"Si luchas, puedes perder. Si no luchas, estás perdido".


lunes, 26 de mayo de 2014

¡SÍ SE PUEDE, SÍ SE PUEDE!

Estará celebrando la victoria del R. Madrid, porque vaya...
Las elecciones europeas 2014 han dejado unos datos esperanzadores.

Batacazo del bipartidismo. Entre PSOE y PP han perdido 2 millones y medio de votos. 9 y 8 escaños
respectivamente.

Subida de las fuerzas de Izquierda (la auténtica Izquierda, no la de mentira). Izquierda Unida sube de 2 a 6 escaños y, ¡la gran sorpresa!, Podemos consigue 5 escaños (4ª fuerza más votada), con sólo 4 meses de vida.

Por fin una gran parte de la población se ha concienciado y ha tomado nota: había que castigar a los responsables políticos de esta crisis que a más de uno se le está haciendo demasiado larga y pesada. Había y hay que apostar por el cambio.

Pero hay otro dato que, aunque no haya copado las cabeceras de los telediarios ni las portadas de los periódicos, no deja de ser tan o más importante que los otros: 


La abstención en España se sitúa en el 54,14%.

Más de la mitad de los ciudadanos que pueden votar, no lo hicieron. Y yo me pregunto: ¿a quiénes van a votar en las elecciones generales? Porque todos sabemos que en las generales la abstención va a ser mucho menor.

Estos datos reflejan 3 tendencias:

  • Votantes fieles a PP-PSOE. Tendencia afortunadamente a la baja.
  • Votantes contra el bipartidismo y a favor del cambio.
  • Votantes que no votan porque su desafectación hacia la política y el sistema se lo impide. Más que por apatía o desinterés o ignorancia, yo diría que se mueven (o no se mueven, mejor dicho) por un sentimiento de hartura.
Pero, ¿acaso no están hartos los votantes de Izquierda Unida y Podemos? ¡Claro que sí! Sólo que su actitud es otra. Ellos aún creen en la gente. No en los políticos, sino en personas haciendo política para personas. En la HUMANIDAD que les falta a los otros dos.

Ha llegado la hora de que esa gente, la gente que no se pone sueldos millonarios e incluso renuncia a ellos, los que creen que hay que defender los intereses de la mayoría y no de la élite, los que piensan que pueden plantarle cara a La Troika y desafiar su política de recortes, trabaje para formar un gran frente común de Izquierda que atraiga a esa mayoría de absteciones y derrote a la casta PPSOE.

Tanto Cayo Lara como Pablo Iglesias ya han abierto la puerta a esa posible coalicción. Y yo me alegro. Porque el pueblo, unido, jamás será vencido. Y el pueblo, por fin, se está metiendo en las instituciones para lavarlas y quitarles toda la mierda con la que nos han inundado a la mayoría de españoles. Pero sólo lo lograrán si están unidos. Es la única posibilidad.

La buena noticia es que, ¡SÍ, SE PUEDE!


jueves, 22 de mayo de 2014

¡VOTAD, MALDITOS, VOTAD!

Porque 6 de cada 10 "españolistos" piensa no hacerlo en las próximas elecciones europeas. El dato aquí. Y la abstención, POR SI ALGUIEN A ESTAS ALTURAS NO SE HA ENTERADO, la abstención favorece al partido al que, si tienes un mínimo de orgullo, dignidad e inteligencia, no votarás: el PPSOE.

Porque las elecciones europeas son importantes y precisamente el PPSOE está haciendo esfuerzos, a través del control de los medios de manipulación masiva, para que no lo parezcan tanto, ya que, REPITO, la abstención les favorece. Son importantes porque: desde Europa se imponen muchas normas españolas, desde Europa se reparte el dinero de las ayudas que vienen a España, y desde Europa se diseña la política económica de España. Sí, efectivamente, gane quien gane, ganará Merkel. Pero en nuestra mano está elegir a alguien que le plante cara. Y puede ser un gallo de pelea o, si es del PPSOE, una marioneta del poder.

Porque es hora de marcar un cambio de tendencia que deberá alcanzar su punto cúlmen en las elecciones estatales: el cambio de voto hacia los partidos minoritarios. Es desconcertante, no sólo para los de dentro, también para los que nos observan desde fuera, cómo después del daño que nos ha hecho el PPSOE, éste aún sea el partido más votado por la ciudadanía (aunque perdiendo fuerza, y más que va a perder cuando empiece a difundirse este post). Daño histórico, que se remonta a la época de Felipe González. Lo explico aquí. Ésta es una nueva oportunidad para castigarles por haber generado tanto sufrimiento.

Porque es tan evidente como detestable la manera que tienen las dos facciones del PPSOE de insultar la inteligencia media del "españolisto", al coger una gran metedura de pata del candidato Cañete (que revela por otra parte su bajeza moral) y convertirla en el eje en base al cual ambas facciones han centrado su campaña, tanto unos como otros defendiendo a ultranza a las mujeres, unos para lavarse la cara después del "fregao" en el que se han metido, otros para desestabilizar al rival. ¡Manipuladores! A las mujeres se las defienden con medidas de protección para las maltratadas, invirtiendo en una educación no sexista, luchando para acabar con la desigualdad de la mujer en el mundo empresarial. A la mujer se la defiende con políticas, no con mítines. ¡Burdos manipuladores!

Y finalmente, aunque sobran la razones y podría tirarme días enteros escribiendo, porque, atención, ¡eh!, un eurodiputado cobra 6.250,37 euros netos al mes, 4.299 euros en dietas al mes, y 304 euros al día cuando asisten a las sesiones plenarias en Bruselas y Estrasburgo. ¿No me crees? Corrobóralo aquí. Esto no es indignante: no se ha inventado la palabra para definir la emoción que provoca esta opulencia pagada por todos. Y encima tenemos que tragarnos imágenes como éstas.


Pues frente a esto, existen, SÍ, EXISTEN, POR SI ALGUIEN NO SE HA ENTERADO, partidos que proponen bajar el sueldo a los eurodiputados. Pero claro, ninguno de ellos es el PPSOE.

Así que, por si os pareciera poco, ¡votad, malditos, votad! Pero no le regaléis vuestro voto a los corruptos, indecentes e inútiles de siempre, votad a los partidos minoritarios. No os diré que votéis a uno o a otro. Infórmate bien de cuáles son sus propuestas y vota a aquél que pienses que realmente va a intentar representarte A TI en la eurocámara, y no a los que defienden los intereses de los poderes financieros. Hazte un favor. Ten un poco de dignidad, orgullo e inteligencia y no regales ni un segundo de tu vida a aquellos que se lucran con el valor de tu tiempo, tu esfuerzo y tus lágrimas. 

domingo, 18 de mayo de 2014

LICENCIA PARA ODIAR

El ser humano es una mezcla de bien y mal, y el villano de hoy puede ser el héroe de mañana.

Si estamos de acuerdo con esto, significa que aceptamos que toda persona es capaz de cometer un acto de maldad, un acto que ética y moralmente pueda ser considerado ampliamente como: malo.

Quitarle la vida a alguien es malo. Celebrar el asesinato de alguien, es malo.

Tratar de defender estos comportamientos como éticamente justificables, no tiene sentido. Pero es que el debate no se mueve en esa línea.

Yo, que celebro el asesinato de Isabel Carrasco, digo que está mal. Pero es un margen de maldad que me voy a permitir. Porque somos muchos los que tenemos motivos de sobra para concedernos una licencia de odio dirigida hacia unos entes concretos que han hecho méritos de sobra para ganarse nuestro rencor... y algo más: los políticos con trece cargos en una época de crisis, los banqueros que echan a familias a la calle, los empresarios que despiden aún obteniendo beneficios, los de arriba machacando a los de abajo...


No es inhumano tratar de forma inhumana a quienes aplican políticas inhumanas. 

Los que atacan a los que celebramos el asesinato de Isabel Carrasco por considerar esto un acto deplorable, creen haber encontrado un motivo para autorrealizarse desde el plano moral, sin embargo, éstos, son los mismo que después guardan su dinero en bancos que financian guerras. Pero si les propones que lo pasen a la banca ética o a una cooperativa, siempre encuentran una buena excusa "Es que ya tengo la hipoteca y los recibos con otro banco y... ¡uf, vaya lío!" O quizá sólo desconocen qué es la banca ética. Precisamente la ignorancia, la desidia y la indiferencia son también licencias de maldad.

En un mundo el que tu puta ignorancia, desidia e indiferencia mata a cientos de millones de personas cada
año por hambres, enfermedades o guerras perfectamente evitables, tu discurso moral me la trae al pairo. Guárdate tus lecciones de ética porque no las necesitamos, lo que necesitamos es gente con sangre en las venas que sea capaz de luchar contra los hombres malos que dominan y oprimen a la mayoría. Así que, ¡menos Ghandis y más Che Guevaras!

En un mundo en el que un niño llora porque tiene hambre, tu vecino rebusca en la basura y una mujer se tira del balcón de su casa porque no puede pagar las facturas, al tiempo que otros viven en la más indignante de las opulencias, el bien y el mal no existen, tu conciencia moral es sólo un reflejo de tu cobardía, y Dios... Dios me puede comer la polla.

domingo, 13 de abril de 2014

NO ES COSA DE CHISTE

El siguiente chiste anda circulando por las redes sociales:

-He fundado un partido para sumar todas las fuerzas de izquierda.
- Y yo otro.
- Y yo otro.
- Y yo otro.
- Y yo...

Tiene gracia, pero es más serio de lo que parece.

Porque estamos en un momento muy importante de nuestra historia colectiva. Decisivo, quizá un punto de no retorno. Un momento que puede llegar a ser dramático. No, trágico.

Estamos saliendo de la crisis.

Y eso es malo, muy malo.

Lo explicaré, siguiendo con los chistes, con un ejemplo sacado de un fragmento del espectáculo de un cómico: "Un español intenta pasar un mueble por un sitio en el que no hay suficiente hueco, y qué hace, ¿se rinde? No, el español dice que por sus santos cojones el mueble pasa, y al final, acaba pasando. Claro, os preguntaréis cómo va a pasar si no había hueco. Destrozado, el mueble pasa destrozado. Pero pasar, pasa".

Creo que entendéis el símil, ¿verdad? Recortes, privatización, pérdida de derechos laborales y retroceso de derechos civiles, sueldos más bajos, precios más altos, legitimación absoluta de la precariedad laboral... A cambio de empezar a crecer económicamente de nuevo.

Vamos a salir de la crisis, sí, pero vamos a salir destrozados.

Además: el paro residual en España, que antes de la crisis bien podía estar en torno al millón de personas, se va a mantener bastante más alto. No me imagino, por muchos años que pasen y muy bien que se hagan las cosas (siempre y cuando las sigan haciendo los mismos) un escenario en el que bajemos de los dos millones de parados.

Además: que un país crezca no supone que solucione sus problemas de pobreza. Ahí están China o Rusia de ejemplos. ¿Cómo es posible esto? Por la desigualdad. En mi casa puede entrar mucho pan pero si se lo come todo uno y al resto nos deja sólo las migajas, al final, nos moriremos de hambre.

Y España tiene un grave problema con la pobreza. Somos el segundo país de la UE, tras Rumanía, en pobreza infantil. Vergonzoso. 

Pero, ¿por qué este es el momento importante? Porque estamos a las puertas de un posible cambio político. Un cambio que no sea volver a lo de antes. Un cambio verdadero. Una alternativa.

Lo malo es que no hay sólo una, sino muchas, que quieren más o menos lo mismo, pero que no se ponen de acuerdo en casi nada. 

Lo malo es que tal como están hoy, los de siempre le van a dar una paliza a los que tratan de representar el cambio. Así que ni cambio ni ná.

Pero todavía es posible que eso no pase. Sobretodo, necesitamos una fuerza política que se comprometa a trabajar para solucionar las prioridades de la mayoría popular, y no de lo que decidan unos pocos que es lo prioritario, que es lo que se hace ahora. Y estoy convencido de que la mayoría de la gente lo que quiere es detener esta emergencia social que vive nuestro país. Millones de familias sin ingresos. 50% de jóvenes en paro. Niños pasando hambre en los patios de los colegios.

¿Pero esto qué coño es? ¡Ni hablar!

¡No quiero salir de la crisis, no quiero crecer económicamente, no quiero trabajar más y ganar menos para seguir engordando a los peces gordos de siempre! ¡Sí quiero una fuerza política unida que me garantice que todo eso se acabó y que están a muerte con nosotros!

Nosotros, pueblo, somos el cambio. Sólo tenéis que lanzar una promesa para conseguir nuestro voto: darnos representación real, verdadera soberanía popular. Sólo... os tenéis que poner de acuerdo en eso.   


domingo, 23 de marzo de 2014

DIGNIDAD

La dignidad es la palabra con la que apelamos al valor que tiene todo ser humano simplemente por el hecho de ser un ser humano. Y hace referencia a la libertad de las personas para tomar las decisiones que afectan a su vida.

Ayer miles de personas, cientos de miles, o millones (depende de las fuentes) inundaron Madrid reclamando dignidad.


La cifra exacta da lo mismo. Yo por ejemplo no fuí, y también siento que mi dignidad me ha sido arrebatada y que tengo derecho a reclamarla. En una manifestación, desde un blog o disparándole un tiro en la cabeza al Presidente del Gobierno de España.

Total, cuando sientes que te han quitado la dignidad, piensas que ya lo has perdido todo... y que eres capaz de cualquier cosa.

Pero ser capaz de cualquier cosa no es lo mismo que ser capaz de conseguir cualquier cosa.

Por ejemplo si le disparara un tiro en la cabeza al Presidente del Gobierno seguramente daría con mis huesos en la cárcel, cuando no en un nicho, y al poco reemplazarían a aquél por otro similar, por lo que habría un "cerdocrata" menos pero muy poco cambiarían las cosas.

Por ejemplo, hoy van a hablar mucho más de la muerte de una persona que fue determinante para el cambio en nuestro país de una dictadura a una dictadura encubierta, que de las miles de almas que se congregaron ayer en la capital reclamando dignidad para sus vidas.

Y no quiero menospreciar cómodamente desde mi sillón, no. Tantos kilómetros andados, tantas horas de esfuerzo, coraje, compromiso... De dignidad. Son absolutamente loables. Yo sí les valoro. Yo no ignoro ni insulto su dignidad, tal y como hacen hoy mismo los poderes públicos.

Por eso hoy, ¡lanzo un grito de dignidad, y os digo, y les digo a ellos: tanta dignidad no puede quedar desperdiciada, no puede perderse, ni dividirse!

No podemos sacar a la calle nuestra dignidad y que no sirva para nada.

Están obligados a hacernos caso. Pero sólo atenderán a esa obligación cuando seamos una mayoría unida con un único mensaje y una única meta:

DEMOCRACIA REAL Y DIGNIDAD PARA EL PUEBLO.


domingo, 9 de febrero de 2014

SI YO GOBERNARA

Si yo gobernara sería peor que Hitler porque enseguida ordenaría invadir los paraísos fiscales. La comunidad internacional ofrecería entonces una imagen de mí como un peligroso dictador fascista y se uniría en pos de mi derrocamiento, no para defender la paz mundial ni mucho menos, sino los intereses de los mayores evasores fiscales de sus respectivas naciones. Yo me defendería, claro, con parte del dinero obtenido a través de los fondos de los paraísos fiscales compraría armas, ejercitos, armamento nuclear... Me aliaría. Posiblemente sería el principio de la III Guerra Mundial. Y todo porque un tipo una vez intentó luchar contra la ilegalidad blindada y al servicio de los poderosos, y destruir los templos donde se guardan las recompensas de los usureros clandestinos, pero conocidos.


Si yo gobernara me matarían más rápido de lo que mataron a Kennedy, porque enseguida organizaría y pondría en marcha el plan estratégico para una distribución equitativa del capital, con el fin de erradicar la pobreza. Para ello destruiría la opulencia. Para ello pondría límites a la avaricia humana. Y controlaría el sector privado, rebajaría los sueldos de los directivos, aumentaría los impuestos a los que más tienen, incluso pondría un techo de beneficios y de acumulación de propiedades. Repartiría el dinero, el trabajo y los recursos. El crecimiento económico de la nación iría subordinado a la subsistencia y calidad de vida mínima de las capas más bajas, porque serían éstas, a través del trabajo, las que tirarían de la economía. Por supuesto, esto equivaldría a recuperar los trozos del pastel que una vez se cortó y repartió de forma egoísta, dejando hambriento a muchos. Por supuesto, los poderosos, que son tiburones golosos, no lo permitirían durante mucho tiempo...

Si yo gobernara trataría de tener una vida la mitad de humilde que la que tiene José Mújica, presidente de Uruguay, el "presidente pobre". No ganaría más que los médicos o los maestros. Por supuesto, me encargaría de que los que hacen política conmigo, o en mi contra, tampoco ganaran más que yo. Y pondría todos los medios a mi alcance para frenar y acabar con la corrupción y el farragoso tráfico de influencias. Por supuesto, me quedaría muy solo.


Menos mal que no gobierno ni gobernaré nunca, y no habrá por tanto una nueva guerra mundial ni me matarán ni me quedaré solo. Porque los tipos como yo no alcanzan, salvo contadas ocasiones, el poder. Los tipos como yo vivimos gobernados por monstruos tan faltos de empatía como lo estaba Hitler, los tipos como yo vivimos gobernados por depredadores sedientos de dinero, los tipos como yo vivimos gobernados por gentes que priorizan su carrera política por encima de los derechos, necesidades y sueños de tipos como yo.

Y como tú.

lunes, 3 de febrero de 2014

UNA MANADA DE LOBOS HAMBRIENTOS

The wolf of Wall Street es una gran película de Martin Scorsese. Los amantes del cine la disfrutarán.

Pero también es irritante, MUY IRRITANTE.

Porque durante tres horas ves a un broker ganando más dinero en un día que el que tú ganarás en toda tu vida y gastándoselo en putas, drogas y excentricidades varias.

Por supuesto, Scorsese y Terence Winter, el genial guionista, van mucho más allá, y de una forma sutil e inteligente, ofrecen su visión sobre el asunto.

Por supuesto, hay una feroz crítica sobre el asunto. Pero los creadores del cuento te invitan a reflexionar sobre ella y sacar tus propias conclusiones.

Yo, tras mucho divagar, saqué las mía. Y la comparto contigo, invitándote con ello a que tú te formes tu propia opinión, que puede ser por supuesto, totalmente distinta a la mía. Pero el hecho, es que ésta es la mía:

El mundo sería mejor si tipos como El Lobo no existieran ni hubieran existido nunca.

No se me podrá acusar de no ser conciso. Ni tajante.

Pero, ¿por qué quiero matar al Lobo? El Lobo no es tan mal tipo. El Lobo no es muy diferente a ti y a mí. El Lobo es sólo un tipo que quiere ganar mucho dinero para divertirse un poco y acostarse con mujeres bellas. Vale que este lobo de la película, basada por cierto en un tipo real, lo hace especulando con dinero ajeno. ¡Pero ni siquiera es dinero real! Son acciones, bonos y conceptos que ni tú ni yo entendemos. Y El Lobo coge esos "conceptos", los mueve de un lado a otro y los transforma en dinero real que va directamente a su bolsillo. O más bien, a una cuenta de Suiza.

¡Pero no lo hace con maldad ninguna! El Lobo no quiere joder a la gente, sólo quiere joder con mujeres bellas y pasarlo bien. ¡Lo que queremos todos!

El Lobo eres tú. El Lobo soy yo.

Sí, tú también eres un lobo. Porque tú también quieres ganar mucho dinero, acostarte con mujeres bellas y pasártelo bien. Lo que te distingue de éste Lobo es que tú sabes, y daré por supuesto que lo sabes, que tus actos tienen consecuencias no sólo sobre ti, también sobre los demás.

Y Scorsese y Winter lo dejan caer, sutil e inteligente, durante su historia. Ejemplo: SPOILER (descripción importante de la trama de la película): El Lobo tiene que viajar repentinamente a Suiza para salvar 20 millones guardados en una cuenta bancaria y ordena al capitán de su yate emprender el viaje aun cuando éste le advierte del peligro de una tormenta. El yate finalmente tiene que ser rescatado y un avión de salvamento sufre un accidente y tres personas mueren.

Nuestros actos pueden llegar a tener terribles consecuencias para los demás.

Y resulta sumamente ingenuo creer, en un mundo en el que millones de personas mueren al año por desnutrición cuando existen alimentos y recursos de sobra para abastecer a toda la población mundial, que el hecho de que una manada de lobos hambrientos se enriquezcan nos salga a los demás gratis.

¿Me legitima eso para matar al Lobo? En fin, él no tiene la culpa, déjalo, él sólo hace su trabajo: sale a cazar y encuentra su presa.

Encuentra su presa...

Un viejo cuento cherokee dice que dentro de cada uno hay dos lobos: uno es la avaricia, la envidia, la superioridad, la arrogancia, el ego... y el otro el amor, la esperanza, la empatía, la generosidad, la verdad... El lobo que vence, es aquél al que alimentas.

¿El Mal es El Lobo? ¿O El Mal somos los que lo alimentamos?

Después de todo, El Lobo sólo quiere ganar mucho dinero, follar con mujeres bellas y pasarlo bien. Y después de todo, TÚ, sólo quieres ser como él.