"Si luchas, puedes perder. Si no luchas, estás perdido".


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domingo, 24 de enero de 2021

LA RUEDA DEL HÁMSTER



Hace poco fui a preguntar al banco para la hipoteca de una vivienda y... Se me quitaron las ganas de ir a preguntar más.


Entre intereses, impuestos, comisiones, pagos a notaría, seguros... Te vuelves loco solo con pensar en todo el dinero que se te va. Y la opción del alquiler no es mejor. Digamos que con la compra de una vivienda te la meten de golpe y con el alquiler más poquito a poco. Pero al final es lo mismo: acabas jodido igualmente.


No sé si os acordáis los de mi generación. Yo soy del 80. En aquella época mis abuelos le regalaron la casa a mi madre, a tocateja la compraron. Un millón y pico de pesetas solamente costó. Ojo, que un millón y pico en aquella época era un dinero. Pero nada nada que ver con lo de ahora. De hecho, mis abuelos no eran adinerados, solo trabajadores y ahorradores, y pudieron regalarle la casa a mi madre y a sus dos hermanas. Insisto, no es que tuvieran mucho dinero sino que, simplemente, antes, se podían hacer esas cosas.


A mediados de los 90´s empezó a complicarse el tema. Subió el precio de la vivienda. Subió y subió, y siguió subiendo, y lo asumimos, sin más. Total, había mucho trabajo, apareció internet. Y también subieron los sueldos. El problema es que no solo subió la vivienda, también la luz, los alquileres, los cafés. Sobre todo a partir de la llegada del euro, el precio de la vida subió mucho. Y los sueldos también subieron, sí. Pero no al mismo ritmo. Solo hay que hacer memoria para saber esto.


Sin embargo, no fue mal el asunto, ¿verdad? Hoy, tenemos un montón de cosas, así que no nos podemos quejar. Al menos, los que tenemos trabajo. La clase trabajadora de hoy día tiene casa (ya sea en propiedad o en alquiler), tiene mucha ropa, tiene móviles y ordenadores, tiene Netflix, tiene la nevera llena y todavía hay quienes tienen la suerte de que les sobre dinerito para alguna juerga los fines de semana y un viajecito o dos al año. No está nada mal. El sistema funciona.


Eso sí... también tenemos estrés. Mucho estrés. Otra diferencia sustancial con los tiempos de antaño es que los trastornos de ansiedad y depresión han aumentado. Bastante. La OMS estima que, en 2020, la depresión ha pasado del quinto puesto en el ranking mundial de enfermedades que causan muerte y discapacidad, al segundo lugar.* Según el INE, más del 60% de los españoles sufre algún tipo de estrés en el entorno laboral, siendo clave en su salud general, psicológica y física.** 


Trabajamos mucho y muy deprisa, comemos peor porque no tenemos tiempo para cocinar, dormimos peor porque cuesta desacelerar el ritmo. Y si comes peor y duermes peor no es irrisorio pensar que enfermas más. Sin embargo, la esperanza de vida aumenta (en los países ricos, claros), así que, ¡esto sigue funcionando!


La esperanza de vida aumenta gracias a los avances tecnológicos y de la medicina. Vivimos (o duramos) más. Pero, ¿con más salud?


Otra cosa que ha cambiado son las relaciones. Sí, ahora estamos más conectados que nunca, pero, quizá seas padre o madre y te gustaría pasar más tiempo con tus hijos, y no puedes. O hijo, y te gustaría visitar más a tus padres. "No puedo, mamá, el trabajo". ¿Os suena? El 39,8% de las personas mayores de 65 años presentan soledad emocional.***


Frente a los cambios económicos que hemos tenido en las últimas décadas y que, como vemos, tienen un impacto positivo y negativo en nuestro estilo de vida, salud y relaciones, hay personas que optan por querer salirse de la "rueda del hámster". Lo puedes llamar de muchas maneras: decrecimiento, economía de desarrollo sostenible, consumo consciente o irte a vivir al campo. La idea al final es simple: tener menos. Si necesitamos tener menos cosas, podremos trabajar menos (y tener más tiempo de vida para nosotros), y, de paso, como consumiremos menos necesitaremos explotar menos, por lo que le estaremos echando una mano al planeta (que no le viene nada mal).


Sin embargo, el Sistema ya había pensado en esto. El Sistema, un día, se dijo algo como: "Va a llegar un momento en el que haya gente que no quiera tantas cosas y van a tratar de trabajar menos y consumir menos. Y eso no es bueno para mí". Y se inventó la solución: si tenemos que trabajar mucho para pagar, a un alto coste (no solo económico, como hemos visto, también personal), las cosas esenciales de la vida (vivienda, luz, agua, comida, internet, educación, salud...), todos somos hámsters atados a la puta rueda de rodar y rodar.


El Sistema nos tiene atrapados. Exprimiendo cada gota de nuestro sudor.


Pero, ¿quiénes conforman ese "malvado" sistema? ¿Poderes en la sombra? ¿Los masones? ¿Extraterrestres disfrazados de humanos? No, no hace falta usar tanto la imaginación.


El Sistema lo conformamos todos, porque todos formamos parte de la cadena de producción y consumo. Aunque, dentro de esa cadena, quienes más tienen para producir, mayor capacidad también para decidir sobre los costes y los beneficios en la cadena (en la vida... en tu vida). Exactamente, hablo de los mercados. Hablo del puto banquero que se inventa intereses y comisiones para ponerte la hipoteca por las nubes. O del empresario que decide cuánto del valor de riqueza que tú produces con tu esfuerzo te quedas tú y cuánto él. O del corredor de Bolsa de Wall Street que compra barato y te lo vende muy caro.


¿Y por qué hacen eso? ¿Son malas personas? ¿Todos forman parte de un plan para obtener cada vez más poder y dominar el mundo o simplemente se trata de mentes sádicas que disfrutan con el sufrimiento ajeno? De nuevo, exceso de imaginación. La respuesta es más simple:


En 1965, los directores generales ganaban 20 veces lo que los trabajadores de base. En 2013 ganaban 296 veces esa cantidad. De 1973 a 2013, los salarios aumentaron solo un 9%; la productividad un 74%. Es decir, los trabajadores han estado produciendo mucho más de lo que reciben de sus empleadores.****


Explotación laboral encubierta. Esclavitud sumergida.


Tienes casa, tienes móvil y tienes Netflix. Al cambio, no tienes tiempo para jugar con tus hijos o visitar a tus padres porque has de trabajar mucho para pagar todas esas cosas... y para pagarle el yate al banquero, el caddie al empresario, la coca y las putas al corredor de Bolsa.


Trabajas mucho para tener muchas cosas y que otros (unos pocos) puedan tener mucho más. Este es el Sistema.


Quizá, lo más sorprendente de todo (y lo que a mí me toca más las pelotas) es que no parece que necesitemos tantas cosas para ser felices. La psicología (para quien no lo sepa, una ciencia) ha estudiado la relación entre dinero y felicidad y no ha encontrado un correspondencia clara y directa. Concretamente, la teoría conocida como la Paradoja de Easterlin postula que, a partir de unos ingresos moderados, aumentar el nivel de ingresos no hace a las personas más felices.*****


Entonces, ¿por qué si el banquero no es más feliz con un yate de lo que puede serlo una persona normal y corriente tumbada en la playa tomando el sol, el primero jode al segundo con intereses abusivos? Muy sencillo. Porque el banquero no será más feliz, pero él no lo sabe.


Nos hemos criado en una cultura hedonista en la que el dogma dominante es tener más para ser más feliz y, sin embargo, el que no es infeliz porque es pobre lo es porque come mal, duerme peor y tiene ansiedad y depresión.


La línea de pensamiento del decrecimiento, las teorías de desarrollo sostenible, el consumo ético y consciente o el cómoloqueráisllamar, yo lo llamaré El Cambio producir menos - consumir menos, no sirve solo para frenar la explotación ilimitada de un planeta con recursos limitados (basar la economía en este modelo es lo mismo que organizar las rutas marítimas creyendo todavía que La Tierra es plana), ni solo para salvar a la humanidad del cambio climático ni solo para erradicar la pobreza y superar las desigualdades socioeconómicas globales fruto de la acumulación de riqueza de las élites que tienen el control de la producción y le ponen coste a la vida. El cambio es para ti. Para mí. Para nosotros, hijos y padres de la clase media trabajadora. Para ser felices. Para vivir mejor ahora y los años que nos queden de vida.


Pero, aunque la toma de consciencia y la responsabilidad individual no son solo importantes, sino necesarias, también son insuficientes. Porque el Sistema, como ha demostrado a través de la Historia, siempre encontrará la manera de que no salgamos de la rueda y así seguir exprimiéndonos.


Por ello, hemos de ser capaces de construir un nuevo modelo social, político y económico global en el que no existan clases, en que todas las personas tengan unos ingresos medios. No en el que todos tengamos lo mismo, por supuesto que ha de haber diferencias. Pero estas han de ser moderadas y controladas. Acabar con las millones de muertes por falta de recursos cuando hay recursos para todos, superar la vida de subsistencia y mejorar nuestra salud y bienestar pasa por ponerle límite a la ambición humana y depredadora que nos está devorando desde dentro.


En definitiva, si queremos construir un mudo más humano, justo, feliz y con futuro no basta con salirse de la rueda. Hay que quemar la rueda.


Y matar al puto banquero.


Fuentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/Depresi%C3%B3n

** https://www.europapress.es/chance/lifestyle/noticia-mas-60-espanoles-sufren-estres-estar-conectados-24-horas-sentirse-viejenial-20181016081229.html

*** http://www.copmadrid.org/wp/la-soledad-no-deseada-en-los-mayores-un-problema-de-todos/

**** https://www.climaterra.org/post/el-plan-radical-para-salvar-el-planeta-trabajando-menos

***** https://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_de_Easterlin

lunes, 1 de mayo de 2017

LA DICTADURA DEL CAPITAL

Es increíble. Es increíble y horroroso al mismo tiempo, lo estúpidos que podemos llegar a ser.

El capitalismo es sin lugar a dudas la mayor prueba de lo infinita y trágica que es la estupidez humana.

Hemos generado, o facilitado o mantenido, o bien permitido que generen, faciliten o mantengan, un sistema socio-político-económico que es una gran falla. Y no lo es sólo porque en lugar de erradicar problemas como la pobreza, la desigualdad o el impacto medioambiental, los agraven (por si no fueran motivos suficientes), es también un error porque no da respuesta a la principal pregunta que se hace el ser humano desde que hace poco más de un siglo su esperanza de vida aumentó en décadas gracias a los avances de la medicina: ¿cómo soy feliz?

Desde que vivimos más tiempo, ya no es la supervivencia del individuo, la familia o la sociedad lo que nos preocupa, ahora lo es la felicidad. Y sin embargo, el Sistema Capitalista sigue apoyándose en indicadores económicos como el PIB para medir el crecimiento de las comunidades, en lugar de basar este crecimiento en indicadores psicosociales como la Percepción de Bienestar Subjetivo o la Salud Mental.

El resultado: tenemos gente que está deprimida siendo rica porque creen que eso es la felicidad, gente que es pobre y está deprimida porque son pobres, y gente de clase media que está deprimida porque quieren ser ricos.

Por otra parte, este infame Sistema Capitalista no recompensa el verdadero esfuerzo. Quien lo vea así, se está dejando llevar por el autoengaño. Para quien lo vea así: te han vendido la moto. Pero mucho. Puede haber esfuerzo al principio, sin duda. Hay gente que ha llegado a "lo más alto" (en cuanto a acumulación de riqueza y poder sin duda... ¿pero en cuanto a felicidad?), de la nada, a base de esfuerzo, trabajo, sacrificio, ahorro... al principio. Toda inversión de gotas de sudor y lágrimas tiene su límite, tanto en el coste como en el beneficio.

El Sistema Capitalista recompensa al Capital. Puedes ser pobre, trabajar mucho y ganar algo de dinero, y a partir de ahí hacer un par de inversiones y, si tienes suerte, que te den beneficios, y multiplicar éstos con otro par de inversiones, y coger los beneficios de estas últimas y multiplicarlos con otro par... Y así hasta el infinito. La Gran Maquinaria de Mierda ha empezado a funcionar. Y ese sujeto que en un principio se había esforzado y trabajado, ahora sólo vive de la renta que le dan sus inversiones.

Así se crea la acumulación de riqueza, así se crea la desigualdad, y así se crea un sistema que recompensa al que tiene dinero, al que tiene poder, en lugar de al que trabaja más, o al que más talento tiene o al que más bien aporta a la sociedad y al mundo con su trabajo. Por eso son ricos los usureros y mercaderes (banqueros y empresarios) y no los médicos, profesores, investigadores, poetas o cineastas.

¿Por qué debemos aceptar como premisa que debe ganar más dinero el que más dinero hace? ¿Por qué? ¿No hay otras cosas que hacer más importantes que el dinero? Salvar vidas, educar, entretener, hacer un mundo mejor.

¿Creéis que se puede hacer un mundo mejor dentro de un sistema cuyo índice del crecimiento humano es la riqueza material, y cuyo máximo valor de recompensa es el dinero?

Debería daros vergüenza ser tan estúpidos.

Sólo saldremos de esta Dictadura del Capitalismo cuando entendamos que las crisis ni son cíclicas ni son por tanto crisis, ni son culpa de los políticos, los empresarios, los banqueros, o los votantes...

De las crisis se aprende, se crece. Y nosotros ni hemos aprendido ni hemos crecido. Los trastornos de ansiedad y depresión sí lo están haciendo, al mismo tiempo que crece la desigualdad en un mundo que se nos muere.

Estamos dentro de un Sistema Fallido y es responsabilidad de cada uno de nosotros salirse del Sistema.

Dándole la vuelta a la maldita escala de valores. Que no sean los que más dinero hacen los que más ganen, sino los que más bienestar aportan. Que no sea el dinero la máxima ganancia, sino la felicidad.

Que no sea el dinero lo que mueva el mundo, sino el amor.

domingo, 23 de octubre de 2016

PEDAGOGÍA PARA EL VOTANTE SOCIALISTA

Desde el PSOE se ha insistido mucho en esta semana sobre que había que hacer mucha pedagogía dirigida hacia el votante socialista para que entendiera la barbaridad que su Comité Federal acaba de hacer hoy.

Lo que pasa es que cuando la pedagogía es ejercida por farsantes y mentirosos, no es justo llamarla pedagogía, y más preciso sería llamarla: manipulación.

Seamos honestos desde el principio si queremos transmitir una verdadera pedagogía al votante del PSOE: hoy su partido ha tomado sin lugar a dudas la mejor decisión que podía tomar. La abstención hace que el PP gobierne en minoría. La no abstención nos llevaba a unas terceras elecciones y a la posibilidad (más que probable) de que el PP alcanzara la mayoría absoluta.

Sin embargo, ¿qué ha llevado a que el PSOE tuviera que elegir hoy entre muerte y muerte, y no susto y muerte como en el chiste? Que hace unas semanas una parte importante del partido, encabezada por sus "barones", hiciera todo lo no escrito para echar al Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, traicionando a la militancia, para impedir a aquél intentar dos alternativas posibles al "muerte o muerte": pacto con Podemos y C´s, o pacto con Podemos y partidos independentistas.

Era posible un Gobierno mayoritario de Izquierdas. Las alternativas eran difíciles y nada cómodas para el PSOE, pero factibles, y hacían desbloquear la situación política en nuestro país. Y sin embargo, pedagogía, votante del PSOE, pedagogía:

Tu partido ha hecho todo lo posible y más,
no para desbloquear la situación política
o evitar un Gobierno en mayoría del PP,
como intentarán hacerte creer,
ya que existían otras alternativas más de Izquierda
para desbloquear o evitar la mayoría del PP,
no, tu partido ha hecho todo lo posible,
para darle el Gobierno al PP.

¿Qué vas a hacer ahora? Sé que es difícil lidiar con esto, sé que es duro. Sé que para muchos de vosotros el voto al PSOE tiene connotaciones sentimentales: por la cantidad de tiempo que lleváis haciéndolo, porque además de vosotros le votan vuestros padres, vuestro abuelos... Pero dejar de votarles no es traicionar vuestras raíces, más bien al contrario:

Hoy se ha culminado una traición a los ideales de la Izquierda,
una traición que se llevaba maquinando,perpetrando y consolidando,
desde hace mucho tiempo,
pero hoy, ya no caben más excusas,
ya no cabe más mirar para otro lado.

Hoy he tuiteado en Redes Sociales: desde ya podemos decir que existe una cosa más tonta que un obrero votando a la Derecha, y es un obrero votando al .

Analizándolo ahora me doy cuenta de que ha sido un comentario bastante frívolo, banal y superficial. Votar o no al PSOE no es cuestión de ser más listo, más tonto, o tenerla más grande. Es una cuestión de principios y prioridades.

Si tus principios son exclusivamente los dictados que te han inculcado tus padres o abuelos y no tienes valores propios, adelante, sigue votando al PSOE. Si tu prioridad es seguir con la tradición familiar o con tus propias costumbres, adelante, sigue votando al PSOE.

Si tus principios y prioridades son de Izquierda, de verdadera Izquierda, te darás cuenta como yo que es necesario regenerar y fortalecer la Izquierda en nuestro país, y que no lo pueden hacer ni lo harán nunca aquéllos que traicionan sus valores fundamentales.

No sigas siendo cómplice de esta traición. Podemos hacer las cosas mejor, mucho mejor. Con Pedagogía, con Verdad, y con Cambio.

Hoy, más que nunca, personas como tú y como yo, somos la Izquierda en este país. No lo olvides, cuando haya que actuar en consecuencia. Un fuerte abrazo.

sábado, 25 de junio de 2016

REFLEXIÓN



Hoy voy a respetar la jornada de reflexión, y por ello, no voy a pedir por tu voto. Sí te voy a invitar a hacer una reflexión. Una curiosa reflexión.

Y es que resulta, valga la redundancia, curioso, el evidente paralelismo entre lo que ha sucedido en Reino Unido y el Brexit y lo que puede pasar mañana, más que previsiblemente, con las Elecciones Generales en España.

El jueves los británicos decidieron sobre su continuidad en Europa. Ganó el "Brexit", el salir fuera de la Unión Europea. En sólo 24 horas, se han reunido más de 1 millón de firmas para repetir el referéndum. Los motivos: ¿puede sólo el 51% de la población decidir sobre el destino del otro 49% restante, más si cabe cuando la mayoría de ese 51% son personas de más de 60 años? Es decir, en RU son las personas a las que les quedan unos 20 años de vida, las que han decidido el futuro de las que les quedan 50 o 60 años de vida, con sólo un 1 y pico por ciento de diferencia.

El paralelismo con las elecciones en España es el siguiente: el PP y el PSOE no son la primera fuerza política en España nada más que partir de los 50 años (en el caso del PSOE) y los 60 años (en el caso del PP). Resulta que la mayoría de las personas a partir de 50 años tienen un trabajo estable o una pensión asegurada. Resulta que la mayoría de los jóvenes en España no tienen trabajo, ni casa, ni futuro... a pesar de que los jóvenes son el futuro.

¿¿¿No es acaso esta situación para, al menos, reflexionar un poco???

Por supuesto, la solución no pasa por prohibir el voto a estas personas o hacer que su voto no valga lo mismo porque "es que como usted va a vivir menos", ni ninguna otra idea demencial de por el estilo que pueda sobreveniros a la cabeza. No estoy escribiendo estas líneas para que el Sistema haga algo para corregir lo que me parece, desde una óptica muy subjetiva, una injusticia social. Escribo esto para que TÚ hagas algo.

Yo en su día me puse a hablar con mis padres, con mi tía y con mi abuela, y les dije que votaran a Podemos. Les dije que si querían que no me volvieran a regalar nada nunca más, ni me dieran dinero para salir, ni me compraran un coche o me ayudasen cuando estuviera flaco de economía... Pero que me dieran su voto. Porque era yo el que no tenía trabajo, porque era yo el que no tenía casa. Porque soy sobre todo yo el que de todos ellos, mira hacia el futuro con más incertidumbre.

Les convencí. Y mi abuela, siendo de Derechas de toda la vida, votó a Podemos, antes de morir.

Alguno pensará que esto es una auténtica barbaridad, un disparate, una anormalidad democrática, que el voto es personal, indelegable, bla, bla, bla... El voto es un acto más, importante sí, pero un acto más de la conducta humana, y se puede hacer sólo pensando en uno mismo, desde una postura rígida e inmovilista, para defender sus propios ideales, o no.

O no.

También se puede hacer como un actor de amor, confianza y solidaridad hacia aquéllos que más quieres. Aunque pienses que aquéllos que más quieres puedan estar equivocados. "Bueno... también lo puedo estar yo. Que decidan ellos al menos".

Me gusta imaginarme a mi abuela pronunciado esas palabras.

Por eso hoy a ti, a ti que no tienes trabajo, que no tienes casa, que quieres pagarte tu ocio y tu coche sin depender más que de ti mismo, a ti te pido que te sientes hoy con tus mayores, con tus padres, con tus abuelos, que te sientes delante de ellos PARA HABLAR, para decir, para contar...

Y para hacer una pequeña invitación, a la reflexión.

domingo, 12 de junio de 2016

LOS IMPRESCINDIBLES



Campaña electoral. Se abre la veda para las propuestas, las promesas, los debates, los "y tú más", y hasta para los spots con gatitos.

Yo no vengo a hablaros de gatitos (que me encantan, a pesar de que soy alérgico), sino de personas.

Personas que llevan años sin encontrar un empleo, aún cuando incansables no dejan de buscarlo.

Personas haciendo colas en bancos de alimentos.

Personas sin casa o sufriendo cada día la agónica espera de que le echen a la calle.

Personas que se van a otro país, lejos de familia y amigos, para buscar un futuro que aquí no encuentran.

Personas que pasan frío en invierno, que no llegan a mitad de mes, que trabajan por horas, o con jornadas de 10-12 horas al día por un sueldo de miseria, personas dependientes que no reciben ningún tipo de ayuda, personas que se saltan una comida para que sus hijos puedan comer...

Si juntáramos a todas esas personas en una plaza (ya tendría que ser grande la plaza) y las invitáramos a expresarse, es muy probable que todas al unísono, lanzaran un grito de rabia, y que ese grito dijera: ¡¡¡CAMBIO!!!

Ése grito de rabia reclamando un cambio, sería fuerte, sería impactante, sería rotundo... Pero no nos engañemos, no sería más fuerte, impactante y rotundo que el silencio posterior.

Os voy a hablar de otro tipo de personas que, afortunadamente, también existen.

Son personas que tienen un trabajo estable y un sueldo con el que llegan holgadamente a final de mes, e incluso pueden permitirse algún pequeño lujo de vez en cuando: unas vacaciones a un país exótico, alquilar un chalet a pie de playa, ir a ver El Rey León a Madrid... Hasta pueden ahorrar para invertir en un plan de pensiones con el que asegurarse una cómoda jubilación. Y todavía les quedaría para ayudar a los hijos a pagar sus estudios.

Insisto: no hay nada malo en que existan estas personas. Al revés, es bueno. Todo lo que tienen lo han ganado con el sudor de su esfuerzo, y por otra parte, contribuyen al crecimiento y estabilidad de un país gracias a su potencial de consumo y de aportación fiscal. ¡Qué narices, ojalá todos fuéramos como esas personas!

El problema (porque para mí es un problema), es que a muchas personas de este segundo grupo de personas, no les importa las personas del primero. No es que sean insensibles a los padeceres de aquéllos: se emocionan cuando echan de su casa a una familia con hijos pequeños y se indignan cuando trabajadores tienen que luchar por que no les despidan de empresas con alto porcentaje de beneficios. Pero la verdad es que no moverían un dedo por ellos. Y no les juzgo, no les crítico, simplemente digo que es así.

A muchas de las personas que forman parte de este 2º grupo de personas, la palabra CAMBIO, no les dice nada. ¿Cambio pa qué? Ellos están bien, tienen problemas como todo el mundo, y no siempre les salen las cuentas, pero en general, en el terreno laboral y económico, están bien. ¿Así que cambio pa qué?

Mucho menos cuando les dicen que por culpa del CAMBIO pueden perder todo lo que han logrado con tanto esfuerzo. "Mirad si no lo que pasa en Venezuela, o lo que está pasando en Grecia..." Aparece entonces una fuerza mucho más influyente que la indiferencia, y que es el MIEDO.

"¿Cambio? ¿Para perder mi posibilidad de irme de vacaciones cuando me apetezca porque me bajen el sueldo, o para que me acaben quitando las pensiones?"

Lo entiendo. Yo también tendría miedo. No juzgo a nadie. Lo que pasa es que quiero creer que, dentro de ese 2º grupo de personas, también hay muchas personas cuya EMPATÍA es mucho más fuerte que su indiferencia, y cuya ILUSIÓN mucha más poderosa que su miedo.

Personas que creen que un mundo más justo e igualitario 
es posible, para todos,
y sin grandes sacrificios.

Y hoy, aquí, quiero celebrar, que existen esas personas. Nadie sobra, pero vosotros... Vosotros sois Los Imprescindibles. 


lunes, 7 de diciembre de 2015

UN DEBATE INNECESARIO


Una amiga suele reprobarme, y con toda la razón del mundo, porque suelo ser muy duro con las personas que votan al PP y al PSOE. Y "ser duro" es aquí en realidad un eufemismo de irrespetuoso.

Pero claro, ¿cómo no voy a serlo si esas personas están poniendo el dinero que pago a través de mis impuestos en manos de dos organizaciones que reiteradamente en el pasado ha usado ese dinero para enriquecerse ellos mismos? ¡Eso sí que es una falta de respeto!

Por eso, votar a PP y a PSOE es una SINVERGONZONERÍA, así, en mayúsculas, y lo más bonito que les puedo decir a los que les votan es: sinvergüenzas.

Hala, medio debate ya está zanjado. Ahora vamos a por Ciudadanos.

Ciudadanos no son corruptos, bien por ellos. También: son nuevos. Pero que sean nuevos no implica que supongan un cambio. Sus ideas políticas son viejas, sus programa económico es neoliberal, y explico qué significa esto: neoliberal = los intereses de los mercados están por encima de los intereses de los ciudadanos. SIMPLE.

Es simple, es así de simple. Y te lo van a tratar de enmascarar, de ocultar, de disfrazar de otra cosas, te lo negarán mil y mil veces más, pero es sencilla y llanamente eso. Si no me crees investiga qué es el neoliberalismo. Si no me crees pregúntate por qué millones de personas en todo el mundo salimos a la calle hace 4 años bajo el lema "Democracia real ya, no somos mercancías en manos de banqueros y empresarios".



Hala, tres cuartos de debate zanjado.

Pero hay que hablar también en positivo, vamos a hablar en positivo. ¿Por qué votar a Podemos?

Yo te voy a dar mi principal razón, y espero de verdad convencerte con ella: voy a votar a Podemos porque soy antisistema, y porque ellos lo son también.

Y somos antisistemas porque no queremos vivir en una país en el que 20 españoles tienen la misma riqueza que los 9 millones más pobres (artículo, dato: Oxfam Intermón), en un país donde en 2016 el 1% de la población acumulará más de la mitad de la riqueza (artículo, de nuevo dato de Intermón), y lo mismo pasa a nivel mundial: el 1% de la población tiene la misma riqueza que el 99% restante (artículo, entrevista a portavoz de Oxfam). Pertenecemos a un mundo en el que miles de millones de personas viven por debajo del umbral de la pobreza.

No quiero que en mi país haya gente rebuscando en la basura, haciendo cola delante de bancos de alimentos, quedándose sin casa o suicidándose porque llevan años en el paro y no ven salida. No quiero que haya 400 millones de personas en el mundo sin acceso a la sanidad, ni que 8.500 niños mueran de hambre cada día (artículo, dato de Informe mundial de nutrición), o ahogados porque huyen de guerras. Y me provoca una rabia descomunal que todo esto suceda cuando es PERFECTAMENTE EVITABLE...

... Si cambiamos el sistema. Claro que... entiendo que haya mucha gente, en España y en el mundo, que no tenga un especial deseo de cambio. Porque a ellos les va bien. No son ricos ni pobres, por tanto, no sufren, pero "tampoco tienen la culpa de lo que pasa". Tienen trabajo, casa, coche, llegan a fin de mes, y les da para hacerse un viajecito de vez en cuando. La, nunca mejor dicho, clase media acomodada. Les entiendo. Pero entender no significa compartir, apoyar, ni mucho menos amar. Y como no les amo, en absoluto, a todos ellos les deseo que les vaya mal, que les vaya realmente mal. Que se queden sin trabajo, sin ingresos, sin casas... Porque quizá eso les genere algo de EMPATÍA. Y creo que a este mundo de mierda en el que vivimos, un poco más empatía no le vendría nada mal. 

PODEMOS es la única fuerza política en España, capaz de gobernar o de influir en el Gobierno, que plantea una opción rupturista con el sistema económico social y político, un sistema que favorece la desigualdad, que perpetúa la pobreza, y que nos esclaviza y nos desensibiliza, para convertirnos en objetos (que no sujetos) no críticos a merced de un poder financiero cada vez más fuerte, cada día más cruel. Un sistema anti-humano.

Merece la pena que confiemos en ellos, en Podemos, quizá para volvernos todos un poco más humanos. No disponemos de ninguna garantía de que vayan a poder cambiar el sistema, ninguna, pero sólo con ellos, tenemos todas las posibilidades.

Ninguna garantía, todas las posibilidades...

ANEXO

Aún después de todo lo dicho, si todavía no lo tienes claro, es posible que quieras ver el debate a cuatro de esta noche en A3 Media. Si así es finalmente, verás a una señora dando la cara por el Presidente del Gobierno. Eso, de nuevo, sí que es una falta de respeto. No será la única. Esta señora defenderá orgullosa la buena gestión que ha hecho su Gobierno durante la crisis y los espléndidos resultados obtenidos. Aquí abajo tenéis las pruebas de que, por supuesto, "para nada", os estará mintiendo. Ánimo, fuerza... Y coraje. Mucho coraje. 




 

sábado, 13 de junio de 2015

HOY PUEDE SER UN GRAN DÍA



Y qué mejor día para celebrar el post nº 100 de Diario de una Revolución Ética que el día de la investidura en muchos ayuntamientos de la Unidad Popular, del Cambio.

¡Adiós Botella, bienvenida Carmena! ¡Adéu Trias, hola Colau! ¡Vete al carajo Teófila, ole tus güebos "Kichi"!

Es motivo de celebración, hoy puede ser un gran día: el día en que el pueblo recupere la casa del pueblo. Y digo "puede" porque habrá que ir demostrándolo cada día del mandato. Aunque, ya desde los primeros gestos y palabras de los nuevos alcaldes se palpa y se respira que algo va a cambiar.

¿Será suficiente tiempo de aquí a Noviembre, en las elecciones generales, para que la sociedad perciba, a  través de medidas concretas y resultados precisos en la política municipal, que éste es el camino, que la soberanía popular debe residir en auténticos representantes del pueblo, y no en peleles de los poderes económicos? Veremos...

Pero otra cuestión no menos importante se nos presenta ahora en un futuro a corto plazo: el éxito en las municipales ha demostrado lo que desde este post llevo defendiendo desde hace tiempo, lo que se sabe desde hace mucho más: LA UNIÓN HACE LA FUERZA.

Han sido candidaturas de Unidad Popular las que se han hecho con los ayuntamientos más importantes de España. Sí, la mayoría representadas por miembros de Podemos, pero no sólo Podemos estaba en esas listas. Ha sido la unión con otras fuerzas lo que ha ilusionado a la gente y movilizado su voto.

Desde aquí por tanto, un servidor se hace oír, entre otras muchas voces, para pedir esa coalición de fuerzas que llegue unida a las elecciones generales para derrotar a La Casta. Porque tendremos más posibilidades si vamos juntos.

Por otra parte, seamos honestos: PODEMOS ES YA UN FRENTE DE UNIDAD POPULAR. El primero de ellos que se creó. Podemos son gente del PAH, de Democracia Real Ya, del 15M, de las Mareas, de otros partidos. Podemos son personas que un día se cansaron de manifestarse, de quejarse, de patalear, de ponerse frente a la policía en los desahucios, de recoger firmas y que no sirviera de nada... Y dieron un paso más. Tratar de cambiar la política, haciendo política.

Podemos son estudiantes, profesores, enfermeras, médicos, parados, jubilados... Gente normal y corriente que nunca pensaron hacer de la política su profesión, y que si ahora se ven metidos en éstas es porque se han sentido con la obligación moral de hacerlo: para que no haya un desahucio más, ni más ERES injustificados, ni más despilfarro institucional mientras haya familias con hijos pasando hambre.

Que me encantaría que Podemos se unieran a IU, y a EQUO y a todos los que quieran ir juntos en esta aventura por recuperar la soberanía popular, ¡me encantaría! PERO YO NO SOY PODEMOS. No lo soy porque no voy cada semana a las asambleas o a las reuniones de trabajo. Podemos hoy está formado por muchas personas que trabajan durante horas cada día y se quiebran la cabeza buscando la mejor solución para cada problema.

Podemos no es alguien debatiendo sobre política en un bar. Podemos no es un tipo escribiendo en un post.

Dejémosles trabajar, dejémosles decidir. Y sea lo que sea que hagan, PODEMOS.

domingo, 15 de marzo de 2015

YO, HOY, TE SEÑALO Y ACUSO





Para que haya corrupción, son tres los actores que intervienen: el que corrompe, el político que se corrompe y el ciudadano que les vota. Y tan corrupto es éste como los otros dos.


Estoy harto de oír que la culpa de la crisis es del que ha dejado la herencia o del que la ha recibido, de los banqueros o de los de los paraísos fiscales. Sí, claro que todos ellos son corresponsables de la situación actual. Pero, ¿y tú, votante del PP y del PSOE?


Estoy harto, y como estoy harto, hoy, harto de ti, te señalo y te acuso:


De legitimar con tu voto la corrupción que sufre este país de esquina a esquina.


De premiar políticas ineficaces que no obtienen resultados y que además causan sufrimiento e indignación.


De volver a confiar en aquéllos que no se cansan de mentirte y aprovechan tu voto para obtener carta blanca y hacer sólo lo que más les conviene.


Tú, ciudadano, mal ciudadano, tienes tan poca vergüenza y tanta bajeza moral como los Bárcenas o los Felipe González. Sí, Felipe González, ese héroe del socialismo que ahora es un burgués acomodado en el sillón de la directiva de una multinacional privatizada cuando él mismo era presidente. O Jose María Aznar, ¡el presidente del milagro económico!… y también un criminal de guerra, e iniciador de la burbuja inmobiliaria que agravaría las consecuencias en nuestro país de una crisis mundial. Consecuencias que aún padecemos.


¿Y ésos son tus referentes? ¿A eso te agarras para seguir votándolos?


Yo, hoy, te señalo y acuso, votante del PP y del PSOE, de ser tan indigno, miserable, insensible, ignorante y déspota como los partidos a los que votas. Sí, déspota, porque con tu voto frenas el cambio que tanto necesitamos la gente maldita de mi generación, la de los 80´s, la de los 90´s. Dos décadas perdidas, repletas de jóvenes con esperanzas que se hacen añicos. Jóvenes con títulos universitarios que se ven obligados a emigrar, jóvenes con más de treinta años que ven como la vida se les escapa en casa de sus padres y no pueden vivir con independencia,  ni casarse, ni tener hijos. Y esos padres y abuelos, que se ven obligados a criar a sus nietos. De esta pena, tú tienes culpa, tú eres responsable.


Y ojala algún día todo el peso de la justicia caiga sobre ti. Porque si somos generación maldita es porque vuestras conciencias están malditas.


Y respecto a los que no votáis a PP y PSOE pero tampoco pensáis votar a Podemos. Siempre he creído que decantarse por otras formaciones políticas que me parecen muy respetables, como IU, UPyD o Ciudadanos, era también, una opción respetable.


Hoy, reniego de esa opinión.


Hoy, en un mitin de Podemos en Málaga, mi ciudad, escuchaba a Pablo Iglesias y Teresa Rodríguez, la candidata a Presidenta del Parlamento Andaluz, ¿y sabéis cuál era la palabra que más han repetido? Responsabilidad.


Con la aparición y posterior auge de Podemos, la oportunidad de cambio se ha convertido ahora en una responsabilidad de cambio. Y debemos dejar al margen preferencias políticas e ideológicas para hacer posible el fin de la corrupción y las políticas que atentan contra la ciudadanía y que tanto dolor vienen causando.


Si UPyD fuera hoy en las encuestas el partido capaz de arrebatarle el poder a las mafias que se han instalado en nuestras instituciones, os juro que, despojándome de mis prejuicios, mis convicciones y mi ego, votaría a UPyD. Pero ese partido hoy es sólo Podemos. Podemos representa hoy la oportunidad real de cambio.
 
La oportunidad nos la dan ellos. La responsabilidad, es sólo nuestra.

domingo, 1 de febrero de 2015

MENOS EGO Y MÁS AMOR PROPIO

"Sus propuestas no son realizables", "viven en una utopía", o "son unos pobres diablos que no saben lo que se hacen".

¿Sabéis quién ha hecho estos juicios sobre Podemos? ¿Ha sido un político del PP o del PSOE, un banquero, un empresario?

No. Esto lo dice la gente. Los ciudadanos. Los votantes.

Son frases populares que pueden ser dichas por el fontanero, la médico, el panadero, la estudiante, o el psicólogo que de vez en cuando escribe sobre política en un blog.

Y mi pregunta es: ¿qué narices sabe un fontanero, una médico, un panadero, una estudiante o un psicólogo, por mucho que le guste escribir sobre política, qué narices sabe de política? ¿O sobre economía, o sobre leyes?

Yo he estado en asambleas del 15 M, de Democracia Real Ya y de Podemos y he visto a chavales y chavalas a las que casi doblaba la edad debatir sobre estas cuestiones con un rango de conocimiento mucho más elevado que el mío. ¿Cómo es posible? Fácil: han leído, han estudiado, se han movido en colectivos sociales desde muy jóvenes, investigan, comparten, aprenden... Se lo curran mucho.

Cuánto ego tenemos cuando pretendemos saber más nosotros, nosotros que ni nos leemos las cabeceras de las noticias, que gente que se está partiendo los cuernos todos los días trabajando para que sus ideas, que son ideas justas, además de justas sean realizables.

¿Y yo? ¿Qué sé yo? Pues yo sé más o menos lo mismo que vosotros: que lo que hay es una mierda, porque nos engañan, nos roban y encima aplican políticas que no funcionan, y eso es una mierda lo suficientemente grande y apestosa como para querer quitarla de en medio. Y los únicos que pueden, son Podemos.

Si pensamos que sabemos más que ellos es que tenemos demasiado ego; si nos conformamos con aquella mierda, es que tenemos muy poco amor propio.

Ayer cientos de miles de personas dieron una gran exhibición de amor propio:


Y eso es lo que hace falta. Por favor: menos ego, y más amor propio.

lunes, 29 de diciembre de 2014

GRITO RABIOSO

 
A punto de terminar un año más de prolongación de la crisis para algunos y de época de oportunidad para otros. Éste ha sido el año de la confirmación de la desigualdad, Sr. Rajoy. Sus análogos han sabido aprovechar muy bien... la oportunidad.

Y sin embargo, este año ha traído algo nuevo. Algo que empezó a germinar al mismo tiempo que se creó este blog, con el surgimiento del 15-M. Ese algo es, precisamente: oportunidad.

Pero ésta es una oportunidad para nosotros, no para ellos. Porque hay que distinguir, ya lo creo que hay que distinguir. Si no distinguiéramos no estaríamos siendo realistas, no estaríamos aceptando la realidad, realidades como que los 20 más ricos en España tienen tanto como el 30% más pobre. No estaríamos reconociendo que existen: que están ellos, y que estamos nosotros.

Por eso, ante este año nuevo y esta oportunidad que se nos presenta, quiero desearos (nos) lo mejor: que la oportunidad se convierta en CAMBIO.

A nosotros que nos quema la sangre que haya 20 familias que tengan tanto como millones de las nuestras.

A nosotros que no votamos a partidos políticos corruptos porque no estamos corruptos.

A nosotros que sí que tenemos empatía, y sufrimos cuando un parado se mata, a una familia la echan de su hogar o a un preferentista le roban los ahorros de toda una vida.

A nosotros que no miramos sólo para nuestro bolsillo y sabemos que la felicidad no viene envuelta en regalos ni dentro de sobres.

A nosotros que aspiramos a una sociedad gobernada por la mayoría y no por las élites.

A nosotros que no hay día que no soñemos con un mundo más justo e igualitario.

A nosotros, nos deseo lo mejor: coraje, orgullo y dignidad, para hacer posible ese cambio. Porque sólo será posible si lo hacemos nosotros posible.

Y a los otros, a ellos: que se mueran. El mundo estaría mejor sin vosotros. Sois asquerosos, sois repugnantes. Os lucráis con el sufrimiento ajeno. Os es indiferente que haya miseria mientras vivís en la más avergonzante de las abundancias. Me refiero a políticos del PP y del PSOE, a los grandes empresarios y fortunas, a los banqueros, a los que jugáis a la ruleta rusa de la Bolsa que os engorda la cuenta corriente al tiempo que destruye familias, a los que invertís acciones en entidades que arruinan Estados y aniquilan el planeta y el futuro de nuestros hijos, a los que votáis más mirando el interés particular, el provecho que podéis sacarle, que pensando en las necesidades del colectivo... Os deseo una muerte lenta y agónica (y natural, por supuesto, no violenta, porque nadie merece mancharse las manos con vuestra sangre). Moríos uno por uno, lenta y agónicamente, asquerosos hijos de puta.

Como veis, cojo el pañuelo de vuestra ley mordaza y me froto el escroto con él.

Mi grito rabioso es el de los de abajo (nosotros) contra los de arriba (ellos). En 2015 podemos cambiar las tornas. Y ese cambio, poderosos, significará, al menos de forma simbólica, vuestra muerte.

sábado, 26 de julio de 2014

GANEMOS

Confluencia: unión o concurrencia de dos o más elementos.

Esta semana estuve en el acto de presentación de Ganemos Málaga, un movimiento social que precisamente se define como un proceso de confluencia para construir una ciudad digna y democrática, y que tiene ya sus equivalentes en ciudades como Madrid y Barcelona. 

Este movimiento no es más que la canalización de las fuerzas ciudadanas surgidas ante la precariedad y los recortes. Es, como dicen en su propia web, una invitación a la confluencia de organizaciones sociales (las mareas, la PAH, los yayoflautas...), sindicales, vecinales y... POLÍTICAS.

Y esto último es fundamental. Porque si bien iniciativas como Ganemos Málaga persiguen recuperar la democracia secuestrada por los partidos políticos del bipartidismo y devolvérsela al pueblo, un pueblo que para ser merecedor de esa democracia se ha de mostrar como un agente activo político más, esa recuperación no se dará si sólo somos capaces de hacer política en la calle. Tenemos que saber enfrentarnos al monstruo financiero, que es quien ha secuestrado a la democracia, desde fuera de los parlamentos, y también desde dentro.

Me llenó de esperanza las palabras de un compañero en el acto de presentación de Ganemos: "es mucho más lo que nos une, que lo que nos separa, por lo tanto: UNIDAD, UNIDAD Y UNIDAD".

Las próximas elecciones municipales están a 10 meses vistas. Ya nos falta tiempo para, además de llamar a la unidad social, llamar a una unidad política. Políticos, afiliados y votantes de Izquierda Unida, Podemos, Equo, Partido Animalista, Partido X... Uníos y ganad, GANAD y GANAREMOS.

La historia de David contra Goliat es muy bonita, pero no sucederá aquí, ni en otra parte, ni en este momento. La realidad es que Podemos no puede ganar al PSOE ni al PP. La crudísima realidad es que Gaza va a seguir siendo masacrada una y otra vez por Israel, con la complicidad de la comunidad internacional, hasta que no quede ni uno solo de los palestinos.

Cuanto me gustaría que nuestros artículos, posts, cantos o firmas sirvieran para detener los misiles asesinos de Israel, pero no pueden... Para que la realidad cambie la política tiene que cambiar, para que la política cambie las personas con humanidad tienen que meterse en política. Pero si intentáis entrar todos a la vez desde diferentes flancos... os quedaréis atascados en la puerta, y no habrá salida, no habrá fin para el horror que nos impone el monstruo, ya sea este horror un parado que se tira al vacío, o un niño asesinado en Gaza. Entrad como una sola unidad, y el cambio no será posible, será real.

No se puede matar al monstruo siendo pequeño, no se pueden enfrentar misiles con piedras. Ha llegado la hora de hacernos más grandes que el monstruo.

domingo, 1 de junio de 2014

LA LLAVE DEL CAMBIO

Nos acusan.

Nos acusan de ser bolivarianos. Y cada vez que lo hacen, resuena su prepotencia y desprecio hacia seis países de América Latina que han elegido de forma democrática a sus gobernantes. Todo lo que venga de lejos y sea nuevo, como las políticas centradas en el desarrollo sostenible, ellos lo cogerán y te lo presentarán como algo friki, absurdo, amenazante.

Nos acusan de ser irreales, ilusos, utópicos. Incluso se atreven a decir que seríamos una catástrofe. Una catástrofe... 6 millones de personas sin trabajo, 4 millones de ellos sin ninguna prestación, 50% de desempleo juvenil, 700.000 familias sin ingresos, recortes sangrantes en sanidad, educación y servicios sociales, pérdida de derechos laborales... La utopía es hoy, y se ha convertido en pesadilla. Vivimos en un estado catastrófico, vivimos soportando una crisis con sufrimiento por encima de nuestras posibilidades. Y los mismos que la han generado, se atreven a acusarnos.

Nos acusan porque nos tienen miedo. Tienen miedo al cambio, y quieren traspasarnos ese miedo... para que nada cambie. Porque si nada cambia ellos seguirán manteniendo sus privilegios. Porque si nada cambia podrán seguir gobernando para una minoría que les llena los bolsillos. Porque si nada cambia el poder seguirá estando en el 1% y no en el 99%.

Soy David Salinas, psicólogo y escritor, y si he hablado en primera persona del plural no es porque sea miembro de Podemos. Hablo como ciudadano, como una persona más que sufre los efectos de esta devastadora e injusta crisis; hablo como pueblo. Y es aquí donde reside la auténtica fuerza del cambio: en el pueblo. Podemos puede ser el motor que empuje esa fuerza en cuanto que es un movimiento social y político que surge de las entrañas del mismo pueblo, formado por ciudadanos y ciudadanas, y porque quiere hacer política para el pueblo contando con el pueblo. Y no ignorando su llanto y su rabia, como ha pasado hasta ahora.

Podemos es la llave del cambio. ¿Pero estás preparado para abrir esa puerta?

Ahora os hablaré como psicólogo: existe un fenómeno que en psicología se conoce como la intolerancia a la incertidumbre. Está directamente relacionado con la depresión y los trastornos de ansiedad. Consiste  en no soportar desconocer qué va a pasar y cuáles van a ser las consecuencias de nuestros actos y decisiones, es decir, quererlo tener todo siempre controlado. Pero eso es imposible. Y si esperas a tener el control absoluto para atreverte a hacer algo, posiblemente al final no hagas nada.

Eso es lo que ellos esperan de ti. NADA.

En la vida hay que tomar decisiones, hay que actuar, hay que querer avanzar, progresar... Cambiar. Aunque sea a base de tropezones y caídas. ¡Te vuelves a levantar! Y cuando vuelves a caer, ¡otra vez con más impulso te levantas! Y aprendes de cada error porque ellos te hacen más listo y más fuerte.

El PPSOE, la casta, el bipartidismo... Son un error que se repite una y otra vez, una y otra vez... Son un error del que no habéis aprendido nada. Es tu jodida intolerancia a la incertidumbre golpeándote fuerte en la cabeza y diciéndote: "no te quiero ver crecer, ni hacerte listo, ni fuerte, quiero que te quedes sentado en casa y que no hagas nada porque yo voy a hacerlo todo por ti, porque sé que no te atreves, porque sé que tienes miedo".

Pero hay veces en la vida que es necesario tener miedo... ¡y superarlo de una vez por todas!

En las elecciones europeas Podemos demostramos que ¡sí se puede! Pero no sólo podemos. Debemos. Se lo debemos a nuestro orgullo, a nuestra dignidad, a nuestro coraje.   

No les des lo que esperan. Abre esa puerta y déjales con la boca abierta. Cambia... la Historia.