"Si luchas, puedes perder. Si no luchas, estás perdido".


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domingo, 23 de agosto de 2015

ARROGANCIA Y SUMISIÓN

ARROGANCIA.

Existe una buena dosis de arrogancia en aquellos que quieren el cambio pero no votan a Podemos dando por hecho que lo harán mal, fatal, o incluso peor que los actuales y anteriores Gobiernos.

Y digo esto desde la humildad de reconocer mi ignorancia. No doy por sentado que Podemos sea el partido que mejor represente al cambio, sencillamente es la fuerza política que abre esa posibilidad. Y la oportunidad la estamos perdiendo, por vuestra arrogancia, ya que creéis saber que sabéis todo, cuando sabéis lo mismo que yo: nada de lo que va a pasar.

Subestimáis, con vuestra arrogancia, a hombres y mujeres que se levantan cada mañana soñando con un mundo mejor para sus hijos, y que no sólo sueñan (o se quejan), sino que se esfuerzan y trabajan para hacer posible ese mundo mejor. Pero vosotros repudiáis ese esfuerzo porque pensáis saberlo todo desde vuestro sillón o desde la barra del bar.

Sólo el trabajo no les hace buenos. Pero venga, conocéis sus propuestas. Y son justas. Y se parten la cara día tras día para que además de justas sean viables, por mucho que digáis que "¡eso es imposible!" (ahí, en tu sillón, en tu barra del bar). ¿Tan difícil es? ¿Qué malo puede salir de un grupo de hombres y mujeres justos trabajando por un mundo mejor?

Pues... muchas cosas. Y si no, ahí está Grecia, ahí está Grecia.

Pero, si la moraleja que debemos sacar del asunto griego es que debemos ser sumisos al Poder, porque si no el Poder te dirá "¡No querías sopa, pues toma dos tazas!", entonces... ¿De verdad queréis llegar a esa conclusión?

Claro que... existe otra vía: "¿Por qué tengo que pensar que el Poder es malo y que no debo ser sumiso ante él? Después de todo, el Poder me da TV e Internet, ¡sin el Poder no podría estar escribiendo ahora estas palabras!"

Desgraciadamente hay personas que nunca las leerán.


Hace falta un mundo mejor.

Y la Historia nos ha dado valerosos ejemplos de hombre y mujeres que hicieron algo por hacer de este mundo un lugar un poco mejor: Ghandi, Martin Luther King, Nelson Mandela, Rosa Parks... ¿Y sabéis que tenían en común todas ellos?

INSUMISIÓN.

sábado, 13 de junio de 2015

HOY PUEDE SER UN GRAN DÍA



Y qué mejor día para celebrar el post nº 100 de Diario de una Revolución Ética que el día de la investidura en muchos ayuntamientos de la Unidad Popular, del Cambio.

¡Adiós Botella, bienvenida Carmena! ¡Adéu Trias, hola Colau! ¡Vete al carajo Teófila, ole tus güebos "Kichi"!

Es motivo de celebración, hoy puede ser un gran día: el día en que el pueblo recupere la casa del pueblo. Y digo "puede" porque habrá que ir demostrándolo cada día del mandato. Aunque, ya desde los primeros gestos y palabras de los nuevos alcaldes se palpa y se respira que algo va a cambiar.

¿Será suficiente tiempo de aquí a Noviembre, en las elecciones generales, para que la sociedad perciba, a  través de medidas concretas y resultados precisos en la política municipal, que éste es el camino, que la soberanía popular debe residir en auténticos representantes del pueblo, y no en peleles de los poderes económicos? Veremos...

Pero otra cuestión no menos importante se nos presenta ahora en un futuro a corto plazo: el éxito en las municipales ha demostrado lo que desde este post llevo defendiendo desde hace tiempo, lo que se sabe desde hace mucho más: LA UNIÓN HACE LA FUERZA.

Han sido candidaturas de Unidad Popular las que se han hecho con los ayuntamientos más importantes de España. Sí, la mayoría representadas por miembros de Podemos, pero no sólo Podemos estaba en esas listas. Ha sido la unión con otras fuerzas lo que ha ilusionado a la gente y movilizado su voto.

Desde aquí por tanto, un servidor se hace oír, entre otras muchas voces, para pedir esa coalición de fuerzas que llegue unida a las elecciones generales para derrotar a La Casta. Porque tendremos más posibilidades si vamos juntos.

Por otra parte, seamos honestos: PODEMOS ES YA UN FRENTE DE UNIDAD POPULAR. El primero de ellos que se creó. Podemos son gente del PAH, de Democracia Real Ya, del 15M, de las Mareas, de otros partidos. Podemos son personas que un día se cansaron de manifestarse, de quejarse, de patalear, de ponerse frente a la policía en los desahucios, de recoger firmas y que no sirviera de nada... Y dieron un paso más. Tratar de cambiar la política, haciendo política.

Podemos son estudiantes, profesores, enfermeras, médicos, parados, jubilados... Gente normal y corriente que nunca pensaron hacer de la política su profesión, y que si ahora se ven metidos en éstas es porque se han sentido con la obligación moral de hacerlo: para que no haya un desahucio más, ni más ERES injustificados, ni más despilfarro institucional mientras haya familias con hijos pasando hambre.

Que me encantaría que Podemos se unieran a IU, y a EQUO y a todos los que quieran ir juntos en esta aventura por recuperar la soberanía popular, ¡me encantaría! PERO YO NO SOY PODEMOS. No lo soy porque no voy cada semana a las asambleas o a las reuniones de trabajo. Podemos hoy está formado por muchas personas que trabajan durante horas cada día y se quiebran la cabeza buscando la mejor solución para cada problema.

Podemos no es alguien debatiendo sobre política en un bar. Podemos no es un tipo escribiendo en un post.

Dejémosles trabajar, dejémosles decidir. Y sea lo que sea que hagan, PODEMOS.

miércoles, 3 de junio de 2015

YONQUIS DEL DINERO

Antes vestía traje y corbata, dirigía una empresa pública y se llevaba comisiones ilegales.

El otro día apareció ante los medios en la puerta de los juzgados. Llevaba pintas de bucanero, aparentaba formas de hippie budista y dijo que ahora se dedica a su huerto y a la meditación.

Más allá del show mediático y de la autenticidad de sus declaraciones, lo que me llamó la atención de Marcos Benavent, implicado en caso de corrupción en la Comunidad Valenciana y cuyas grabaciones guardan el aviso de destapar una nueva trama de saqueos en el PP, fue esta frase:

"Yo antes era un yonqui del dinero"

Es evidente que en política, y la corrupción así lo atestigua, hay mucho yonqui del dinero, es decir, gente capaz de perder todos los escrúpulos a costa del dinero porque éste, al ser adictos a él, se ha convertido en su prioridad absoluta.

Pero más allá de la evidencia, la frase provocó que me hiciera la siguiente pregunta, que ahora quiero trasladarte a ti:

¿Es verdad que el poder corrompe?

A pesar de las diferencias de opinión, que seguro que las hay, lo cierto es que la idea de que el poder corrompe es una creencia bastante extendida en la sociedad. Sin embargo yo ahora estoy absolutamente en contra de tal aseveración, y te pondré un ejemplo para apoyar mi postura:

¿Nunca te has preguntado por qué suceden tantos casos de pederastia en la Iglesia, o en el ámbito educativo? ¿Casualidad? ¿Acaso es que los niños provocan a los curas o maestros? Afirmar eso sería enfermizo. La verdad es que, y esto lo sé porque me lo enseñaron en la facultad de psicología, los pederastas llegan a estar tan obsesionados por el deseo de tener sexo con niños que, de un modo más consciente o menos consciente, ese deseo llega a dirigir sus vidas, de manera que acaban haciéndose curas o maestros porque saben que en esos entornos van a tener más fácil el acceso a los niños.

Ahora extrapola este ejemplo a la corrupción en política.

Como diría José Mota: ¿te has dado cuenta tú también, eh?

Los políticos corruptos no se corrompen cuando llegan al poder, los políticos corruptos ya vienen corruptos de casa. Y ese acercamiento a las instituciones públicas por parte de personas adictas al dinero se viene dando desde la transición, con la consecuencia ya de sobra conocida:

La usura se ha institucionalizado.

Pero la dinámica ha cambiado en los últimos años, y las nuevas formaciones no responden al viejo patrón. ¿Por qué? Porque formaciones como Podemos y Ciudadanos nacen precisamente como una respuesta a esto. Las personas de estas formaciones son mayoritariamente gente normal, con sus profesiones y oficios respectivos, y que no pensaban dedicarse a la política, pero que se han visto en la obligación moral de hacerlo para evitar de una vez por todas que los asuntos comunes sigan delegándose en tipos y tipas sólo interesados en sus beneficios particulares.

Erradicar esa institucionalización de la usura, prioridad social que por cierto se ha convertido en imprescindible si queremos conservar el estado del bienestar, no corresponde sin embargo sólo a ellos:  es una responsabilidad sobre todo nuestra. Por eso votar a las viejas formaciones del PP y PSOE, que mantienen este paradigma viciado, es mantener un sistema corrupto e inmoral. Es un acto de mal ciudadano.

El buen ciudadano sin embargo se enfrenta a un problema nada despreciable: la fragmentación del cambio. Si queremos hacer realidad el cambio de paradigma, la solución pasa por la unión de fuerzas políticas que aunque con ideas distintas, comparten el objetivo común de erradicar este sistema corrupto. O bien: si ellos no se unen nos tendremos que unir nosotros y dirigir nuestro voto a una de esas fuerzas para que gane las elecciones.

Las encuestas ya hablaron en este sentido y llegaron a dar a Podemos como el primer partido político en intención de voto, algo antes nunca visto. Y no digo que Podemos sean más listos, más guapos y más buenos que Ciudadanos, que a lo mejor sí.

Lo que digo es que la prioridad es el cambio. Mucho más allá de ideas, medidas concretas o de las siglas. Y es una prioridad porque el dinero que es de todos y que se usa para el bien común, no puede seguir estando en manos de yonquis del dinero.

viernes, 22 de mayo de 2015

CONFRONTACIÓN


Asúmelo: nada va a cambiar después del 24-M.

Van a ganar los de siempre. Con menos mayoría, quizá necesiten pactos en algunos lugares... Muy poca factura para tanto mal que han causado.

Y esto va a ser así porque en España existen dos tipos de ciudadanos: el mal ciudadano y el buen ciudadano.

El mal ciudadano no quiere cambio. A él la corrupción, las falsas promesas, la política de amiguetes... se la sudan, o no son motivos suficientemente importantes como para cambiar su voto. Reconócelo mal ciudadano, si mañana Rajoy o Sánchez salieran en las noticias follándose a un niño, tú les seguirías votando. Por eso eres un mal ciudadano.

El buen ciudadano quiere cambio. Es sensible a problemáticas sociales como el paro, la pobreza y la desigualdad. Por ello aspira a un modelo político más justo y democrático. Pero mientras que el mal ciudadano sabe muy bien a quién votar, el buen ciudadano tiene su voto totalmente fragmentado.

Por eso van a ganar los de siempre: los malos.

Tras varios años de crisis, la hartura social ante la incompetencia de los políticos, que no sólo no sabían solucionar los grandes problemas sociales, sino que además los agravaban por su conocido afán de apropiarse de lo ajeno (lo de todos), desembocó en el 15-M. Y algún tiempo después nos dimos cuenta de que patalear servía para algunas cosas, pero no para el cambio.

Así que tras el 15-M vino Podemos. Y después de estas elecciones autonómicas y municipales, y de las generales que serán un reflejo de aquéllas, comprobaremos que la política, hoy, tampoco sirve para el cambio.

Y si queremos el cambio... Pero qué estoy diciendo, claro que no queremos el cambio. NECESITAMOS EL CAMBIO. Nuestra gente se muere en los hospitales porque no hay personal para atenderles, se muere de pena porque no encuentra trabajo, se muere de rabia porque algunos viven por encima de sus posibilidades mientras sólo hacemos esfuerzos los que malvivimos bajo el umbral de la dignidad.

Yo no quiero morirme. Que se mueran ellos. Que muera el mal ciudadano

Y para que muera, debemos entender de una vez por todas que el CAMBIO NECESITA DE CONFRONTACIÓN.

No estoy llamando a la guerra, ni a un conflicto armado ni nada parecido. Lo que digo es que los malos, los que actúan mal, y votar a partidos que roban, mienten y sacrifican a su pueblo por los intereses de unos pocos, es actuar mal: tienen que enterarse.

Ya está bien de señalar única y exclusivamente a políticos, banqueros y grandes empresarios. Y los que les votan y legitiman sus chanchullos y enriquecimiento a costa del sufrimiento de generaciones enteras que están viendo perdidos sus sueños y esperanzas, ¿esos qué?

A ése, a ese mal ciudadano que está consolidando un sistema depredador, injusto e inmoral, díselo, que se entere, que se avergüence de sí mismo, que se avergüence de ser la escoria en la que se ha convertido.

Porque ganar, van a ganar las elecciones. Pero por mi madre que se van a arrepentir de ello.

domingo, 29 de marzo de 2015

LA GENERACIÓN MALDITA

 
YO.

Yo nací en el 80. La gente de mi generación, de los 80´s y de los 90´s, no hemos visto otra cosa que gobiernos del PSOE y del PP. Y cómo nos robaban unos y nos robaban otros. Y hoy sufrimos más que nadie los efectos directos de su indecencia y de sus malas políticas: somos nosotros los que tenemos una tasa de paro de más del 50%, somos nosotros los que debemos emigrar incluso teniendo titulaciones superiores, somos nosotros los que no podemos marcharnos de casa de nuestro padres y formar una familia, somos nosotros los que observan frustrados e impotentes cómo tienen que ser nuestros padres los que den de comer a sus nietos.

TÚ.

Y Tú que naciste antes que yo, que cuando empezó a gobernar Felipe González allá por el 82 ya había conseguido trabajo y salir de casa, que en el 96 cuando comenzó su gobierno Aznar ya tenía un puesto fijo y la hipoteca pagada, Tú, te atreves a decidir sobre mi vida sin ponerte en nuestra piel. Tú que no te has visto afectado como nosotros por sus políticas te atreves a asegurar qué es lo verdadero y lo falso, qué es lo bueno y lo malo, cómodamente sentado en tu sillón, sin preocuparte de tu futuro, pero asesinando el nuestro.

Resulta irónico que los mismos que salvan a sus nietos, estén condenando a sus hijos.

El cambio, tenga las siglas que tenga, se ha convertido en nuestra necesidad, no la tuya. Y cuando hay una necesidad, surge una responsabilidad. Pregúntate Tú si cuando das tu voto a partidos que nos han mentido con falsas promesas, que nos han malgobernado, y que son corruptos, pregúntate si estás siendo responsable. Pregúntate si eres un buen ciudadano. Si eres una buena persona.

A mí y a los de mi época nos llaman la Generación Perdida. No podrían estar más equivocados, porque mi gente sabe muy bien dónde está, y por culpa de quién es.

Deberían llamarnos la Generación Maldita, porque malditos estamos, por gente como Tú.

domingo, 1 de febrero de 2015

MENOS EGO Y MÁS AMOR PROPIO

"Sus propuestas no son realizables", "viven en una utopía", o "son unos pobres diablos que no saben lo que se hacen".

¿Sabéis quién ha hecho estos juicios sobre Podemos? ¿Ha sido un político del PP o del PSOE, un banquero, un empresario?

No. Esto lo dice la gente. Los ciudadanos. Los votantes.

Son frases populares que pueden ser dichas por el fontanero, la médico, el panadero, la estudiante, o el psicólogo que de vez en cuando escribe sobre política en un blog.

Y mi pregunta es: ¿qué narices sabe un fontanero, una médico, un panadero, una estudiante o un psicólogo, por mucho que le guste escribir sobre política, qué narices sabe de política? ¿O sobre economía, o sobre leyes?

Yo he estado en asambleas del 15 M, de Democracia Real Ya y de Podemos y he visto a chavales y chavalas a las que casi doblaba la edad debatir sobre estas cuestiones con un rango de conocimiento mucho más elevado que el mío. ¿Cómo es posible? Fácil: han leído, han estudiado, se han movido en colectivos sociales desde muy jóvenes, investigan, comparten, aprenden... Se lo curran mucho.

Cuánto ego tenemos cuando pretendemos saber más nosotros, nosotros que ni nos leemos las cabeceras de las noticias, que gente que se está partiendo los cuernos todos los días trabajando para que sus ideas, que son ideas justas, además de justas sean realizables.

¿Y yo? ¿Qué sé yo? Pues yo sé más o menos lo mismo que vosotros: que lo que hay es una mierda, porque nos engañan, nos roban y encima aplican políticas que no funcionan, y eso es una mierda lo suficientemente grande y apestosa como para querer quitarla de en medio. Y los únicos que pueden, son Podemos.

Si pensamos que sabemos más que ellos es que tenemos demasiado ego; si nos conformamos con aquella mierda, es que tenemos muy poco amor propio.

Ayer cientos de miles de personas dieron una gran exhibición de amor propio:


Y eso es lo que hace falta. Por favor: menos ego, y más amor propio.

domingo, 5 de octubre de 2014

UNA CUESTIÓN ÉTICA

Es inmoral, es antiético, gastarse un despilfarro de dinero como directivo de una caja de ahorros que después timaría a sus clientes con las preferentes y que echa a familias de sus casas porque no pueden pagar las hipotecas.

Hasta ahí creo que muchos de vosotros estaréis de acuerdo conmigo. Vale, pero...

También es inmoral, también es antiético guardar tu dinero, o tener acciones en esa caja de ahorros, en ese banco, o en esa empresa privada que paga millonadas a sus directivos mientras despiden a miles de trabajadores aun a pesar de obtener beneficios.

¿Qué esperamos que cambie si no cambiamos nosotros mismos? ¿Cómo construir un mundo mejor si vivimos esclavos de nuestra propia comodidad?

¡Que no es tan difícil hacerse una cuenta en la banca ética! (ver: lista de banca ética/España)

Yo no tengo acciones en ningún sitio, y mis nociones de economía son elementales (aunque al menos las tengo, lo cual considero imprescindible para saber vivir y en qué clase de mundo vivimos). Pero creo que la cosa va más o menos así: esos bancos no son nada sin sus ahorradores y accionistas. ¿Puede ser? ¿¿¿Puede ser???

Estos bancos y corporaciones celebran juntas de accionistas, a las que van algunos accionistas, y muchos me imagino que no van. ¿Cuál es el poder de decisión que tienen esos accionistas en esas juntas? Teniendo en cuenta que estas corporaciones, insisto, no son nada sin el dinero de la gente que pone su dinero en ellas, ese poder de decisión debería ser total. Mucho me temo que no es así.

Pero de todos modos, por ejemplo, en el caso de las tarjetas black de Caja Madrid, estos gastos eran totalmente opacos, por lo que los accionistas y ahorradores ni siquiera sabían que se estaban produciendo. Lo que no habría pasado en un banco ético donde hay total transparencia de la información.

La cuestión, la maldita cuestión, es: si tengo mi dinero en un sitio tengo todo el derecho del mundo a saber qué se está haciendo con él, y si no me gusta, o no lo considero moral ni ético, quiero poder decidir que mi dinero no se use con ese fin, y si no me dejan decidir: ¡coño, cojo mi dinero y me voy!

Y así es como se hace un mundo mejor, hostia puta.

Por cierto, hay formaciones políticas, nuevas y también antiguas, que quieren facilitar este poder en los ahorradores y accionistas desde la administración del Estado. Ayer por ejemplo salió en la tele uno que representa a una de estas formaciones, defendiendo que en época de crisis el Estado podría limitar ciertos sueldos extremadamente altos, aludiendo a que la necesidad de la mayoría está por delante del derecho particular a enriquecerse. No es mal motivo, creo. Y sí, lo dijo el de la coleta, el friki, el populista. Populista o no, a mí me parece que cada vez que habla Pablo Iglesias me transmite una idea principal: JUSTICIA.

Y lo mismo Alberto Garzón, Tania Sánchez, o Pablo Echenique. Podéis acusarlos de ser populistas, inexpertos, ingenuos...

¿¿¿Pero me váis a decir que no son más justos, éticos o morales que los que nos han gobernado hasta ahora???

Si es así ya sé cuál es la diferencia entre los de la tarjeta black y tú: ninguna. Puede que no me entiendas. No te preocupes, es simplemente que se trata de una cuestión ética.

martes, 26 de agosto de 2014

TIENES UNA DEUDA. Y LA ESTÁS PAGANDO CARA.

¿Tienes alguna deuda?

Sí, te pregunto a ti, que estás leyendo: ¿tienes una hipoteca, letras del coche pendientes, un préstamo que devolver, un par de euros que te dejó un amigo la otra noche para una cerveza...?

Tener este tipo de deudas es chungo. Pero al menos sabes una cosa: en esa deuda te has metido tú. Tú decidiste, tú pagas. El daño en el bolsillo lo sigues sufriendo. Pero no hay daño moral.

¿Sabes que la deuda pública del Estado español roza el 100% del PIB? Ahora sí lo sabes. Es decir, debemos tanto como lo que generamos.

"¿Y yo debo eso?" Sí, tú, tú también. 

Lo que pasa es que esta deuda no te llega directamente al bolsillo. No te quitan el dinero de la cuenta corriente, o de la mano. Pero te lo quitan, ya lo creo que sí. Esta deuda la estás pagando a través de recortes en sanidad, en educación, en dependencia, en políticas para creación de empleo que no se están haciendo a pesar de la urgencia social de la alta tasa de paro, a través de pagar más IVA, a través de la nómina, que te la bajan, o de las pagas extras, que te las quitan, o de congelar las pensiones...

Pero bueno, es una deuda que tienes, así que debes pagarla... Ah, claro, un momento, que ahora mismo te estarás preguntando qué has hecho tú para contraer esa deuda. Utilizando la lógica, y viendo de dónde se está sacando el dinero para pagar, la respuesta sería: ponerte malo, llevar a tus niños al colegio, comprarte una casa... Pero resulta que ésos son derechos recogidos en la Constitución, y el Estado debe ampararlos. No, amigo o amiga, lo que has hecho es: construir aeropuertos sin aviones, carreteras sin coches y toda una megaestructura política formada por concejales y diputados (y consejeros, y asesores, y altos cargos de la administración, y etcétera, y más etcétera) con sueldos faraónicos. Entre otros muchos despilfarros.

¿Qué? Ah, ¿que tú eso no lo has hecho? Ya... ¿Seguro? 




Y sin embargo, sin embargo... Fíjate una cosa:



La mayor parte de la deuda no proviene del despilfarro público o de las hipotecas impagadas de las familias a las que ahora echan de sus casas, culpabilizándolas de lo que ha pasado, no... La mayor parte de la deuda que TÚ, amigo y amiga, debes, proviene de las grandes empresas y bancos. Y para nada quiere decir esto que la mala gestión política no haya tenido nada que ver en el asunto, porque: ¿cómo narices pasa una deuda privada a ser pública? Ejemplo 1: Bankia. Ejemplo 2: cajas de ahorros que han quebrado y en las que PP y PSOE metieron en sus juntas directivas a gente que no sabía ni freír un huevo frito. Ejemplo 3: grandes empresas que han recibido grandes subvenciones, y que ahora quiebran, se declaran insolventes, y su deuda con acreedores y trabajadores pasa a ser nuestra deuda. Ejemplo 4: los clubes de fútbol que deben dinero a Hacienda. Ejemplo 5: me podría extender hasta el infinito y más allá...

Pero no te preocupes. Para naaada. Porque ahora ha llegado Tita Merkel y le ha dicho a Tito Rajoy que "muy bien, muy bien" mientras le acariciaba el cabello y él sonreía sacando la lengua.



Lo que no le ha dicho es: "Mira, Esclavo Rajoy, la jugada nos ha salido perfecta, porque mis bancos le prestaban dinero a los tuyos sin interesarse por qué hacían luego con ese dinero ya que, si la cosa salía bien, nos lo íbamos a cobrar con intereses, y si la cosa salía mal, como ha salido, nos lo cobramos con más intereses todavía".

El negocio del S.XXI. La deuda. Y tú, sí tú, esclavo, trabajas para pagar esa deuda, por mucho que el recibo no te llegue al banco, gilipollas.

Así que en las próximas elecciones vota... Y PAGA TU DEUDA.

domingo, 1 de junio de 2014

LA LLAVE DEL CAMBIO

Nos acusan.

Nos acusan de ser bolivarianos. Y cada vez que lo hacen, resuena su prepotencia y desprecio hacia seis países de América Latina que han elegido de forma democrática a sus gobernantes. Todo lo que venga de lejos y sea nuevo, como las políticas centradas en el desarrollo sostenible, ellos lo cogerán y te lo presentarán como algo friki, absurdo, amenazante.

Nos acusan de ser irreales, ilusos, utópicos. Incluso se atreven a decir que seríamos una catástrofe. Una catástrofe... 6 millones de personas sin trabajo, 4 millones de ellos sin ninguna prestación, 50% de desempleo juvenil, 700.000 familias sin ingresos, recortes sangrantes en sanidad, educación y servicios sociales, pérdida de derechos laborales... La utopía es hoy, y se ha convertido en pesadilla. Vivimos en un estado catastrófico, vivimos soportando una crisis con sufrimiento por encima de nuestras posibilidades. Y los mismos que la han generado, se atreven a acusarnos.

Nos acusan porque nos tienen miedo. Tienen miedo al cambio, y quieren traspasarnos ese miedo... para que nada cambie. Porque si nada cambia ellos seguirán manteniendo sus privilegios. Porque si nada cambia podrán seguir gobernando para una minoría que les llena los bolsillos. Porque si nada cambia el poder seguirá estando en el 1% y no en el 99%.

Soy David Salinas, psicólogo y escritor, y si he hablado en primera persona del plural no es porque sea miembro de Podemos. Hablo como ciudadano, como una persona más que sufre los efectos de esta devastadora e injusta crisis; hablo como pueblo. Y es aquí donde reside la auténtica fuerza del cambio: en el pueblo. Podemos puede ser el motor que empuje esa fuerza en cuanto que es un movimiento social y político que surge de las entrañas del mismo pueblo, formado por ciudadanos y ciudadanas, y porque quiere hacer política para el pueblo contando con el pueblo. Y no ignorando su llanto y su rabia, como ha pasado hasta ahora.

Podemos es la llave del cambio. ¿Pero estás preparado para abrir esa puerta?

Ahora os hablaré como psicólogo: existe un fenómeno que en psicología se conoce como la intolerancia a la incertidumbre. Está directamente relacionado con la depresión y los trastornos de ansiedad. Consiste  en no soportar desconocer qué va a pasar y cuáles van a ser las consecuencias de nuestros actos y decisiones, es decir, quererlo tener todo siempre controlado. Pero eso es imposible. Y si esperas a tener el control absoluto para atreverte a hacer algo, posiblemente al final no hagas nada.

Eso es lo que ellos esperan de ti. NADA.

En la vida hay que tomar decisiones, hay que actuar, hay que querer avanzar, progresar... Cambiar. Aunque sea a base de tropezones y caídas. ¡Te vuelves a levantar! Y cuando vuelves a caer, ¡otra vez con más impulso te levantas! Y aprendes de cada error porque ellos te hacen más listo y más fuerte.

El PPSOE, la casta, el bipartidismo... Son un error que se repite una y otra vez, una y otra vez... Son un error del que no habéis aprendido nada. Es tu jodida intolerancia a la incertidumbre golpeándote fuerte en la cabeza y diciéndote: "no te quiero ver crecer, ni hacerte listo, ni fuerte, quiero que te quedes sentado en casa y que no hagas nada porque yo voy a hacerlo todo por ti, porque sé que no te atreves, porque sé que tienes miedo".

Pero hay veces en la vida que es necesario tener miedo... ¡y superarlo de una vez por todas!

En las elecciones europeas Podemos demostramos que ¡sí se puede! Pero no sólo podemos. Debemos. Se lo debemos a nuestro orgullo, a nuestra dignidad, a nuestro coraje.   

No les des lo que esperan. Abre esa puerta y déjales con la boca abierta. Cambia... la Historia.

lunes, 26 de mayo de 2014

¡SÍ SE PUEDE, SÍ SE PUEDE!

Estará celebrando la victoria del R. Madrid, porque vaya...
Las elecciones europeas 2014 han dejado unos datos esperanzadores.

Batacazo del bipartidismo. Entre PSOE y PP han perdido 2 millones y medio de votos. 9 y 8 escaños
respectivamente.

Subida de las fuerzas de Izquierda (la auténtica Izquierda, no la de mentira). Izquierda Unida sube de 2 a 6 escaños y, ¡la gran sorpresa!, Podemos consigue 5 escaños (4ª fuerza más votada), con sólo 4 meses de vida.

Por fin una gran parte de la población se ha concienciado y ha tomado nota: había que castigar a los responsables políticos de esta crisis que a más de uno se le está haciendo demasiado larga y pesada. Había y hay que apostar por el cambio.

Pero hay otro dato que, aunque no haya copado las cabeceras de los telediarios ni las portadas de los periódicos, no deja de ser tan o más importante que los otros: 


La abstención en España se sitúa en el 54,14%.

Más de la mitad de los ciudadanos que pueden votar, no lo hicieron. Y yo me pregunto: ¿a quiénes van a votar en las elecciones generales? Porque todos sabemos que en las generales la abstención va a ser mucho menor.

Estos datos reflejan 3 tendencias:

  • Votantes fieles a PP-PSOE. Tendencia afortunadamente a la baja.
  • Votantes contra el bipartidismo y a favor del cambio.
  • Votantes que no votan porque su desafectación hacia la política y el sistema se lo impide. Más que por apatía o desinterés o ignorancia, yo diría que se mueven (o no se mueven, mejor dicho) por un sentimiento de hartura.
Pero, ¿acaso no están hartos los votantes de Izquierda Unida y Podemos? ¡Claro que sí! Sólo que su actitud es otra. Ellos aún creen en la gente. No en los políticos, sino en personas haciendo política para personas. En la HUMANIDAD que les falta a los otros dos.

Ha llegado la hora de que esa gente, la gente que no se pone sueldos millonarios e incluso renuncia a ellos, los que creen que hay que defender los intereses de la mayoría y no de la élite, los que piensan que pueden plantarle cara a La Troika y desafiar su política de recortes, trabaje para formar un gran frente común de Izquierda que atraiga a esa mayoría de absteciones y derrote a la casta PPSOE.

Tanto Cayo Lara como Pablo Iglesias ya han abierto la puerta a esa posible coalicción. Y yo me alegro. Porque el pueblo, unido, jamás será vencido. Y el pueblo, por fin, se está metiendo en las instituciones para lavarlas y quitarles toda la mierda con la que nos han inundado a la mayoría de españoles. Pero sólo lo lograrán si están unidos. Es la única posibilidad.

La buena noticia es que, ¡SÍ, SE PUEDE!