacer que baje el desempleo.

Las estadísticas, sin duda, le dan la razón.

El detalle de que hayamos conseguido ser un país productivo convirtiéndonos en mano de obra barata, bah, no cuenta.

España lidera el ranking de la UE en pobreza laboral, y a nivel mundial sólo es superado por seis países. ¿Sabes quién es el primero? La segunda potencia mundial: China. Si no te lo crees, lee esta noticia

Sí, se puede ser un país rico, muy rico, y tener muchos trabajadores pobres. Y hacia ese modelo vamos.

Hoy, en España se gana menos, se trabaja más, en peores condiciones y con mayor precariedad, y se gasta más: tenemos la luz más alta de Europa, el internet más caro, los alquileres de los pisos desorbitados... 

Pero, ¿sabes qué? Todo eso es bueno. Muy bueno. Porque si cada vez ganamos menos y necesitamos gastar más dinero, también necesitaremos, cada vez, trabajar más y más, mucho más.

Y así es como nos volvemos productivos.

Que tu calidad de vida se vea afectada no importa. 

Échale un vistazo a las estadísticas. El PP lo está haciendo bien, muy bien.

Lo único que cabría preguntarse, tras leer este artículo, es...

¿Y tú... tú cómo lo estás haciendo?...

domingo, 6 de mayo de 2018

SOCIEDAD DE RATAS


Imaginaros por favor la siguiente escena:

- Hola, buenas tardes, estaba buscando piso para alquilar y he visto que usted arrendaba el suyo.

- Así es. Dígame, ¿cuánto puede ofrecerme?

- Pues soy estudiante universitario, aunque trabajo a media jornada para poder pagarme los estudios y recibo una beca de transporte por haberme desplazado desde mi pueblo a la ciudad. Mis ingresos son tanto.

- Yo tengo trabajo estable aunque también varias deudas, entre ellas la hipoteca de este piso. Calculando lo que ganas tú y lo que necesito yo, creo que podrías pagarme tanto. ¿Qué te parece, podrías vivir con este precio?

- Sí, creo que podría, estoy de acuerdo.

O:

- No creo que pudiera, lo que usted necesita sobrepasa lo que yo puedo pagarle. Usted necesita otro comprador y yo otro propietario. Gracias por atenderme.

- De nada, ¡y suerte!

¿POR QUÉ NO SE HACE ASÍ?

En cambio, ¿qué es lo que se hace?

Fulanito acaba de recibir un piso en herencia y decide ponerlo en alquiler. Él piensa que con un precio mensual de 300€ al mes le daría para pagar algunas deudas e incluso le sobraría para llegar un poco más holgado a final de mes. Sin embargo, de repente descubre que su vecino está alquilando su piso por 600€, "¡600€! - se dice Fulanito- Vaya, no sabía que podía sacarle tanto a mi piso, ¡quizá incluso pueda alquilarlo por 700€ si le hago algunos arreglos!".

Fulanito no se pone en el pellejo de muchas personas que quieren alquilar su piso y que seguramente no puedan hacerlo porque ese coste es inasumible. Fulanito no necesita esos 300 o 400€ extras para nada. Lo que Fulanito además no sabe es que el tiro algún día le saldrá por la culata porque estará co-creando una nueva burbuja inmobiliaria que provocará despidos, crisis económica y personas sin alternativa habitacional que se meterán algún día en su piso y lo ocuparán.

Fulanito es un rata, porque está tratando de obtener el máximo beneficio a costa de asfixiar económicamente al prójimo. Y no se da cuenta de que donde está poniendo la soga es en su propio cuello.

Fulanito no es un banco, ni un fondo buitre ni una sociedad inversora... Fulanito es una persona. O más bien una rata. O ni eso, porque hasta las ratas aprenden a salir del laberinto.

Y esta sociedad no aprende, no aprende nunca. Creamos hace nada la burbuja inmobiliaria de las hipotecas, y ahora nos estamos metiendo en la de los alquileres. Estudiantes que tienen que pagar más de 500€ por habitaciones pequeñas, inquilinos a los que les suben el alquiler un 25% de una tacada, familias que están destinando más del 60% de sus ingresos (en el mejor de los casos) sólo al coste de su vivienda. Y detrás de todos esos dramas humanos:

RATAS. Ratas que ponen el valor de las cosas en función de los precios del mercado, para enriquecerse a costa de generar una comunidad cada vez más pobre y desigual, en lugar de poner el valor de las cosas en función de las necesidades de las personas, ayudando a crear una sociedad más humana.

Pues bien, yo soy autónomo... Y pago muchos impuestos. Los autónomos de España pagamos una de las cuotas de autónomos más altas de Europa: casi 300€. Y me estoy cansando de hacerlo. Porque, aunque creo en los impuestos (¿cómo no?, los impuestos son necesarios para sostener los servicios públicos que necesita una comunidad), no me siento bien conmigo mismo por estar ayudando a financiar esta sociedad de ratas. 

Me doy asco a mí mismo. Porque pienso que soy mejor que eso. Soy mejor que ellos. Y pienso que las personas con pensamientos y con sensibilidades comunes, las personas que para nada nos identificamos con aquellas ratas, deberíamos unirnos y crear una sociedad mejor. 

Pero no como se hizo en el 15M, no para tratar de alcanzar una mayoría social a través de gritar y armar jaleo en las calles, no... ¡Nunca vamos a ser mayoría social, porque en una sociedad de ratas, lo que abundan son las ratas!

Unámonos nosotros, los que tenemos conciencia social, los que nos duele que la gente sufra, los que creemos en un mundo más justo e igualitario, unámonos para no ser como las ratas. Y para no financiar su sociedad de ratas.

Unámonos, conozcámonos, apoyémonos... Generemos una red social, una nueva sociedad, minoritaria, pero fuerte, segura de sí misma y de lo que debe hacer.

No hablo de irnos a vivir a comunas hippies, hablo de construir un bloque de unión que, sin enfrentarse directamente a esa sociedad de ratas con la que no nos identificamos ni queremos formar parte, les demos donde más le duele a las ratas:

EL DINERO.

Y si este bloque de unión está formado sólo por 1000 personas en todo el territorio nacional, y de esos 1000 hay 200 autónomos, pues 200 autónomos que el mismo día y a la misma hora deciden dejar de pagar la cuota de autónomos.

Y si de esos 1000 sólo hay 100 personas que viven de alquiler y no pueden llegar a fin de mes por los precios abusivos de los propietarios, 100 inquilinos que de golpe y porrazo deciden dejar de pagar su alquiler.

Y si de esos 1000 sólo hay 30 que forman parte de una gran empresa que a pesar de que obtiene amplios beneficios está explotando o despidiendo a sus trabajadores, los 1000 decidimos dejar de comprar a esa gran empresa.

Pero, ¿te imaginas que en lugar de 1000 llegáramos a ser diez mil? ¿O cien mil? ¿¿¿O un millón??? Seguiríamos siendo una evidente minoría, pero, ¡wo!, seguramente serían muchas cuotas perdidas, muchos alquileres sin pagar, mucho menos dinero en la caja.

¿Vivimos en una sociedad de ratas donde lo que más importa, por encima de las necesidades humanas, por encima de los sentimientos de las personas, es el dinero? Jodámoles el dinero.

Creemos un red social, un frente común en el que no pidamos cambios a los políticos, en el que no pidamos votos. No, así no va a funcionar. Jodámoles la fuente de queso a las ratas y que se mueran de hambre en su maldito laberinto de mediocridad. No tenemos que pedir nada...

... simplemente, dejemos de darles. Porque son ratas, y no se lo merecen.

Que alguien recoja el guante por favor. Gracias, un abrazo.

domingo, 12 de noviembre de 2017

SOY ANDALUZ Y EMPATIZO CON EL INDEPENDENTISMO CATALÁN

Antes que nada una aclaración importante: empatizar no es apoyar, no es aprobar, no es estar de acuerdo, ni siquiera es simpatizar (una de las acepciones de simpatizar es precisamente "aprobar, apoyar"). Habría varias definiciones del término empatía, pero creo que la que sigue es bastante exacta: "Sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra".

Entiendo cómo se sienten los independentistas catalanes y llego a  conectar de una manera idealista y afectiva en su motivaciones y conductas, hasta el punto de, sí, simpatizar con ellos en algunas de éstas.

Vaya, que a veces yo también me siento un poco independentista.

Para entender este sentir, hay que remontarse al 15 de Mayo de 2011: el 15M. Éste movimiento, del que participé, no tuvo su génesis, como creo que mucha gente malrecuerda hoy, ni en la corrupción, ni en la crisis ni en el alto desempleo. El lema con el que la plataforma Democracia Real Ya llamó a la gente a manifestarse aquél día fue: "¡Democracia Real Ya! No somos mercancías en manos de banqueros y empresarios". Después vinieron las acampadas, las mareas, Podemos... Y aunque todos expresaban muchas demandas distintas y más particulares (fin de la austeridad, medidas más contundentes contra la corrupción, más transparencia, más democracia...), la base, el punto de partida, seguía y sigue hoy estando ahí: recuperar la soberanía popular.

Hay razones de sobra para afirmar con rotundidad que, efectivamente, esa soberanía popular se ha perdido (si es que algún día se obtuvo) y que hoy quienes realmente toman las decisiones que nos afectan a todos, son una minoría: el poder financiero. Los políticos, que deberían trabajar para hacer realidad los intereses de sus respectivos pueblos, priorizan las motivaciones de Bancos, Multinacionales y otros organismos de poder económico, convirtiéndose por ende en marionetas al servicio de estas entidades. Una demostración: recientemente una representante de la ONG Intermón Oxfam declaraba en una entrevista que hay 8 personas que acumulan tanta riqueza como los 3 mil millones de personas más pobres del planeta. ¿Por qué es esto una demostración? Porque en el mundo existen males que la gran mayoría de personas (el pueblo) no quiere que existan, como la pobreza, el hambre, las guerras, la desigualdad... Lo que descubre el dato anterior es que esos males son evitables, pero siguen existiendo porque los recursos están en manos de unos pocos (el poder financiero) cuya voluntad no es combatir esos males sino seguir enriqueciéndose, por tanto: no es la voluntad de los pueblos la que se está materializando, sino la del poder financiero. Por tanto: las instituciones democráticas no están al servicio de los pueblos.

Y eso nos lleva al tema catalán, donde de manera aparente, y sólo aparente, y sorprendente también, los políticos sí están trabajando para hacer efectiva la soberanía popular, y con ello, la voluntad de su pueblo. Digo sólo aparentemente porque la lógica lo desmiente. Las razones que han llevado a los políticos independentistas catalanes a proclamar la independencia unilateral no son verdaderas ni falsas, simplemente no son válidas. Explicaré esto con un silogismo como ejemplo: 

Todos los peces viven en el mar.
Snorkel es un pez.
Por tanto: Snorkel vive en el mar.

Éste es un razonamiento ni verdadero ni falso, sino inválido, ya que parte de una premisa falsa que es "Todos los peces viven en el mar" (hay peces que viven en lagos, en ríos, en peceras...) y a partir de esa premisa falsa simplemente no podemos deducir dónde vive Snorkel. Pues bien: los independentistas parten de la premisa de que se votó el 1-O y esa votación reflejó la voluntad popular, y eso es inválido, porque esa votación fue anulada por el Constitucional y hubo muchos no independentistas, muchos "noes", que nos salieron a votar ese día y que precisamente a través de no salir a votar ese día estaban manifestando su voluntad popular: no quiero la independencia y ni siquiera acepto esta votación sobre la independencia. Por supuesto, no podemos deducir ni que sean más los "sí que los "no" ni lo contrario, simplemente la votación de 1-O no demuestra nada, no es válida, y desde entonces, sin embargo, el independentismo ha seguido su hoja de ruta como un tren fuera de control que no iba a llegar a ninguna parte.

Pero, PERO, no obstante, si seguimos la lógica del independentismo (y aquí es donde hago un ejercicio de empatía), si nos ponemos en su lugar y partimos de dar por buena una premisa que en realidad es falsa y que es que el 1-O se demostró que la mayoría de los catalanes quieren la independencia, observamos un hecho muy poco frecuente en las "democracias" actuales, y que es: políticos partiéndose la cara por hacer cumplir la voluntad popular (insisto en que esto es inválido desde el punto de vista lógico, pero ellos lo ven y lo sienten así porque parten de una lógica equivocada). Los políticos independentistas no están trabajando para cumplir con intereses partidistas, particulares o provenientes del poder financiero (todo lo contrario más bien viendo la cantidad de empresas que se han ido de Cataluña), sino por hacer cumplir lo que ellos creen que es la voluntad de su pueblo, y lo están haciendo hasta tal punto de ir a la cárcel por ello.

ESO ES LO QUE YO QUIERO

No políticos que se partan la cara por mí, sino gente que se parta la cara por la gente. Personas que despierten sus conciencias de una vez y actúen, con la finalidad de lograr que las decisiones que nos afectan a todos, las tomemos entre todos. 

Y hay una forma de hacerlo y es, ahora sí, simpatizando, y por tanto apoyando, a Unidos Podemos. Y antes de dejar de leer porque piensas que este artículo se acaba de convertir en un panfleto electoralista que te está diciendo a quién debes votar, permíteme por favor acabar exponiendo mi lógica de por qué recuperar la soberanía popular pasa por Unidos Podemos. Después, una vez que acabe, podrás seguir pensando como quieras y actuando como desees. Pero déjame explicarte, de una manera racional, por qué mi post se ha convertido de repente en un "panfleto electoralista":

Podemos es producto del 15M, nace con muchas personas que participaron de ese movimiento y con un objetivo idéntico a la manifestación del 15 de Mayo de 2011: recuperar las instituciones y ponerlas al servicio de la gente, es decir: recuperar la soberanía popular. Después sí que es verdad que, gracias también en gran parte a los medios de comunicación en ocasiones, en otras gracias a la propia torpeza de los políticos de Podemos (son humanos y se equivocan como cualquiera), nos hemos perdido en cuestiones menores: que si Pablo Iglesias o Errejón, que si Venezuela, que si el PP, que si la corrupción, que si el independentismo..., pero pregúntale a cualquier miembro de Podemos y te dirá que este punto de partida (y de fin trayecto) sigue estando ahí como una prioridad absoluta: recuperar la soberanía popular. Y para ejemplo un botón: Podemos ha declarado, mil veces y mil veces más, y ha acompañado sus declaraciones con actos (votaciones) que no está a favor de la independencia sino del derecho a decidir. Soberanía Popular.

Pues bien, si pusiéramos a los cuatro representantes de los grandes partidos en España (PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos), los otros tres que no son Podemos, no voy a hablar ya de que no estuvieran a favor de derecho a decidir en Cataluña sobre la independencia porque tendrían un buen argumento: que también deberían votar el resto de españoles (y es un buen argumento, pero discutible, y sería entrar en otro debate más largo), sino que lo que me interesa poner en relevancia es que ninguno de esos tres partidos hablaría de recuperar la soberanía popular, ni en Cataluña, ni en Andalucía, ni en toda España, porque dentro de su lógica (o quizá más bien: empujados por sus motivaciones) no es cierto que no exista la soberanía popular. Dejar que las mayorías sociales, y no la minoría de las élites financieras, sean quienes realmente decidan sobre las cuestiones que afectan a estas mayorías, no entra ni siquiera en la agenda de estos partidos. Esto sólo está hoy en la agenda de un partido político (al menos entre los que tienen posibilidades de estar en el Congreso), y ése es Unidos Podemos.

Yo quiero partirme la cara por recuperar el control decisional respecto a las cuestiones colectivas en mi vida, y quiero gente que se parta la cara por hacer lo mismo. Pero ni siquiera hace falta eso. No hace falta partirse la cara, no hace faltar declarar la República Independiente de Nosotros Mismos e ir a la cárcel por ello.

Lo único que hace falta es darle la libertad de decidir a la gente para que sea la gente quien decida.

Decide.

lunes, 1 de mayo de 2017

LA DICTADURA DEL CAPITAL

Es increíble. Es increíble y horroroso al mismo tiempo, lo estúpidos que podemos llegar a ser.

El capitalismo es sin lugar a dudas la mayor prueba de lo infinita y trágica que es la estupidez humana.

Hemos generado, o facilitado o mantenido, o bien permitido que generen, faciliten o mantengan, un sistema socio-político-económico que es una gran falla. Y no lo es sólo porque en lugar de erradicar problemas como la pobreza, la desigualdad o el impacto medioambiental, los agraven (por si no fueran motivos suficientes), es también un error porque no da respuesta a la principal pregunta que se hace el ser humano desde que hace poco más de un siglo su esperanza de vida aumentó en décadas gracias a los avances de la medicina: ¿cómo soy feliz?

Desde que vivimos más tiempo, ya no es la supervivencia del individuo, la familia o la sociedad lo que nos preocupa, ahora lo es la felicidad. Y sin embargo, el Sistema Capitalista sigue apoyándose en indicadores económicos como el PIB para medir el crecimiento de las comunidades, en lugar de basar este crecimiento en indicadores psicosociales como la Percepción de Bienestar Subjetivo o la Salud Mental.

El resultado: tenemos gente que está deprimida siendo rica porque creen que eso es la felicidad, gente que es pobre y está deprimida porque son pobres, y gente de clase media que está deprimida porque quieren ser ricos.

Por otra parte, este infame Sistema Capitalista no recompensa el verdadero esfuerzo. Quien lo vea así, se está dejando llevar por el autoengaño. Para quien lo vea así: te han vendido la moto. Pero mucho. Puede haber esfuerzo al principio, sin duda. Hay gente que ha llegado a "lo más alto" (en cuanto a acumulación de riqueza y poder sin duda... ¿pero en cuanto a felicidad?), de la nada, a base de esfuerzo, trabajo, sacrificio, ahorro... al principio. Toda inversión de gotas de sudor y lágrimas tiene su límite, tanto en el coste como en el beneficio.

El Sistema Capitalista recompensa al Capital. Puedes ser pobre, trabajar mucho y ganar algo de dinero, y a partir de ahí hacer un par de inversiones y, si tienes suerte, que te den beneficios, y multiplicar éstos con otro par de inversiones, y coger los beneficios de estas últimas y multiplicarlos con otro par... Y así hasta el infinito. La Gran Maquinaria de Mierda ha empezado a funcionar. Y ese sujeto que en un principio se había esforzado y trabajado, ahora sólo vive de la renta que le dan sus inversiones.

Así se crea la acumulación de riqueza, así se crea la desigualdad, y así se crea un sistema que recompensa al que tiene dinero, al que tiene poder, en lugar de al que trabaja más, o al que más talento tiene o al que más bien aporta a la sociedad y al mundo con su trabajo. Por eso son ricos los usureros y mercaderes (banqueros y empresarios) y no los médicos, profesores, investigadores, poetas o cineastas.

¿Por qué debemos aceptar como premisa que debe ganar más dinero el que más dinero hace? ¿Por qué? ¿No hay otras cosas que hacer más importantes que el dinero? Salvar vidas, educar, entretener, hacer un mundo mejor.

¿Creéis que se puede hacer un mundo mejor dentro de un sistema cuyo índice del crecimiento humano es la riqueza material, y cuyo máximo valor de recompensa es el dinero?

Debería daros vergüenza ser tan estúpidos.

Sólo saldremos de esta Dictadura del Capitalismo cuando entendamos que las crisis ni son cíclicas ni son por tanto crisis, ni son culpa de los políticos, los empresarios, los banqueros, o los votantes...

De las crisis se aprende, se crece. Y nosotros ni hemos aprendido ni hemos crecido. Los trastornos de ansiedad y depresión sí lo están haciendo, al mismo tiempo que crece la desigualdad en un mundo que se nos muere.

Estamos dentro de un Sistema Fallido y es responsabilidad de cada uno de nosotros salirse del Sistema.

Dándole la vuelta a la maldita escala de valores. Que no sean los que más dinero hacen los que más ganen, sino los que más bienestar aportan. Que no sea el dinero la máxima ganancia, sino la felicidad.

Que no sea el dinero lo que mueva el mundo, sino el amor.

sábado, 10 de diciembre de 2016

LA CLASE MEDIA ANESTESIADA


Diana tiene 35 años, es madre de dos hijos, posee una licenciatura y un doctorado y desde hace más de 6 años trabaja en la junta directiva de una multinacional. Aunque su empleo, como el de casi todos los mortales, no está garantizado, porque hoy te despiden por cualquier cosa, Diana al menos tiene la tranquilidad de estar casada con Carlos, que es funcionario, y sabe que si algún día ella se viera en el paro, con la prestación por desempleo y el sueldo de su marido podrían salir del bache. Por otro lado, el currículum de Diana es bastante completo, por lo que se siente con la confianza de que si llegaran a despedirla, podría encontrar trabajo de nuevo fácilmente. Por estos motivos y porque además, aunque viven sin ninguna clase de lujo superficial, Diana y Carlos llegan de manera holgada a final de mes, deciden un día, por qué no, invertir una parte de sus ahorros en un fondo de inversión de su banco. Así, ese dinero que inviertan podrán rentabilizarlo y usar las ganancias en el futuro para pagar los estudios superiores de sus hijos o para regalarse un viaje por el mundo o para ya veremos.

Cristóbal también tiene 35 años, y al igual que Diana, dos hijos pequeños y una licenciatura y un doctorado. Sin embargo, como muchos mortales, la mayor parte de su vida laboral sólo ha podido acceder a empleos precarios y para los que estaba sobrecualificado. Por suerte, su mujer, Laura, sí estaba fija como operaria en la cadena de producción de una importante empresa de congelados (a Cristóbal nunca le importó que ella tuviera sólo estudios primarios, se enamoró por su sonrisa), así que Laura y Cristóbal decidieron meterse en una hipoteca para comprar una casa en la que vivir con los dos pequeños, y la firmaron con el mismo banco en el que Diana y Carlos metieron su dinero en el fondo de inversión, sin tener muy claro que por el piso de 150.000€ que estaban comprando, acabarían probablemente pagando  casi el doble en concepto de intereses, cosa que por cierto, nunca llegó a pasar, porque en la empresa de Laura hicieron un ERE, la despidieron, y como Cristóbal por aquella época estaba parado, no pudieron hacer frente a la hipoteca, y acabarían en la calle cuando el banco decidió ejecutar aquélla y quedarse con la casa.

Mario tiene 50 años, un doctorado en Económicas, y es director de banco. El director del mismo banco donde Diana y Carlos tienen depositado su dinero en el fondo de inversión. El director del mismo banco que se quedó la casa donde vivían Cristóbal y Laura, echándoles a la calle con sus dos críos pequeños. Su sueldo de banquero, bastante alto, le permite una vida más que cómoda, pero eso no significa que sea insensible a los dramas del ser humano. Claro que es contrario a la pobreza y a la desigualdad, claro que se emociona e indigna cuando ve a niños del Tercer Mundo explotados, claro que le gustaría no haber echado a la calle ni a Cristóbal ni a Laura ni a las otras 500 familias que sólo su entidad bancaria ha expulsado durante este año. Pero no podía, porque Mario, como sus Homogéneos, es el Encargado de cuadrar las cuentas. Y las cuentas cuadran cuando los beneficios anuales de La Entidad superan los del año pasado, porque si no fuera así, si Él y sus Homogéneos no cuadraran las cuentas, los ahorradores, inversores y accionistas de La Entidad, al ver que en Otras Entidades las cuentas sí que cuadran, empezarían a molestarse, y podrían retirar su dinero de La Entidad. De hecho, fue lo que pasó cuando Diana y Carlos vieron que su dinero en el fondo de inversión de su banco sólo les rendía al 5%, y en otro banco les ofrecían una rentabilidad del 5´9.

Unos años después de esta historia, Diana y Carlos pudieron cumplir su sueño de viajar por el mundo. Vivieron grandes experiencias, y vieron muchas cosas, algunas buenas, y otras malas... Pero Diana nunca olvidará, nunca, el día aquél en que una lágrima furtiva le resbaló por la mejilla, al ver el rostro cansado de una niña africana de 10 años tejiendo uniformes para una subcontrata situada en un recóndito lugar del Tercer Mundo. Los mismos uniformes que llevan los trabajadores de la empresa de congelados de la que despidieron a la mujer de Cristóbal, la misma empresa que tiene sus acciones depositadas en el mismo banco que gestiona el fondo de inversión donde ahora Diana y Carlos tienen los ahorros de su vida.

Feliz Día de los Derechos Humanos.

domingo, 23 de octubre de 2016

PEDAGOGÍA PARA EL VOTANTE SOCIALISTA

Desde el PSOE se ha insistido mucho en esta semana sobre que había que hacer mucha pedagogía dirigida hacia el votante socialista para que entendiera la barbaridad que su Comité Federal acaba de hacer hoy.

Lo que pasa es que cuando la pedagogía es ejercida por farsantes y mentirosos, no es justo llamarla pedagogía, y más preciso sería llamarla: manipulación.

Seamos honestos desde el principio si queremos transmitir una verdadera pedagogía al votante del PSOE: hoy su partido ha tomado sin lugar a dudas la mejor decisión que podía tomar. La abstención hace que el PP gobierne en minoría. La no abstención nos llevaba a unas terceras elecciones y a la posibilidad (más que probable) de que el PP alcanzara la mayoría absoluta.

Sin embargo, ¿qué ha llevado a que el PSOE tuviera que elegir hoy entre muerte y muerte, y no susto y muerte como en el chiste? Que hace unas semanas una parte importante del partido, encabezada por sus "barones", hiciera todo lo no escrito para echar al Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, traicionando a la militancia, para impedir a aquél intentar dos alternativas posibles al "muerte o muerte": pacto con Podemos y C´s, o pacto con Podemos y partidos independentistas.

Era posible un Gobierno mayoritario de Izquierdas. Las alternativas eran difíciles y nada cómodas para el PSOE, pero factibles, y hacían desbloquear la situación política en nuestro país. Y sin embargo, pedagogía, votante del PSOE, pedagogía:

Tu partido ha hecho todo lo posible y más,
no para desbloquear la situación política
o evitar un Gobierno en mayoría del PP,
como intentarán hacerte creer,
ya que existían otras alternativas más de Izquierda
para desbloquear o evitar la mayoría del PP,
no, tu partido ha hecho todo lo posible,
para darle el Gobierno al PP.

¿Qué vas a hacer ahora? Sé que es difícil lidiar con esto, sé que es duro. Sé que para muchos de vosotros el voto al PSOE tiene connotaciones sentimentales: por la cantidad de tiempo que lleváis haciéndolo, porque además de vosotros le votan vuestros padres, vuestro abuelos... Pero dejar de votarles no es traicionar vuestras raíces, más bien al contrario:

Hoy se ha culminado una traición a los ideales de la Izquierda,
una traición que se llevaba maquinando,perpetrando y consolidando,
desde hace mucho tiempo,
pero hoy, ya no caben más excusas,
ya no cabe más mirar para otro lado.

Hoy he tuiteado en Redes Sociales: desde ya podemos decir que existe una cosa más tonta que un obrero votando a la Derecha, y es un obrero votando al .

Analizándolo ahora me doy cuenta de que ha sido un comentario bastante frívolo, banal y superficial. Votar o no al PSOE no es cuestión de ser más listo, más tonto, o tenerla más grande. Es una cuestión de principios y prioridades.

Si tus principios son exclusivamente los dictados que te han inculcado tus padres o abuelos y no tienes valores propios, adelante, sigue votando al PSOE. Si tu prioridad es seguir con la tradición familiar o con tus propias costumbres, adelante, sigue votando al PSOE.

Si tus principios y prioridades son de Izquierda, de verdadera Izquierda, te darás cuenta como yo que es necesario regenerar y fortalecer la Izquierda en nuestro país, y que no lo pueden hacer ni lo harán nunca aquéllos que traicionan sus valores fundamentales.

No sigas siendo cómplice de esta traición. Podemos hacer las cosas mejor, mucho mejor. Con Pedagogía, con Verdad, y con Cambio.

Hoy, más que nunca, personas como tú y como yo, somos la Izquierda en este país. No lo olvides, cuando haya que actuar en consecuencia. Un fuerte abrazo.

domingo, 17 de julio de 2016

A LOS TERRORISTAS LOS ENGENDRA EL TERROR


¿Queréis acabar con el terrorismo? Cambiad vuestro estilo de vida.

No te juzgo.

No te culpo.

No justifico los actos de violencia.

Simplemente analizo un problema y te ofrezco una solución.

Que un trastornado (porque eso es lo que son todos los terroristas, personas con severos trastornos mentales) coja un camión y mate a más de 80 personas, es un problema. Un problema bien gordo.

Pero no es un problema que se pueda solucionar aniquilando a todos los trastornados mentales homicidas, ya que no sabemos cuántos hay, quiénes son, dónde se esconden... Es imposible detectarlos a todos. Escapan fuera de nuestro control.

Pero el origen del trastorno si es detectable y controlable.

Hay que ir al origen. A las causas.

Y las causas de estos trastornos no son biológicas. Estos trastornados homicidas no nacieron siendo trastornados homicidas. No son psicópatas con una incapacidad genética para sentir empatía. Son personas que se trastornaron y que ahora matan.

Y se trastornaron a causa de la pobreza, de la desigualdad y de las guerras.

Si ves como tu gente se muere por hambre y enfermedades y otros trastornados homicidas te convencen de que la culpa es de los que viven en Occidente porque ellos son capaces de comer marisco todos los días y usan los avances médicos para operarse las tetas o el culo, te puedes volver un trastornado homicida.

Si creces en un barrrio marginal de una nación desarrollada y sientes que te detestan por ser de otro país o de otra raza, que no te dan las mismas oportunidades, y que te están condenando a una vida de miseria, te puedes volver un trastornado homicida.

Si un misil destruye tu casa con toda tu familia dentro, te puedes volver un trastornado homicida.

No juzgo, no culpo, no justifico, simplemente analizo y te ofrezco una solución: acabar con la pobreza, acabar con la desigualdad, acabar con las guerras.

Y eso sí se puede hacer. Porque hay alimentos y recursos económicos de sobra para que todos tengamos una vida digna en este planeta. Porque podemos exigir a nuestros gobernantes desde ya que dejen de vender armas a los países pobres en conflicto y prohiban el comercio de las mismas.

Pero tanto lo uno como lo otro implicaría un descenso en el poder adquisitivo de la mayoría de personas que vivimos en el mundo desarrollado. Un cambio a peor, en nuestro estilo de vida.

Bien... Ése es el coste.

Pero no el coste de tu purga. No escribo esto para que (insisto por 3ª vez) te sientas juzgado o culpable. No te sientas juzgado si tienes un Rolex. Ni culpable si te has comprado el último Ipad. O si juegas al golf, o si vas a esquiar en vacaciones, o si te gastas mucho dinero en ropa o cosas supérfluas... 

Sólo te digo que a los terroristas los engendra el terror. El terror del hambre. El terror del racismo y la desigualdad. El terror de las guerras. Y si matamos el terror mataremos a los terroristas.

¿Cómo? Generando nuevas políticas que de forma real erradiquen la pobreza, reduzcan la desigualdad, y acaben con el negocio de las armas.

¿Y cómo generamos esas políticas los simples ciudadanos, gentes alejadas del poder legislativo y ejecutivo? Reclamando esas políticas, eligiéndolas, y exigiendo su aplicación. Así, por ese orden.

Y... No nos engañemos: asumiendo el coste. La consecuencia de la aplicación de estas medidas sería, insisto, una pérdida de poder adquisitivo. No soy economista, ni brujo ni hechicero, pero creo aventurar que esa pérdida de poder adquisitivo no sería demasiado grande, no al menos para la mayoría de la población de los países desarrollados. Quizá no fuera posible que en tu vida volvieras a poder comprarte un Rolex, o un Ipad, o esquiar en vacaciones...

Decidir si es un precio alto o bajo para acabar con el terror... es una elección que dejo en tus manos.