"Si luchas, puedes perder. Si no luchas, estás perdido".


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domingo, 17 de febrero de 2019

UN SERIO PROBLEMA


Ayer vi "Vice", una de las películas candidatas a los Oscars y que narra la influencia de Dick Cheney, vicepresidente durante el mandato de George Bush, en la decisión de la invasión a Irak por EEUU y posterior nacimiento del Isis.

El punto de partida de la historia es muy interesante y me hizo que pensar: Cheney de joven era un hombre sin estudios universitarios, con un trabajo mediocre y problemas de alcohol. Cuando su mujer le compele a medrar porque no quiere estar al lado de un fracasado, Cheney cambia el chip de tal forma que más adelante consigue meter la cabeza en la Casa Blanca, en un puesto de poca relevancia, y desde ahí, progresivamente ir escalando posiciones, simplemente haciendo lo que se le dice que haga, hasta llegar a la vicepresidencia de los Estados Unidos.

Lo que me llamó tanto la atención de esta historia es la facilidad con la que alguien sin demasiadas dotes intelectuales, y muchas menos morales, puede llegar a ostentar tanto poder (durante la película se muestra que era Cheney quien estaba realmente, en las sombras, al mando del gobierno W Bush). Sin embargo esto no es tan difícil de entender ya que vivimos en un mundo que premia muchísimo más el oportunismo que la inteligencia, la ética o el esfuerzo. Lo cual choca bastante con los principios neoliberales que parten de un modelo en el que el esfuerzo individual ha de ser premiado, como motor del crecimiento de las comunidades. Pero si hasta un idiota como Cheney, y no digamos ya W Bush, pueden llegar a ocupar puestos de tan gran responsabilidad, uno por ser un leal lameculos, el otro por ser el hijo de papi, la pregunta que cabe hacerse es: ¿en manos de qué tipo de personas estamos dejando el motor del mundo?

Por otra parte, la historia de Cheney me sirve para hacer un análisis diferencial entre la personalidad prototípica de las personas de izquierda frente a las de la derecha. Al ser psicólogo, no puedo más que defender la importancia del entorno, sobre todo durante los primeros años de la vida del individuo, en la formación de su carácter, y por tanto de su ética personal. Quede claro que lo que voy a decir a continuación es una sobregeneralización, no se puede medir a todo el mundo por el mismo rasero ya que cada persona vive una experiencia única que le genera una personalidad exclusiva, y sin embargo sí que podemos encontrar muchos rasgos comunes según los grupos de división escogidos.

Pues bien, el carácter diferencial más típico que detecto entre las personas de derechas y de izquierdas es: la empatía. Las personas de izquierdas son más empáticas que las de derechas en tanto en cuanto éstas han sido educadas en un contexto en el que los principales valores son: la competitividad, el trabajo, el esfuerzo, la ambición, el prosperar, el llegar a ser alguien en la vida. Y las personas de izquierdas, en su mayoría pobres o de clase media o de orígenes humildes, han crecido en contextos donde, por necesidad, se transmitían más valores de solidaridad, cooperación y ayuda.

No estoy diciendo que cualquier persona de derechas tenga menos empatía que cualquier persona de izquierdas, ya que eso sería llevar lo particular a lo general, y tampoco estoy diciendo que todas las personas de derechas no sean solidarias, estoy seguro de que muchas lo son, pero también que hay muchas, posiblemente la mayoría, a las que el valor solidaridad no se las ha inculcado como uno de los valores principales en la vida.

Si a mí me enseñan desde pequeño que lo más importante es que estudie mucho y trabaje mucho para ser una persona muy de provecho en la vida, y que eso está antes que el amor, la amistad y la armonía entre los grupos (al fin y al cabo: mi prosperidad individual es más importante que la prosperidad de las comunidades), me orientaré a satisfacer mis necesidades, que además no se corresponderán con las necesidades básicas, sino con "necesidades" de éxito y fortuna, quedando las necesidades de los demás (incluyendo las básicas) muy en segundo plano. Por otra parte, fácilmente tenderé a pensar que si el otro no medra no es por mi culpa, sino porque no se está esforzando lo suficiente.

Al estar tan orientado en mi propio progreso individual (que nada tiene que ver con el crecimiento personal, si no con la acumulación de riqueza y de poder), perderé sensibilidad empática con otras personas simplemente porque "estoy demasiado centrado en lo mío". Efectivamente, la empatía es la capacidad de ponerse en el lugar del otro y por lo tanto abandonar, al menos de forma momentánea, mi actitud ególatra, lo cual resulta más complicado de hacer si me han enseñado desde pequeño que YO debo medrar, no a costa de los demás, no pisando a los demás... pero tampoco permitiendo que las necesidades de los demás, se interpongan.

Soy de los que piensa que no existen las buenas y malas personas en el mundo (ni siquiera Dick Cheney sería una mala persona, y os aseguro que tras ver la película os costará mucho coincidir en esa afirmación). Existen los buenos y los malos actos, y todos tenemos la capacidad de acometer buenos y malos actos. Pero si un grupo de personas, por regla general, ha sido educado en un contexto que ha facilitado rasgos egocéntricos y dificultado su desarrollo empático, y además el sistema socio-político-económico favorece que esas personas medren...

... en el mundo tenemos un serio problema.

El 28 de Abril son las elecciones generales en España. No te quedes en casa por favor. Vota.

Un abrazo.

domingo, 27 de mayo de 2018

EL PP LO ESTÁ HACIENDO BIEN



Formé parte del Movimiento 15M desde las acampadas.

Me indigné como nadie cuando el PP ganó las elecciones generales con Mariano Rajoy.

Salí a manifestarme contra la reforma laboral, el rescate a los bancos y la ley mordaza.

Voté a Podemos.

Volví a indignarme (muchísimo) cuando el PP ganó de nuevo las elecciones a pesar de todos los casos de corrupción al descubierto.

Sin embargo, hoy, he de reconocerlo: el PP lo está haciendo bien.

Es más, bien no, lo está haciendo muy bien.

Está dando lo que prometió: nos está sacando de la crisis.

Muy lentamente, pero nos está sacando.

Y lo está haciendo como siempre lo había planeado: convirtiéndonos en un país productivo.

Porque si España se transforma en un país productivo, los inversores se van a fijar en nosotros y eso va a generar puestos de trabajo y hacer que baje el desempleo.

Las estadísticas, sin duda, le dan la razón.

El detalle de que hayamos conseguido ser un país productivo convirtiéndonos en mano de obra barata, bah, no cuenta.

España lidera el ranking de la UE en pobreza laboral, y a nivel mundial sólo es superado por seis países. ¿Sabes quién es el primero? La segunda potencia mundial: China. Si no te lo crees, lee esta noticia

Sí, se puede ser un país rico, muy rico, y tener muchos trabajadores pobres. Y hacia ese modelo vamos.

Hoy, en España se gana menos, se trabaja más, en peores condiciones y con mayor precariedad, y se gasta más: tenemos la luz más alta de Europa, el internet más caro, los alquileres de los pisos desorbitados... 

Pero, ¿sabes qué? Todo eso es bueno. Muy bueno. Porque si cada vez ganamos menos y necesitamos gastar más dinero, también necesitaremos, cada vez, trabajar más y más, mucho más.

Y así es como nos volvemos productivos.

Que tu calidad de vida se vea afectada no importa. 

Échale un vistazo a las estadísticas. El PP lo está haciendo bien, muy bien.

Lo único que cabría preguntarse, tras leer este artículo, es...

¿Y tú... tú cómo lo estás haciendo?...

domingo, 12 de noviembre de 2017

SOY ANDALUZ Y EMPATIZO CON EL INDEPENDENTISMO CATALÁN

Antes que nada una aclaración importante: empatizar no es apoyar, no es aprobar, no es estar de acuerdo, ni siquiera es simpatizar (una de las acepciones de simpatizar es precisamente "aprobar, apoyar"). Habría varias definiciones del término empatía, pero creo que la que sigue es bastante exacta: "Sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra".

Entiendo cómo se sienten los independentistas catalanes y llego a  conectar de una manera idealista y afectiva en su motivaciones y conductas, hasta el punto de, sí, simpatizar con ellos en algunas de éstas.

Vaya, que a veces yo también me siento un poco independentista.

Para entender este sentir, hay que remontarse al 15 de Mayo de 2011: el 15M. Éste movimiento, del que participé, no tuvo su génesis, como creo que mucha gente malrecuerda hoy, ni en la corrupción, ni en la crisis ni en el alto desempleo. El lema con el que la plataforma Democracia Real Ya llamó a la gente a manifestarse aquél día fue: "¡Democracia Real Ya! No somos mercancías en manos de banqueros y empresarios". Después vinieron las acampadas, las mareas, Podemos... Y aunque todos expresaban muchas demandas distintas y más particulares (fin de la austeridad, medidas más contundentes contra la corrupción, más transparencia, más democracia...), la base, el punto de partida, seguía y sigue hoy estando ahí: recuperar la soberanía popular.

Hay razones de sobra para afirmar con rotundidad que, efectivamente, esa soberanía popular se ha perdido (si es que algún día se obtuvo) y que hoy quienes realmente toman las decisiones que nos afectan a todos, son una minoría: el poder financiero. Los políticos, que deberían trabajar para hacer realidad los intereses de sus respectivos pueblos, priorizan las motivaciones de Bancos, Multinacionales y otros organismos de poder económico, convirtiéndose por ende en marionetas al servicio de estas entidades. Una demostración: recientemente una representante de la ONG Intermón Oxfam declaraba en una entrevista que hay 8 personas que acumulan tanta riqueza como los 3 mil millones de personas más pobres del planeta. ¿Por qué es esto una demostración? Porque en el mundo existen males que la gran mayoría de personas (el pueblo) no quiere que existan, como la pobreza, el hambre, las guerras, la desigualdad... Lo que descubre el dato anterior es que esos males son evitables, pero siguen existiendo porque los recursos están en manos de unos pocos (el poder financiero) cuya voluntad no es combatir esos males sino seguir enriqueciéndose, por tanto: no es la voluntad de los pueblos la que se está materializando, sino la del poder financiero. Por tanto: las instituciones democráticas no están al servicio de los pueblos.

Y eso nos lleva al tema catalán, donde de manera aparente, y sólo aparente, y sorprendente también, los políticos sí están trabajando para hacer efectiva la soberanía popular, y con ello, la voluntad de su pueblo. Digo sólo aparentemente porque la lógica lo desmiente. Las razones que han llevado a los políticos independentistas catalanes a proclamar la independencia unilateral no son verdaderas ni falsas, simplemente no son válidas. Explicaré esto con un silogismo como ejemplo: 

Todos los peces viven en el mar.
Snorkel es un pez.
Por tanto: Snorkel vive en el mar.

Éste es un razonamiento ni verdadero ni falso, sino inválido, ya que parte de una premisa falsa que es "Todos los peces viven en el mar" (hay peces que viven en lagos, en ríos, en peceras...) y a partir de esa premisa falsa simplemente no podemos deducir dónde vive Snorkel. Pues bien: los independentistas parten de la premisa de que se votó el 1-O y esa votación reflejó la voluntad popular, y eso es inválido, porque esa votación fue anulada por el Constitucional y hubo muchos no independentistas, muchos "noes", que nos salieron a votar ese día y que precisamente a través de no salir a votar ese día estaban manifestando su voluntad popular: no quiero la independencia y ni siquiera acepto esta votación sobre la independencia. Por supuesto, no podemos deducir ni que sean más los "sí que los "no" ni lo contrario, simplemente la votación de 1-O no demuestra nada, no es válida, y desde entonces, sin embargo, el independentismo ha seguido su hoja de ruta como un tren fuera de control que no iba a llegar a ninguna parte.

Pero, PERO, no obstante, si seguimos la lógica del independentismo (y aquí es donde hago un ejercicio de empatía), si nos ponemos en su lugar y partimos de dar por buena una premisa que en realidad es falsa y que es que el 1-O se demostró que la mayoría de los catalanes quieren la independencia, observamos un hecho muy poco frecuente en las "democracias" actuales, y que es: políticos partiéndose la cara por hacer cumplir la voluntad popular (insisto en que esto es inválido desde el punto de vista lógico, pero ellos lo ven y lo sienten así porque parten de una lógica equivocada). Los políticos independentistas no están trabajando para cumplir con intereses partidistas, particulares o provenientes del poder financiero (todo lo contrario más bien viendo la cantidad de empresas que se han ido de Cataluña), sino por hacer cumplir lo que ellos creen que es la voluntad de su pueblo, y lo están haciendo hasta tal punto de ir a la cárcel por ello.

ESO ES LO QUE YO QUIERO

No políticos que se partan la cara por mí, sino gente que se parta la cara por la gente. Personas que despierten sus conciencias de una vez y actúen, con la finalidad de lograr que las decisiones que nos afectan a todos, las tomemos entre todos. 

Y hay una forma de hacerlo y es, ahora sí, simpatizando, y por tanto apoyando, a Unidos Podemos. Y antes de dejar de leer porque piensas que este artículo se acaba de convertir en un panfleto electoralista que te está diciendo a quién debes votar, permíteme por favor acabar exponiendo mi lógica de por qué recuperar la soberanía popular pasa por Unidos Podemos. Después, una vez que acabe, podrás seguir pensando como quieras y actuando como desees. Pero déjame explicarte, de una manera racional, por qué mi post se ha convertido de repente en un "panfleto electoralista":

Podemos es producto del 15M, nace con muchas personas que participaron de ese movimiento y con un objetivo idéntico a la manifestación del 15 de Mayo de 2011: recuperar las instituciones y ponerlas al servicio de la gente, es decir: recuperar la soberanía popular. Después sí que es verdad que, gracias también en gran parte a los medios de comunicación en ocasiones, en otras gracias a la propia torpeza de los políticos de Podemos (son humanos y se equivocan como cualquiera), nos hemos perdido en cuestiones menores: que si Pablo Iglesias o Errejón, que si Venezuela, que si el PP, que si la corrupción, que si el independentismo..., pero pregúntale a cualquier miembro de Podemos y te dirá que este punto de partida (y de fin trayecto) sigue estando ahí como una prioridad absoluta: recuperar la soberanía popular. Y para ejemplo un botón: Podemos ha declarado, mil veces y mil veces más, y ha acompañado sus declaraciones con actos (votaciones) que no está a favor de la independencia sino del derecho a decidir. Soberanía Popular.

Pues bien, si pusiéramos a los cuatro representantes de los grandes partidos en España (PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos), los otros tres que no son Podemos, no voy a hablar ya de que no estuvieran a favor de derecho a decidir en Cataluña sobre la independencia porque tendrían un buen argumento: que también deberían votar el resto de españoles (y es un buen argumento, pero discutible, y sería entrar en otro debate más largo), sino que lo que me interesa poner en relevancia es que ninguno de esos tres partidos hablaría de recuperar la soberanía popular, ni en Cataluña, ni en Andalucía, ni en toda España, porque dentro de su lógica (o quizá más bien: empujados por sus motivaciones) no es cierto que no exista la soberanía popular. Dejar que las mayorías sociales, y no la minoría de las élites financieras, sean quienes realmente decidan sobre las cuestiones que afectan a estas mayorías, no entra ni siquiera en la agenda de estos partidos. Esto sólo está hoy en la agenda de un partido político (al menos entre los que tienen posibilidades de estar en el Congreso), y ése es Unidos Podemos.

Yo quiero partirme la cara por recuperar el control decisional respecto a las cuestiones colectivas en mi vida, y quiero gente que se parta la cara por hacer lo mismo. Pero ni siquiera hace falta eso. No hace falta partirse la cara, no hace faltar declarar la República Independiente de Nosotros Mismos e ir a la cárcel por ello.

Lo único que hace falta es darle la libertad de decidir a la gente para que sea la gente quien decida.

Decide.

domingo, 23 de octubre de 2016

PEDAGOGÍA PARA EL VOTANTE SOCIALISTA

Desde el PSOE se ha insistido mucho en esta semana sobre que había que hacer mucha pedagogía dirigida hacia el votante socialista para que entendiera la barbaridad que su Comité Federal acaba de hacer hoy.

Lo que pasa es que cuando la pedagogía es ejercida por farsantes y mentirosos, no es justo llamarla pedagogía, y más preciso sería llamarla: manipulación.

Seamos honestos desde el principio si queremos transmitir una verdadera pedagogía al votante del PSOE: hoy su partido ha tomado sin lugar a dudas la mejor decisión que podía tomar. La abstención hace que el PP gobierne en minoría. La no abstención nos llevaba a unas terceras elecciones y a la posibilidad (más que probable) de que el PP alcanzara la mayoría absoluta.

Sin embargo, ¿qué ha llevado a que el PSOE tuviera que elegir hoy entre muerte y muerte, y no susto y muerte como en el chiste? Que hace unas semanas una parte importante del partido, encabezada por sus "barones", hiciera todo lo no escrito para echar al Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, traicionando a la militancia, para impedir a aquél intentar dos alternativas posibles al "muerte o muerte": pacto con Podemos y C´s, o pacto con Podemos y partidos independentistas.

Era posible un Gobierno mayoritario de Izquierdas. Las alternativas eran difíciles y nada cómodas para el PSOE, pero factibles, y hacían desbloquear la situación política en nuestro país. Y sin embargo, pedagogía, votante del PSOE, pedagogía:

Tu partido ha hecho todo lo posible y más,
no para desbloquear la situación política
o evitar un Gobierno en mayoría del PP,
como intentarán hacerte creer,
ya que existían otras alternativas más de Izquierda
para desbloquear o evitar la mayoría del PP,
no, tu partido ha hecho todo lo posible,
para darle el Gobierno al PP.

¿Qué vas a hacer ahora? Sé que es difícil lidiar con esto, sé que es duro. Sé que para muchos de vosotros el voto al PSOE tiene connotaciones sentimentales: por la cantidad de tiempo que lleváis haciéndolo, porque además de vosotros le votan vuestros padres, vuestro abuelos... Pero dejar de votarles no es traicionar vuestras raíces, más bien al contrario:

Hoy se ha culminado una traición a los ideales de la Izquierda,
una traición que se llevaba maquinando,perpetrando y consolidando,
desde hace mucho tiempo,
pero hoy, ya no caben más excusas,
ya no cabe más mirar para otro lado.

Hoy he tuiteado en Redes Sociales: desde ya podemos decir que existe una cosa más tonta que un obrero votando a la Derecha, y es un obrero votando al .

Analizándolo ahora me doy cuenta de que ha sido un comentario bastante frívolo, banal y superficial. Votar o no al PSOE no es cuestión de ser más listo, más tonto, o tenerla más grande. Es una cuestión de principios y prioridades.

Si tus principios son exclusivamente los dictados que te han inculcado tus padres o abuelos y no tienes valores propios, adelante, sigue votando al PSOE. Si tu prioridad es seguir con la tradición familiar o con tus propias costumbres, adelante, sigue votando al PSOE.

Si tus principios y prioridades son de Izquierda, de verdadera Izquierda, te darás cuenta como yo que es necesario regenerar y fortalecer la Izquierda en nuestro país, y que no lo pueden hacer ni lo harán nunca aquéllos que traicionan sus valores fundamentales.

No sigas siendo cómplice de esta traición. Podemos hacer las cosas mejor, mucho mejor. Con Pedagogía, con Verdad, y con Cambio.

Hoy, más que nunca, personas como tú y como yo, somos la Izquierda en este país. No lo olvides, cuando haya que actuar en consecuencia. Un fuerte abrazo.

domingo, 26 de junio de 2016

EL JUEGO



Para los de la abstención...

Jose María O´Kean, economista, ayer en una entrevista para La Sexta Noche, decía esto sobre el Brexit: lo que ha pasado en Reino Unido nos sirve para ver que los movimientos nacionalistas, por un lado, y los antisistema, por otro, no son una moda efímera, sino una respuesta ante el nivel de competitividad que exige el Sistema Globalizado.

Para que lo entendamos, O´Kean usaba la metáfora del juego. El Sistema obliga a los Estados a jugar, siguiendo unas determinadas reglas: hay que competir. En esa competición, países emergentes como China o La India han ocupado el hueco dejado por otros países, como por ejemplo España. Si queremos volver a recuperar nuestro espacio en este sistema globalizado, tenemos que competir tan fuerte como ellos y, como proponen los partidos tradicionales, siguiendo la misma estrategia: convertirse en un país más productivo. Más productivo a costa de abaratar costes. Abaratar costes a costa de bajar sueldos, reducir jornadas laborales o hacer despidos.

Frente a esto, hay movimientos sociales y políticos que están diciendo: "No jugamos". El Sistema es demasiado competitivo para nosotros, y no queremos jugar. Ya nos inventaremos nuestro propio juego, con nuestras propias reglas, e invitaremos a jugar a quienes nosotros queramos que jueguen, pero... No queremos jugar a este juego. Una postura que genera una gran incertidumbre, porque... Es que éste es el juego que hay. La partida está en marcha, y si ahora vienes tú a decir que te sales del tablero y que juegas por tu cuenta... No es malo. Ni bueno. Sencillamente, no tenemos ni idea de qué puede pasar.

Así que en principio, tan legítima y razonable es la postura que defiende que lo que hay que hacer es jugar más fuerte para ganar (partidos tradicionales), como la que postula lo contrario: vamos a jugar a otra cosa, y a ver qué pasa.

Sólo que...

Sólo que esto no se trata únicamente de una cuestión de Estados. No son los Estados los que compiten. Somos las personas. Este juego nos está afectando, a nosotros, a todos, y mucho. Nos hemos vuelto hipercompetitivos, vivimos en una vorágine de celeridad, produciendo como locos de lunes a viernes, y luego llega el fin de semana y nos metemos en un bar para beber para olvidar y a eso lo llamamos felicidad. Pero no lo es, es sólo una válvula de escape. Escapamos del estrés, de la depresión, de la ansiedad... De la locura de un sistema que nos maneja como figuras de un juego de rol que, con el transcurso de la partida, tienen que volverse cada vez más listos, eficicentes y eficaces, cada vez más currículum y más títulos, para conseguir ser las piezas del juego más valiosas, pero no lo somos, ¡no lo somos!, no somos piezas, no somos máquinas, no hemos venido a este mundo para producir-consumir, producir-consumir, producir-consumir... ¡Somos personas que sólo vamos a vivir una vez en la vida y queremos ser felices, no queremos ganar ningún juego, basta!

... Y luego están los días como hoy.

Porque días como hoy, que suceden muy pocas veces en la vida, no se te está preguntando solamente si quieres que manden los morados, los azules, o los rojos... La pregunta que se te hace un día como hoy es: ¿quieres jugar a esto... o quieres cambiar las reglas del juego?

Por eso días como hoy, no vale girar la cabeza y mirar para otro lado, no... O dices que juegas, o dices que no juegas y que quieres jugar a otra cosa.

Si te abstienes, les estás dando permiso para que sigan jugando por ti. Sólo que en este juego no juegan sólo ellos. Juegan contigo. Tú eres su pieza, figura.

Así que decide. ¿Juegas o no juegas? Hazlo, no mires para otro lado. Está en juego algo demasiado importante.

Tu vida. Tu felicidad. Y la de los que te seguirán a ti. Así que juega, ¡juega hoy, maldita sea!, aunque sólo sea para decir: "Ya no juego más".

sábado, 25 de junio de 2016

REFLEXIÓN



Hoy voy a respetar la jornada de reflexión, y por ello, no voy a pedir por tu voto. Sí te voy a invitar a hacer una reflexión. Una curiosa reflexión.

Y es que resulta, valga la redundancia, curioso, el evidente paralelismo entre lo que ha sucedido en Reino Unido y el Brexit y lo que puede pasar mañana, más que previsiblemente, con las Elecciones Generales en España.

El jueves los británicos decidieron sobre su continuidad en Europa. Ganó el "Brexit", el salir fuera de la Unión Europea. En sólo 24 horas, se han reunido más de 1 millón de firmas para repetir el referéndum. Los motivos: ¿puede sólo el 51% de la población decidir sobre el destino del otro 49% restante, más si cabe cuando la mayoría de ese 51% son personas de más de 60 años? Es decir, en RU son las personas a las que les quedan unos 20 años de vida, las que han decidido el futuro de las que les quedan 50 o 60 años de vida, con sólo un 1 y pico por ciento de diferencia.

El paralelismo con las elecciones en España es el siguiente: el PP y el PSOE no son la primera fuerza política en España nada más que partir de los 50 años (en el caso del PSOE) y los 60 años (en el caso del PP). Resulta que la mayoría de las personas a partir de 50 años tienen un trabajo estable o una pensión asegurada. Resulta que la mayoría de los jóvenes en España no tienen trabajo, ni casa, ni futuro... a pesar de que los jóvenes son el futuro.

¿¿¿No es acaso esta situación para, al menos, reflexionar un poco???

Por supuesto, la solución no pasa por prohibir el voto a estas personas o hacer que su voto no valga lo mismo porque "es que como usted va a vivir menos", ni ninguna otra idea demencial de por el estilo que pueda sobreveniros a la cabeza. No estoy escribiendo estas líneas para que el Sistema haga algo para corregir lo que me parece, desde una óptica muy subjetiva, una injusticia social. Escribo esto para que TÚ hagas algo.

Yo en su día me puse a hablar con mis padres, con mi tía y con mi abuela, y les dije que votaran a Podemos. Les dije que si querían que no me volvieran a regalar nada nunca más, ni me dieran dinero para salir, ni me compraran un coche o me ayudasen cuando estuviera flaco de economía... Pero que me dieran su voto. Porque era yo el que no tenía trabajo, porque era yo el que no tenía casa. Porque soy sobre todo yo el que de todos ellos, mira hacia el futuro con más incertidumbre.

Les convencí. Y mi abuela, siendo de Derechas de toda la vida, votó a Podemos, antes de morir.

Alguno pensará que esto es una auténtica barbaridad, un disparate, una anormalidad democrática, que el voto es personal, indelegable, bla, bla, bla... El voto es un acto más, importante sí, pero un acto más de la conducta humana, y se puede hacer sólo pensando en uno mismo, desde una postura rígida e inmovilista, para defender sus propios ideales, o no.

O no.

También se puede hacer como un actor de amor, confianza y solidaridad hacia aquéllos que más quieres. Aunque pienses que aquéllos que más quieres puedan estar equivocados. "Bueno... también lo puedo estar yo. Que decidan ellos al menos".

Me gusta imaginarme a mi abuela pronunciado esas palabras.

Por eso hoy a ti, a ti que no tienes trabajo, que no tienes casa, que quieres pagarte tu ocio y tu coche sin depender más que de ti mismo, a ti te pido que te sientes hoy con tus mayores, con tus padres, con tus abuelos, que te sientes delante de ellos PARA HABLAR, para decir, para contar...

Y para hacer una pequeña invitación, a la reflexión.

domingo, 12 de junio de 2016

LOS IMPRESCINDIBLES



Campaña electoral. Se abre la veda para las propuestas, las promesas, los debates, los "y tú más", y hasta para los spots con gatitos.

Yo no vengo a hablaros de gatitos (que me encantan, a pesar de que soy alérgico), sino de personas.

Personas que llevan años sin encontrar un empleo, aún cuando incansables no dejan de buscarlo.

Personas haciendo colas en bancos de alimentos.

Personas sin casa o sufriendo cada día la agónica espera de que le echen a la calle.

Personas que se van a otro país, lejos de familia y amigos, para buscar un futuro que aquí no encuentran.

Personas que pasan frío en invierno, que no llegan a mitad de mes, que trabajan por horas, o con jornadas de 10-12 horas al día por un sueldo de miseria, personas dependientes que no reciben ningún tipo de ayuda, personas que se saltan una comida para que sus hijos puedan comer...

Si juntáramos a todas esas personas en una plaza (ya tendría que ser grande la plaza) y las invitáramos a expresarse, es muy probable que todas al unísono, lanzaran un grito de rabia, y que ese grito dijera: ¡¡¡CAMBIO!!!

Ése grito de rabia reclamando un cambio, sería fuerte, sería impactante, sería rotundo... Pero no nos engañemos, no sería más fuerte, impactante y rotundo que el silencio posterior.

Os voy a hablar de otro tipo de personas que, afortunadamente, también existen.

Son personas que tienen un trabajo estable y un sueldo con el que llegan holgadamente a final de mes, e incluso pueden permitirse algún pequeño lujo de vez en cuando: unas vacaciones a un país exótico, alquilar un chalet a pie de playa, ir a ver El Rey León a Madrid... Hasta pueden ahorrar para invertir en un plan de pensiones con el que asegurarse una cómoda jubilación. Y todavía les quedaría para ayudar a los hijos a pagar sus estudios.

Insisto: no hay nada malo en que existan estas personas. Al revés, es bueno. Todo lo que tienen lo han ganado con el sudor de su esfuerzo, y por otra parte, contribuyen al crecimiento y estabilidad de un país gracias a su potencial de consumo y de aportación fiscal. ¡Qué narices, ojalá todos fuéramos como esas personas!

El problema (porque para mí es un problema), es que a muchas personas de este segundo grupo de personas, no les importa las personas del primero. No es que sean insensibles a los padeceres de aquéllos: se emocionan cuando echan de su casa a una familia con hijos pequeños y se indignan cuando trabajadores tienen que luchar por que no les despidan de empresas con alto porcentaje de beneficios. Pero la verdad es que no moverían un dedo por ellos. Y no les juzgo, no les crítico, simplemente digo que es así.

A muchas de las personas que forman parte de este 2º grupo de personas, la palabra CAMBIO, no les dice nada. ¿Cambio pa qué? Ellos están bien, tienen problemas como todo el mundo, y no siempre les salen las cuentas, pero en general, en el terreno laboral y económico, están bien. ¿Así que cambio pa qué?

Mucho menos cuando les dicen que por culpa del CAMBIO pueden perder todo lo que han logrado con tanto esfuerzo. "Mirad si no lo que pasa en Venezuela, o lo que está pasando en Grecia..." Aparece entonces una fuerza mucho más influyente que la indiferencia, y que es el MIEDO.

"¿Cambio? ¿Para perder mi posibilidad de irme de vacaciones cuando me apetezca porque me bajen el sueldo, o para que me acaben quitando las pensiones?"

Lo entiendo. Yo también tendría miedo. No juzgo a nadie. Lo que pasa es que quiero creer que, dentro de ese 2º grupo de personas, también hay muchas personas cuya EMPATÍA es mucho más fuerte que su indiferencia, y cuya ILUSIÓN mucha más poderosa que su miedo.

Personas que creen que un mundo más justo e igualitario 
es posible, para todos,
y sin grandes sacrificios.

Y hoy, aquí, quiero celebrar, que existen esas personas. Nadie sobra, pero vosotros... Vosotros sois Los Imprescindibles. 


domingo, 10 de abril de 2016

RÍNDETE PABLO


Desde que conocimos los resultados de las votaciones en Diciembre, tres cosas importantes han pasado respecto a los tres partidos políticos que alcanzaron mayor número de votos:
  • No han parado de salir más nombres y datos sobre las corruptelas del PP. Esto no ha sido intencionado, como llegó a insinuar un ministro que dijo "qué casualidad que salga tanto ahora, cuando nos encontramos en un momento tan delicado". ¿Y el 2015, año de elecciones, no era un momento delicado? Y en el 2017 será otra cosa. Si durante estos meses han salido a la luz tantos casos en el PP es porque se han hecho públicos los sumarios en el momento en que tocaba. Y principalmente: porque en el PP hay mucha corrupción. Demasiada, y sistémica, corrupción.
  • El PSOE ha salido del armario. Ante el dilema de pactar con la Izquierda (Podemos+IU+Compromís) y pactar con el Centro Derecha de Ciudadanos, el PSOE ha preferido buscar el pacto con este último. Curioso para un partido que se denomina Partido Socialista Obrero Español. Si el PSOE obtuvo los peores resultados de su historia en las elecciones del 2015 ha sido porque muchos no se creían que siguiera siendo un verdadero partido de izquierda. Ahora esa creencia es ya una confirmación.
  • En Podemos ha habido divisiones y conflictos internos. Pablo Iglesias echó al Coordinador General en Madrid, esto a Errejón no le sentó muy bien... Pero poco más. Los problemas internos de un partido son eso, problemas, y por tanto solucionables, e internos, y por ello no deberían afectar demasiado al equilibrio de un país.
Pues bien, visto lo visto, éstos son los resultados de las últimas encuestas sobre intención de voto realizadas en España: sube un poquito el PP, PSOE se mantiene, y sube Ciudadanos en detrimento de Podemos que baja. Es decir, que para la gente (o más bien: para determinadas gentes) son más importantes los problemas internos de un partido que la corrupción o su auténtica ideología.

No, la gente, incluso determinadas gentes, no es tan idiota. Idiota no. Rígida mentalmente sí. Y no van a cambiar su voto. Porque es su costumbre votar a unos partidos o a otros, y son gentes de costumbres. Sus costumbres son su religión. Y ni aunque Rajoy fuera descubierto violando a un niño de 5 años, ni Pedro Sánchez sacrificando a vírgenes en una secta satánica, iban a dejar de creer en sus líderes, igual que algunas personas no dejan de creer en Dios a pesar de la Teoría científica de la evolución.

Es por esto que Pablo Iglesias debe, tiene, está obligado a... reconocer su derrota. La derrota de Podemos, la derrota del Movimiento para el Cambio, la derrota de los Indignados.

Una derrota que no sucede por deméritos propios: no es que seamos estúpidos, o tengamos poca experiencia, o seamos terroristas, o bolivarianos, o nos financiemos ilegalmente (una mentira más que se ha demostrado como eso en tribunales). No... Simplemente la sociedad no está preparada. La sociedad española (parte de esta sociedad), no está a la altura.

Así que ríndete Pablo, ríndete para que gane el mal menor, ríndete para favorecer un Gobierno entre C´s y PSOE (el Centro Derecha) y así no gane la Extrema Derecha representada por el PP. Esta rendición, como ves, esconde una victoria parcial. Que dadas las circunstancia, y dadas las gentes, ya es mucho.

Ríndete Pablo, y ya sea en la oposición o formando parte de ese Gobierno de Centro Derecha, Podemos encontrará menos obstáculos para continuar con la lucha, para seguir persiguiendo el sueño de construir un sistema económico-social más justo e igualitario.

Ojalá el Cambio fuera ahora, pero no va a ser ahora, Pablo. Confiemos en que las próximas generaciones sí estén preparados para sumarse a esa lucha.


sábado, 19 de diciembre de 2015

JULIA, PEDRO, ALICIA, EUSEBIO, CAROLINA...


Hace más de 4 años en esta galaxia...

Julia volvía para casa después de una dura jornada de trabajo, de un trabajo con el que apenas conseguía llegar a fin de mes, y apoyando la cabeza en el cristal del autobús, se preguntaba cómo era posible.

No muy lejos de allí, Pedro, taxista que echaba horas todos los días para ayudar a un hijo que se había quedado en el paro, se hacía la misma pregunta.

También Alicia, licenciada universitaria a la que por entonces le había salido un curro como camarera, y Eusebio, jubilado que mantenía con su pensión a su hija y sus nietos, y Carolina, que cada mañana luchaba contra el banco para no ser desahuciada, que cada noche se encerraba en el cuarto de baño para que sus hijos no la oyeran llorar.

"¿Cómo es posible?". ¿Cómo es posible tanta corrupción, cómo es posible tanta mentira, cómo es posible tanta, tanta indiferencia?

Y un día, de repente, se dejaron de hacer esa pregunta solos. Y lo que es más importante, juntos empezaron a buscar respuestas, soluciones, alternativas... esperanza. Fue el año de las plazas, de las acampadas, de las movilizaciones. Y del "¿cómo es posible?" pasamos al "¡Sí se puede!".

Hoy ese "sí se puede" está más presente que nunca. Hoy las vidas de Julia, de Pedro, de Alicia, de Eusebio y de Carolina no han cambiado mucho. Pero ellos, siguen soñando con el cambio.

#20D #SiSePuede

lunes, 7 de diciembre de 2015

UN DEBATE INNECESARIO


Una amiga suele reprobarme, y con toda la razón del mundo, porque suelo ser muy duro con las personas que votan al PP y al PSOE. Y "ser duro" es aquí en realidad un eufemismo de irrespetuoso.

Pero claro, ¿cómo no voy a serlo si esas personas están poniendo el dinero que pago a través de mis impuestos en manos de dos organizaciones que reiteradamente en el pasado ha usado ese dinero para enriquecerse ellos mismos? ¡Eso sí que es una falta de respeto!

Por eso, votar a PP y a PSOE es una SINVERGONZONERÍA, así, en mayúsculas, y lo más bonito que les puedo decir a los que les votan es: sinvergüenzas.

Hala, medio debate ya está zanjado. Ahora vamos a por Ciudadanos.

Ciudadanos no son corruptos, bien por ellos. También: son nuevos. Pero que sean nuevos no implica que supongan un cambio. Sus ideas políticas son viejas, sus programa económico es neoliberal, y explico qué significa esto: neoliberal = los intereses de los mercados están por encima de los intereses de los ciudadanos. SIMPLE.

Es simple, es así de simple. Y te lo van a tratar de enmascarar, de ocultar, de disfrazar de otra cosas, te lo negarán mil y mil veces más, pero es sencilla y llanamente eso. Si no me crees investiga qué es el neoliberalismo. Si no me crees pregúntate por qué millones de personas en todo el mundo salimos a la calle hace 4 años bajo el lema "Democracia real ya, no somos mercancías en manos de banqueros y empresarios".



Hala, tres cuartos de debate zanjado.

Pero hay que hablar también en positivo, vamos a hablar en positivo. ¿Por qué votar a Podemos?

Yo te voy a dar mi principal razón, y espero de verdad convencerte con ella: voy a votar a Podemos porque soy antisistema, y porque ellos lo son también.

Y somos antisistemas porque no queremos vivir en una país en el que 20 españoles tienen la misma riqueza que los 9 millones más pobres (artículo, dato: Oxfam Intermón), en un país donde en 2016 el 1% de la población acumulará más de la mitad de la riqueza (artículo, de nuevo dato de Intermón), y lo mismo pasa a nivel mundial: el 1% de la población tiene la misma riqueza que el 99% restante (artículo, entrevista a portavoz de Oxfam). Pertenecemos a un mundo en el que miles de millones de personas viven por debajo del umbral de la pobreza.

No quiero que en mi país haya gente rebuscando en la basura, haciendo cola delante de bancos de alimentos, quedándose sin casa o suicidándose porque llevan años en el paro y no ven salida. No quiero que haya 400 millones de personas en el mundo sin acceso a la sanidad, ni que 8.500 niños mueran de hambre cada día (artículo, dato de Informe mundial de nutrición), o ahogados porque huyen de guerras. Y me provoca una rabia descomunal que todo esto suceda cuando es PERFECTAMENTE EVITABLE...

... Si cambiamos el sistema. Claro que... entiendo que haya mucha gente, en España y en el mundo, que no tenga un especial deseo de cambio. Porque a ellos les va bien. No son ricos ni pobres, por tanto, no sufren, pero "tampoco tienen la culpa de lo que pasa". Tienen trabajo, casa, coche, llegan a fin de mes, y les da para hacerse un viajecito de vez en cuando. La, nunca mejor dicho, clase media acomodada. Les entiendo. Pero entender no significa compartir, apoyar, ni mucho menos amar. Y como no les amo, en absoluto, a todos ellos les deseo que les vaya mal, que les vaya realmente mal. Que se queden sin trabajo, sin ingresos, sin casas... Porque quizá eso les genere algo de EMPATÍA. Y creo que a este mundo de mierda en el que vivimos, un poco más empatía no le vendría nada mal. 

PODEMOS es la única fuerza política en España, capaz de gobernar o de influir en el Gobierno, que plantea una opción rupturista con el sistema económico social y político, un sistema que favorece la desigualdad, que perpetúa la pobreza, y que nos esclaviza y nos desensibiliza, para convertirnos en objetos (que no sujetos) no críticos a merced de un poder financiero cada vez más fuerte, cada día más cruel. Un sistema anti-humano.

Merece la pena que confiemos en ellos, en Podemos, quizá para volvernos todos un poco más humanos. No disponemos de ninguna garantía de que vayan a poder cambiar el sistema, ninguna, pero sólo con ellos, tenemos todas las posibilidades.

Ninguna garantía, todas las posibilidades...

ANEXO

Aún después de todo lo dicho, si todavía no lo tienes claro, es posible que quieras ver el debate a cuatro de esta noche en A3 Media. Si así es finalmente, verás a una señora dando la cara por el Presidente del Gobierno. Eso, de nuevo, sí que es una falta de respeto. No será la única. Esta señora defenderá orgullosa la buena gestión que ha hecho su Gobierno durante la crisis y los espléndidos resultados obtenidos. Aquí abajo tenéis las pruebas de que, por supuesto, "para nada", os estará mintiendo. Ánimo, fuerza... Y coraje. Mucho coraje. 




 

domingo, 18 de octubre de 2015

CAMPAÑA PARA EL VOTO A CIUDADANOS (SÍ, NO ES BROMA)


Lo digo con toda la honestidad: ojalá Ciudadanos gane las próximas elecciones generales.

Los que me conocen o siguen este blog con asiduidad se sentirán extrañados, así que trataré de explicarme: me parece mucho mejor que gane Ciudadanos a que gane el PP o el PSOE. Por supuesto, prefiero que gane Podemos.

Pero sólo que llegara gente nueva al Gobierno, gente nueva de verdad (porque los "nuevos" de PP y PSOE, que nunca se os olvide, están instruidos por los antiguos), sería una buena noticia para acabar con la mala y habitual praxis de la política en España, también llamada Corrupción. Aunque luego las ideas de esta gente nueva... no sean tan novedosas.

¿Que por qué prefiero a Podemos? Podría extenderme pero seré breve y tajante: porque soy antisistema.

Porque si tienes intención de votar a C´s deberías saber que se declaran abiertamente liberales, deberías conocer que el liberalismo (hoy neoliberalismo) es la corriente económica que apoya una amplia liberalización del Poder Financiero y una drástica reducción del gasto público y la intervención del Estado en la economía en favor del sector privado, y deberías recordar que las políticas derivadas de esta corriente económica fueron el detonante para que millones de personas saliéramos a la calle a reivindicar nuestros derechos bajo el lema "Democracia Real Ya: no somos mercancía en manos de políticos y banqueros".

Los único que se plantean medidas rupturistas con las políticas neoliberales son Podemos y la Coalicción de Izquierdas. Ahora bien (y aquí empieza la campaña pro Ciudadanos):

Si estás de acuerdo con el Sistema vota a Ciudadanos.

Si quieres que las decisiones importantes que nos afectan a todos las sigan tomando la minoría rica en lugar de la mayoría social, vota a Ciudadanos.

Si quieres que un gobierno no elegido por los españoles, como es La Troika, siga dirigiendo la política de nuestro país, vota a Ciudadanos.

Si quieres que el derecho que tiene todo ser humano a vivir dignamente sea menos prioritario que el derecho de la empresas a aumentar su capital, vota a Ciudadanos.

Si quieres vivir en una sociedad que ensalza el crecimiento económico por encima del respeto y la salvaguarda del planeta en el que deberán vivir tus hijos, vota a Ciudadanos.

Si la pobreza, la desigualdad y la justicia social te importan una mierda, ni lo dudes, vota a Ciudadanos.

O al PP, o al PSOE, total, el resultado va a ser el mismo.

Un mundo tan cruel que permite que niños que huyen de la guerra mueran ahogados, mientras los que se han hecho ricos vendiendo armas a los países en conflicto lo ven desde un televisor de plasma gigante, sólo será transformado por aquéllos que se atrevan a enfrentarse a él, no por aquéllos que le den continuidad.

Al final, todos deberíamos basar nuestras elecciones políticas en una única cuestión, tan sencilla como trascendente: ¿en qué tipo de mundo quieres vivir?

domingo, 23 de agosto de 2015

ARROGANCIA Y SUMISIÓN

ARROGANCIA.

Existe una buena dosis de arrogancia en aquellos que quieren el cambio pero no votan a Podemos dando por hecho que lo harán mal, fatal, o incluso peor que los actuales y anteriores Gobiernos.

Y digo esto desde la humildad de reconocer mi ignorancia. No doy por sentado que Podemos sea el partido que mejor represente al cambio, sencillamente es la fuerza política que abre esa posibilidad. Y la oportunidad la estamos perdiendo, por vuestra arrogancia, ya que creéis saber que sabéis todo, cuando sabéis lo mismo que yo: nada de lo que va a pasar.

Subestimáis, con vuestra arrogancia, a hombres y mujeres que se levantan cada mañana soñando con un mundo mejor para sus hijos, y que no sólo sueñan (o se quejan), sino que se esfuerzan y trabajan para hacer posible ese mundo mejor. Pero vosotros repudiáis ese esfuerzo porque pensáis saberlo todo desde vuestro sillón o desde la barra del bar.

Sólo el trabajo no les hace buenos. Pero venga, conocéis sus propuestas. Y son justas. Y se parten la cara día tras día para que además de justas sean viables, por mucho que digáis que "¡eso es imposible!" (ahí, en tu sillón, en tu barra del bar). ¿Tan difícil es? ¿Qué malo puede salir de un grupo de hombres y mujeres justos trabajando por un mundo mejor?

Pues... muchas cosas. Y si no, ahí está Grecia, ahí está Grecia.

Pero, si la moraleja que debemos sacar del asunto griego es que debemos ser sumisos al Poder, porque si no el Poder te dirá "¡No querías sopa, pues toma dos tazas!", entonces... ¿De verdad queréis llegar a esa conclusión?

Claro que... existe otra vía: "¿Por qué tengo que pensar que el Poder es malo y que no debo ser sumiso ante él? Después de todo, el Poder me da TV e Internet, ¡sin el Poder no podría estar escribiendo ahora estas palabras!"

Desgraciadamente hay personas que nunca las leerán.


Hace falta un mundo mejor.

Y la Historia nos ha dado valerosos ejemplos de hombre y mujeres que hicieron algo por hacer de este mundo un lugar un poco mejor: Ghandi, Martin Luther King, Nelson Mandela, Rosa Parks... ¿Y sabéis que tenían en común todas ellos?

INSUMISIÓN.

sábado, 13 de junio de 2015

HOY PUEDE SER UN GRAN DÍA



Y qué mejor día para celebrar el post nº 100 de Diario de una Revolución Ética que el día de la investidura en muchos ayuntamientos de la Unidad Popular, del Cambio.

¡Adiós Botella, bienvenida Carmena! ¡Adéu Trias, hola Colau! ¡Vete al carajo Teófila, ole tus güebos "Kichi"!

Es motivo de celebración, hoy puede ser un gran día: el día en que el pueblo recupere la casa del pueblo. Y digo "puede" porque habrá que ir demostrándolo cada día del mandato. Aunque, ya desde los primeros gestos y palabras de los nuevos alcaldes se palpa y se respira que algo va a cambiar.

¿Será suficiente tiempo de aquí a Noviembre, en las elecciones generales, para que la sociedad perciba, a  través de medidas concretas y resultados precisos en la política municipal, que éste es el camino, que la soberanía popular debe residir en auténticos representantes del pueblo, y no en peleles de los poderes económicos? Veremos...

Pero otra cuestión no menos importante se nos presenta ahora en un futuro a corto plazo: el éxito en las municipales ha demostrado lo que desde este post llevo defendiendo desde hace tiempo, lo que se sabe desde hace mucho más: LA UNIÓN HACE LA FUERZA.

Han sido candidaturas de Unidad Popular las que se han hecho con los ayuntamientos más importantes de España. Sí, la mayoría representadas por miembros de Podemos, pero no sólo Podemos estaba en esas listas. Ha sido la unión con otras fuerzas lo que ha ilusionado a la gente y movilizado su voto.

Desde aquí por tanto, un servidor se hace oír, entre otras muchas voces, para pedir esa coalición de fuerzas que llegue unida a las elecciones generales para derrotar a La Casta. Porque tendremos más posibilidades si vamos juntos.

Por otra parte, seamos honestos: PODEMOS ES YA UN FRENTE DE UNIDAD POPULAR. El primero de ellos que se creó. Podemos son gente del PAH, de Democracia Real Ya, del 15M, de las Mareas, de otros partidos. Podemos son personas que un día se cansaron de manifestarse, de quejarse, de patalear, de ponerse frente a la policía en los desahucios, de recoger firmas y que no sirviera de nada... Y dieron un paso más. Tratar de cambiar la política, haciendo política.

Podemos son estudiantes, profesores, enfermeras, médicos, parados, jubilados... Gente normal y corriente que nunca pensaron hacer de la política su profesión, y que si ahora se ven metidos en éstas es porque se han sentido con la obligación moral de hacerlo: para que no haya un desahucio más, ni más ERES injustificados, ni más despilfarro institucional mientras haya familias con hijos pasando hambre.

Que me encantaría que Podemos se unieran a IU, y a EQUO y a todos los que quieran ir juntos en esta aventura por recuperar la soberanía popular, ¡me encantaría! PERO YO NO SOY PODEMOS. No lo soy porque no voy cada semana a las asambleas o a las reuniones de trabajo. Podemos hoy está formado por muchas personas que trabajan durante horas cada día y se quiebran la cabeza buscando la mejor solución para cada problema.

Podemos no es alguien debatiendo sobre política en un bar. Podemos no es un tipo escribiendo en un post.

Dejémosles trabajar, dejémosles decidir. Y sea lo que sea que hagan, PODEMOS.