"Si luchas, puedes perder. Si no luchas, estás perdido".


domingo, 12 de octubre de 2014

EL RETO DE LAS MUNICIPALES: ¿IR, NO IR, IR SOLOS O ACOMPAÑADOS?

Nos encontramos en un momento clave para el proceso de empoderamiento de la ciudadanía frente al control de los mercados sobre la democracia.

En la formación Podemos (que recordemos e insistamos sobre ello: no es la formación de Pablo Iglesias exclusivamente sino una formación que están construyendo los ciudadanos para que sean los propios ciudadanos los que hagan política, al estilo del Ayuntamiento de Torrelodones), se debate sobre: ¿ir o no ir a las municipales?, y si se va, ¿con la marca Podemos o la de Ganemos?

Podemos, Ganemos, Equo, e Izquierda Unida (¡sí, también IU!, por mucho que desconfiéis de sus "cúpulas", a mí no me digáis que Cayo Lara es lo mismo que Rajoy o Pedro Sánchez, o Alberto Garzón y Tania Sánchez iguales que Montoro o Cospedal)... Al final todos representan lo mismo: CAMBIO.

Recientemente estuve en una asamblea de Podemos Málaga en la que se habló sobre este debate de las municipales, y tanto a favor de ir como de no ir como de ir solos o acompañados, había argumentos sólidos y muy convincentes. Pero la verdad es que si nos fijamos sólo en el valor estratégico, que va a ser clave para alcanzar ese cambio, únicamente posible a través de una mayoría amplia que nos legitime en las urnas, las incertidumbres internas generadas por este debate se me terminan de disipar.

Y es que tuve una visión mientras transcurría este debate, y la visión fue: yo mismo (o fulanito, o menganita), yendo a votar, encontrándome con una mesa repleta de papeletas, y una de Podemos, otra de Ganemos, otra de Equo, otra de IU..., y una gota de sudor frío que me empieza a recorrer la frente, y me quedo bloqueado, como en blanco, y no sé qué hacer..., pero la cosa no termina ahí (ni mucho menos) porque un tipo con traje y corbata, o quizá tenga un polo encima de los hombros, o puede que en realidad sea una señora con joyas, se me acerca sonriente, entusiasmad@, y me dice por favor que si me puede sacar una foto con su móvil, y yo, como aún me encuentro un poco desubicado, le digo que sí, que venga, y me saca la foto, sin dejar de sonreír, y luego me pregunta que si la puede colgar en twitter, "que es pa´echar unas risas", me dice, y yo que sí y que venga...

En fin creo que ya sabéis por dónde voy, ¿verdad?

Ha llegado la hora de apartar rencores, prejuicios, miedos, desconfianzas y egos. Ha llegado la hora de UNIDAD, UNIDAD Y UNIDAD. No porque nos queramos mucho (que también, en casos), no porque eso signifique que no vayamos a discutir, a pelear y a construir a partir del debate y del conflicto (¡no, qué va!), sino porque la unidad va a ser un recurso imprescindible que nos va a llevar a la victoria.

Y JUNTOS PODEMOS GANAR.

domingo, 5 de octubre de 2014

UNA CUESTIÓN ÉTICA

Es inmoral, es antiético, gastarse un despilfarro de dinero como directivo de una caja de ahorros que después timaría a sus clientes con las preferentes y que echa a familias de sus casas porque no pueden pagar las hipotecas.

Hasta ahí creo que muchos de vosotros estaréis de acuerdo conmigo. Vale, pero...

También es inmoral, también es antiético guardar tu dinero, o tener acciones en esa caja de ahorros, en ese banco, o en esa empresa privada que paga millonadas a sus directivos mientras despiden a miles de trabajadores aun a pesar de obtener beneficios.

¿Qué esperamos que cambie si no cambiamos nosotros mismos? ¿Cómo construir un mundo mejor si vivimos esclavos de nuestra propia comodidad?

¡Que no es tan difícil hacerse una cuenta en la banca ética! (ver: lista de banca ética/España)

Yo no tengo acciones en ningún sitio, y mis nociones de economía son elementales (aunque al menos las tengo, lo cual considero imprescindible para saber vivir y en qué clase de mundo vivimos). Pero creo que la cosa va más o menos así: esos bancos no son nada sin sus ahorradores y accionistas. ¿Puede ser? ¿¿¿Puede ser???

Estos bancos y corporaciones celebran juntas de accionistas, a las que van algunos accionistas, y muchos me imagino que no van. ¿Cuál es el poder de decisión que tienen esos accionistas en esas juntas? Teniendo en cuenta que estas corporaciones, insisto, no son nada sin el dinero de la gente que pone su dinero en ellas, ese poder de decisión debería ser total. Mucho me temo que no es así.

Pero de todos modos, por ejemplo, en el caso de las tarjetas black de Caja Madrid, estos gastos eran totalmente opacos, por lo que los accionistas y ahorradores ni siquiera sabían que se estaban produciendo. Lo que no habría pasado en un banco ético donde hay total transparencia de la información.

La cuestión, la maldita cuestión, es: si tengo mi dinero en un sitio tengo todo el derecho del mundo a saber qué se está haciendo con él, y si no me gusta, o no lo considero moral ni ético, quiero poder decidir que mi dinero no se use con ese fin, y si no me dejan decidir: ¡coño, cojo mi dinero y me voy!

Y así es como se hace un mundo mejor, hostia puta.

Por cierto, hay formaciones políticas, nuevas y también antiguas, que quieren facilitar este poder en los ahorradores y accionistas desde la administración del Estado. Ayer por ejemplo salió en la tele uno que representa a una de estas formaciones, defendiendo que en época de crisis el Estado podría limitar ciertos sueldos extremadamente altos, aludiendo a que la necesidad de la mayoría está por delante del derecho particular a enriquecerse. No es mal motivo, creo. Y sí, lo dijo el de la coleta, el friki, el populista. Populista o no, a mí me parece que cada vez que habla Pablo Iglesias me transmite una idea principal: JUSTICIA.

Y lo mismo Alberto Garzón, Tania Sánchez, o Pablo Echenique. Podéis acusarlos de ser populistas, inexpertos, ingenuos...

¿¿¿Pero me váis a decir que no son más justos, éticos o morales que los que nos han gobernado hasta ahora???

Si es así ya sé cuál es la diferencia entre los de la tarjeta black y tú: ninguna. Puede que no me entiendas. No te preocupes, es simplemente que se trata de una cuestión ética.

martes, 26 de agosto de 2014

TIENES UNA DEUDA. Y LA ESTÁS PAGANDO CARA.

¿Tienes alguna deuda?

Sí, te pregunto a ti, que estás leyendo: ¿tienes una hipoteca, letras del coche pendientes, un préstamo que devolver, un par de euros que te dejó un amigo la otra noche para una cerveza...?

Tener este tipo de deudas es chungo. Pero al menos sabes una cosa: en esa deuda te has metido tú. Tú decidiste, tú pagas. El daño en el bolsillo lo sigues sufriendo. Pero no hay daño moral.

¿Sabes que la deuda pública del Estado español roza el 100% del PIB? Ahora sí lo sabes. Es decir, debemos tanto como lo que generamos.

"¿Y yo debo eso?" Sí, tú, tú también. 

Lo que pasa es que esta deuda no te llega directamente al bolsillo. No te quitan el dinero de la cuenta corriente, o de la mano. Pero te lo quitan, ya lo creo que sí. Esta deuda la estás pagando a través de recortes en sanidad, en educación, en dependencia, en políticas para creación de empleo que no se están haciendo a pesar de la urgencia social de la alta tasa de paro, a través de pagar más IVA, a través de la nómina, que te la bajan, o de las pagas extras, que te las quitan, o de congelar las pensiones...

Pero bueno, es una deuda que tienes, así que debes pagarla... Ah, claro, un momento, que ahora mismo te estarás preguntando qué has hecho tú para contraer esa deuda. Utilizando la lógica, y viendo de dónde se está sacando el dinero para pagar, la respuesta sería: ponerte malo, llevar a tus niños al colegio, comprarte una casa... Pero resulta que ésos son derechos recogidos en la Constitución, y el Estado debe ampararlos. No, amigo o amiga, lo que has hecho es: construir aeropuertos sin aviones, carreteras sin coches y toda una megaestructura política formada por concejales y diputados (y consejeros, y asesores, y altos cargos de la administración, y etcétera, y más etcétera) con sueldos faraónicos. Entre otros muchos despilfarros.

¿Qué? Ah, ¿que tú eso no lo has hecho? Ya... ¿Seguro? 




Y sin embargo, sin embargo... Fíjate una cosa:



La mayor parte de la deuda no proviene del despilfarro público o de las hipotecas impagadas de las familias a las que ahora echan de sus casas, culpabilizándolas de lo que ha pasado, no... La mayor parte de la deuda que TÚ, amigo y amiga, debes, proviene de las grandes empresas y bancos. Y para nada quiere decir esto que la mala gestión política no haya tenido nada que ver en el asunto, porque: ¿cómo narices pasa una deuda privada a ser pública? Ejemplo 1: Bankia. Ejemplo 2: cajas de ahorros que han quebrado y en las que PP y PSOE metieron en sus juntas directivas a gente que no sabía ni freír un huevo frito. Ejemplo 3: grandes empresas que han recibido grandes subvenciones, y que ahora quiebran, se declaran insolventes, y su deuda con acreedores y trabajadores pasa a ser nuestra deuda. Ejemplo 4: los clubes de fútbol que deben dinero a Hacienda. Ejemplo 5: me podría extender hasta el infinito y más allá...

Pero no te preocupes. Para naaada. Porque ahora ha llegado Tita Merkel y le ha dicho a Tito Rajoy que "muy bien, muy bien" mientras le acariciaba el cabello y él sonreía sacando la lengua.



Lo que no le ha dicho es: "Mira, Esclavo Rajoy, la jugada nos ha salido perfecta, porque mis bancos le prestaban dinero a los tuyos sin interesarse por qué hacían luego con ese dinero ya que, si la cosa salía bien, nos lo íbamos a cobrar con intereses, y si la cosa salía mal, como ha salido, nos lo cobramos con más intereses todavía".

El negocio del S.XXI. La deuda. Y tú, sí tú, esclavo, trabajas para pagar esa deuda, por mucho que el recibo no te llegue al banco, gilipollas.

Así que en las próximas elecciones vota... Y PAGA TU DEUDA.

sábado, 26 de julio de 2014

GANEMOS

Confluencia: unión o concurrencia de dos o más elementos.

Esta semana estuve en el acto de presentación de Ganemos Málaga, un movimiento social que precisamente se define como un proceso de confluencia para construir una ciudad digna y democrática, y que tiene ya sus equivalentes en ciudades como Madrid y Barcelona. 

Este movimiento no es más que la canalización de las fuerzas ciudadanas surgidas ante la precariedad y los recortes. Es, como dicen en su propia web, una invitación a la confluencia de organizaciones sociales (las mareas, la PAH, los yayoflautas...), sindicales, vecinales y... POLÍTICAS.

Y esto último es fundamental. Porque si bien iniciativas como Ganemos Málaga persiguen recuperar la democracia secuestrada por los partidos políticos del bipartidismo y devolvérsela al pueblo, un pueblo que para ser merecedor de esa democracia se ha de mostrar como un agente activo político más, esa recuperación no se dará si sólo somos capaces de hacer política en la calle. Tenemos que saber enfrentarnos al monstruo financiero, que es quien ha secuestrado a la democracia, desde fuera de los parlamentos, y también desde dentro.

Me llenó de esperanza las palabras de un compañero en el acto de presentación de Ganemos: "es mucho más lo que nos une, que lo que nos separa, por lo tanto: UNIDAD, UNIDAD Y UNIDAD".

Las próximas elecciones municipales están a 10 meses vistas. Ya nos falta tiempo para, además de llamar a la unidad social, llamar a una unidad política. Políticos, afiliados y votantes de Izquierda Unida, Podemos, Equo, Partido Animalista, Partido X... Uníos y ganad, GANAD y GANAREMOS.

La historia de David contra Goliat es muy bonita, pero no sucederá aquí, ni en otra parte, ni en este momento. La realidad es que Podemos no puede ganar al PSOE ni al PP. La crudísima realidad es que Gaza va a seguir siendo masacrada una y otra vez por Israel, con la complicidad de la comunidad internacional, hasta que no quede ni uno solo de los palestinos.

Cuanto me gustaría que nuestros artículos, posts, cantos o firmas sirvieran para detener los misiles asesinos de Israel, pero no pueden... Para que la realidad cambie la política tiene que cambiar, para que la política cambie las personas con humanidad tienen que meterse en política. Pero si intentáis entrar todos a la vez desde diferentes flancos... os quedaréis atascados en la puerta, y no habrá salida, no habrá fin para el horror que nos impone el monstruo, ya sea este horror un parado que se tira al vacío, o un niño asesinado en Gaza. Entrad como una sola unidad, y el cambio no será posible, será real.

No se puede matar al monstruo siendo pequeño, no se pueden enfrentar misiles con piedras. Ha llegado la hora de hacernos más grandes que el monstruo.

domingo, 1 de junio de 2014

LA LLAVE DEL CAMBIO

Nos acusan.

Nos acusan de ser bolivarianos. Y cada vez que lo hacen, resuena su prepotencia y desprecio hacia seis países de América Latina que han elegido de forma democrática a sus gobernantes. Todo lo que venga de lejos y sea nuevo, como las políticas centradas en el desarrollo sostenible, ellos lo cogerán y te lo presentarán como algo friki, absurdo, amenazante.

Nos acusan de ser irreales, ilusos, utópicos. Incluso se atreven a decir que seríamos una catástrofe. Una catástrofe... 6 millones de personas sin trabajo, 4 millones de ellos sin ninguna prestación, 50% de desempleo juvenil, 700.000 familias sin ingresos, recortes sangrantes en sanidad, educación y servicios sociales, pérdida de derechos laborales... La utopía es hoy, y se ha convertido en pesadilla. Vivimos en un estado catastrófico, vivimos soportando una crisis con sufrimiento por encima de nuestras posibilidades. Y los mismos que la han generado, se atreven a acusarnos.

Nos acusan porque nos tienen miedo. Tienen miedo al cambio, y quieren traspasarnos ese miedo... para que nada cambie. Porque si nada cambia ellos seguirán manteniendo sus privilegios. Porque si nada cambia podrán seguir gobernando para una minoría que les llena los bolsillos. Porque si nada cambia el poder seguirá estando en el 1% y no en el 99%.

Soy David Salinas, psicólogo y escritor, y si he hablado en primera persona del plural no es porque sea miembro de Podemos. Hablo como ciudadano, como una persona más que sufre los efectos de esta devastadora e injusta crisis; hablo como pueblo. Y es aquí donde reside la auténtica fuerza del cambio: en el pueblo. Podemos puede ser el motor que empuje esa fuerza en cuanto que es un movimiento social y político que surge de las entrañas del mismo pueblo, formado por ciudadanos y ciudadanas, y porque quiere hacer política para el pueblo contando con el pueblo. Y no ignorando su llanto y su rabia, como ha pasado hasta ahora.

Podemos es la llave del cambio. ¿Pero estás preparado para abrir esa puerta?

Ahora os hablaré como psicólogo: existe un fenómeno que en psicología se conoce como la intolerancia a la incertidumbre. Está directamente relacionado con la depresión y los trastornos de ansiedad. Consiste  en no soportar desconocer qué va a pasar y cuáles van a ser las consecuencias de nuestros actos y decisiones, es decir, quererlo tener todo siempre controlado. Pero eso es imposible. Y si esperas a tener el control absoluto para atreverte a hacer algo, posiblemente al final no hagas nada.

Eso es lo que ellos esperan de ti. NADA.

En la vida hay que tomar decisiones, hay que actuar, hay que querer avanzar, progresar... Cambiar. Aunque sea a base de tropezones y caídas. ¡Te vuelves a levantar! Y cuando vuelves a caer, ¡otra vez con más impulso te levantas! Y aprendes de cada error porque ellos te hacen más listo y más fuerte.

El PPSOE, la casta, el bipartidismo... Son un error que se repite una y otra vez, una y otra vez... Son un error del que no habéis aprendido nada. Es tu jodida intolerancia a la incertidumbre golpeándote fuerte en la cabeza y diciéndote: "no te quiero ver crecer, ni hacerte listo, ni fuerte, quiero que te quedes sentado en casa y que no hagas nada porque yo voy a hacerlo todo por ti, porque sé que no te atreves, porque sé que tienes miedo".

Pero hay veces en la vida que es necesario tener miedo... ¡y superarlo de una vez por todas!

En las elecciones europeas Podemos demostramos que ¡sí se puede! Pero no sólo podemos. Debemos. Se lo debemos a nuestro orgullo, a nuestra dignidad, a nuestro coraje.   

No les des lo que esperan. Abre esa puerta y déjales con la boca abierta. Cambia... la Historia.

lunes, 26 de mayo de 2014

¡SÍ SE PUEDE, SÍ SE PUEDE!

Estará celebrando la victoria del R. Madrid, porque vaya...
Las elecciones europeas 2014 han dejado unos datos esperanzadores.

Batacazo del bipartidismo. Entre PSOE y PP han perdido 2 millones y medio de votos. 9 y 8 escaños
respectivamente.

Subida de las fuerzas de Izquierda (la auténtica Izquierda, no la de mentira). Izquierda Unida sube de 2 a 6 escaños y, ¡la gran sorpresa!, Podemos consigue 5 escaños (4ª fuerza más votada), con sólo 4 meses de vida.

Por fin una gran parte de la población se ha concienciado y ha tomado nota: había que castigar a los responsables políticos de esta crisis que a más de uno se le está haciendo demasiado larga y pesada. Había y hay que apostar por el cambio.

Pero hay otro dato que, aunque no haya copado las cabeceras de los telediarios ni las portadas de los periódicos, no deja de ser tan o más importante que los otros: 


La abstención en España se sitúa en el 54,14%.

Más de la mitad de los ciudadanos que pueden votar, no lo hicieron. Y yo me pregunto: ¿a quiénes van a votar en las elecciones generales? Porque todos sabemos que en las generales la abstención va a ser mucho menor.

Estos datos reflejan 3 tendencias:

  • Votantes fieles a PP-PSOE. Tendencia afortunadamente a la baja.
  • Votantes contra el bipartidismo y a favor del cambio.
  • Votantes que no votan porque su desafectación hacia la política y el sistema se lo impide. Más que por apatía o desinterés o ignorancia, yo diría que se mueven (o no se mueven, mejor dicho) por un sentimiento de hartura.
Pero, ¿acaso no están hartos los votantes de Izquierda Unida y Podemos? ¡Claro que sí! Sólo que su actitud es otra. Ellos aún creen en la gente. No en los políticos, sino en personas haciendo política para personas. En la HUMANIDAD que les falta a los otros dos.

Ha llegado la hora de que esa gente, la gente que no se pone sueldos millonarios e incluso renuncia a ellos, los que creen que hay que defender los intereses de la mayoría y no de la élite, los que piensan que pueden plantarle cara a La Troika y desafiar su política de recortes, trabaje para formar un gran frente común de Izquierda que atraiga a esa mayoría de absteciones y derrote a la casta PPSOE.

Tanto Cayo Lara como Pablo Iglesias ya han abierto la puerta a esa posible coalicción. Y yo me alegro. Porque el pueblo, unido, jamás será vencido. Y el pueblo, por fin, se está metiendo en las instituciones para lavarlas y quitarles toda la mierda con la que nos han inundado a la mayoría de españoles. Pero sólo lo lograrán si están unidos. Es la única posibilidad.

La buena noticia es que, ¡SÍ, SE PUEDE!


jueves, 22 de mayo de 2014

¡VOTAD, MALDITOS, VOTAD!

Porque 6 de cada 10 "españolistos" piensa no hacerlo en las próximas elecciones europeas. El dato aquí. Y la abstención, POR SI ALGUIEN A ESTAS ALTURAS NO SE HA ENTERADO, la abstención favorece al partido al que, si tienes un mínimo de orgullo, dignidad e inteligencia, no votarás: el PPSOE.

Porque las elecciones europeas son importantes y precisamente el PPSOE está haciendo esfuerzos, a través del control de los medios de manipulación masiva, para que no lo parezcan tanto, ya que, REPITO, la abstención les favorece. Son importantes porque: desde Europa se imponen muchas normas españolas, desde Europa se reparte el dinero de las ayudas que vienen a España, y desde Europa se diseña la política económica de España. Sí, efectivamente, gane quien gane, ganará Merkel. Pero en nuestra mano está elegir a alguien que le plante cara. Y puede ser un gallo de pelea o, si es del PPSOE, una marioneta del poder.

Porque es hora de marcar un cambio de tendencia que deberá alcanzar su punto cúlmen en las elecciones estatales: el cambio de voto hacia los partidos minoritarios. Es desconcertante, no sólo para los de dentro, también para los que nos observan desde fuera, cómo después del daño que nos ha hecho el PPSOE, éste aún sea el partido más votado por la ciudadanía (aunque perdiendo fuerza, y más que va a perder cuando empiece a difundirse este post). Daño histórico, que se remonta a la época de Felipe González. Lo explico aquí. Ésta es una nueva oportunidad para castigarles por haber generado tanto sufrimiento.

Porque es tan evidente como detestable la manera que tienen las dos facciones del PPSOE de insultar la inteligencia media del "españolisto", al coger una gran metedura de pata del candidato Cañete (que revela por otra parte su bajeza moral) y convertirla en el eje en base al cual ambas facciones han centrado su campaña, tanto unos como otros defendiendo a ultranza a las mujeres, unos para lavarse la cara después del "fregao" en el que se han metido, otros para desestabilizar al rival. ¡Manipuladores! A las mujeres se las defienden con medidas de protección para las maltratadas, invirtiendo en una educación no sexista, luchando para acabar con la desigualdad de la mujer en el mundo empresarial. A la mujer se la defiende con políticas, no con mítines. ¡Burdos manipuladores!

Y finalmente, aunque sobran la razones y podría tirarme días enteros escribiendo, porque, atención, ¡eh!, un eurodiputado cobra 6.250,37 euros netos al mes, 4.299 euros en dietas al mes, y 304 euros al día cuando asisten a las sesiones plenarias en Bruselas y Estrasburgo. ¿No me crees? Corrobóralo aquí. Esto no es indignante: no se ha inventado la palabra para definir la emoción que provoca esta opulencia pagada por todos. Y encima tenemos que tragarnos imágenes como éstas.


Pues frente a esto, existen, SÍ, EXISTEN, POR SI ALGUIEN NO SE HA ENTERADO, partidos que proponen bajar el sueldo a los eurodiputados. Pero claro, ninguno de ellos es el PPSOE.

Así que, por si os pareciera poco, ¡votad, malditos, votad! Pero no le regaléis vuestro voto a los corruptos, indecentes e inútiles de siempre, votad a los partidos minoritarios. No os diré que votéis a uno o a otro. Infórmate bien de cuáles son sus propuestas y vota a aquél que pienses que realmente va a intentar representarte A TI en la eurocámara, y no a los que defienden los intereses de los poderes financieros. Hazte un favor. Ten un poco de dignidad, orgullo e inteligencia y no regales ni un segundo de tu vida a aquellos que se lucran con el valor de tu tiempo, tu esfuerzo y tus lágrimas.