"Si luchas, puedes perder. Si no luchas, estás perdido".


lunes, 24 de junio de 2013

La Copa Confederaciones que la gane España: los brasileños tienen huevos, nosotros sólo fútbol.

Pues va a ser que a los brasileños no les gusta tanto el fútbol como pensábamos.

Al menos no tanto como a los "españolistos".

Hace unos doce días los brasileños iniciaron una serie de manifestaciones protestando por que se invirtiera dinero en la organización de la actual Copa Confederaciones y del futuro Mundial, mientras se recorta en Sanidad y Educación y sube el precio del transporte público.

Y nada de acampadas, samba indignada y rollos de esos, no... Los brasileños han salido a la calle en tropel (más de 1,000.000 se movilizaron), han intentando ocupar instituciones políticas, se han enfrentado a la policía... Vaya, lo que aquí llamamos "liarla parda" y que nosotros sólo hacemos cuando un equipo de fútbol gana un título o cuando salimos de juerga y bebemos más de la cuenta (sí, porque además de caguetas y gilipollas también somos un poco borrachos).

Consecuencias del comportamiento de los brasileños: aquí Pero resumo: la presidenta convocó un pacto nacional para mejorar los transportes públicos y frenar la corrupción que vive el país. Incluso se ha ofrecido para hablar con los líderes de los movimientos sociales que han impulsado las manifestaciones. Aquí nos manifestamos y el Zapatero o Rajoy de turno se mea encima de la risa.

Conclusión: los brasileños nos han enseñado que liarla parda a veces funciona. Le han echado huevos y mira, por lo menos por ahora han conseguido que su Presidenta de la cara, y no precisamente ante una pantalla de plasma.

Así que si nos enfrentamos el domingo en la final de la Copa Confederaciones, ya que ellos tienen playas más bonitas que las nuestras, son más alegres que nosotros y, ahora sabemos, que también MÁS VALIENTES, que nos dejen ganar la final del fútbol. Así al menos les ganaremos en algo.

Quizá la ventaja que han tenido sobre nosotros es que ellos no tuvieron un 15M. Y es que cada vez estoy más convencido: para derrotar a este sistema necesitamos un virus. Y por ahora, el 15M ha sido el mejor cortafuegos.

lunes, 27 de mayo de 2013

Breve historia larga de la crisis

En mi anterior post expuse una "iluminación" personal para salir de la crisis: echar (pero echar echar, vamos, ¡desterrar!) a todos los integrantes del PP y del PSOE, por ser coresponsables de esta crisis, que es una estafa. Es decir, por ser los estafadores. Bien, parece lógico que mientras los estafadores se sigan manteniendo en los lugares de privilegio desde los cuales pueden seguir llevando a cabo sus fraudes, timos y engaños, esta crisis-estafa nunca se va a terminar. Pero, ¿con qué argumentación puedo defender yo que esta crisis está causada (con la complicidad cómo no del sector financiero) por PP y PSOE?

Para responder a esa pregunta haré un poco de Historia, una historia que viene de lejos, y que por tanto es una larga historia, pero que yo voy a intentar resumir. En primer lugar porque de historiador político tengo lo mismo que de tertuliano del "TDT Party", y en segundo lugar para no aburrir mucho:

Esta crisis se remonta a la época de Felipe González. Felipito el de la izquierda, Felipito el socialista, sí, pero también Felipito el muy europeista. Tanto, tanto, que nos metió en lo que hoy es la Unión Europea, desechando cualquier esperanza de desarrollo de un tejido productivo propio para dejarnos a remolque de lo que hicieran los paises fuertes de Europa (que hoy se traduce en darnos por culo a los españoles). Recompensa: ¡sueldo vitalicio a costa de los enculado, yuhuuu!

Llegó Aznar y terminó de cagarla con la entrada en la moneda única, y como no teníamos tejido productivo, dijo: "¿Qué hacemos si no tenemos nada que hacer? Po lo que se ha hecho siempre: coger un montonaco de ladrillos y hala, a construir". Y se construyó. Se construyó, se sonstruyó y se siguió construyendo. Y para entonces, probres de nosotros que aún no lo sabíamos, se había inflado una burbuja inmobiliaria de c... Recompensa: salir en la tele muchos años después de que se termine tu mandato y que toda España hable de ti.

Y llegó Zapatero y... ¡la que lió Zapatero! En primer lugar siguió inflando la burbuja, o por lo menos mucho caso no le hizo. Hasta que ésta le explotó a él y al resto de españoles en plena cara. Luego, como nuestra crisis era ya para entonces "crisis doble mortal", resultado de unir la crisis económica global con la crisis del ladrillo nacional, entramos en una mala racha, así que había que pedir ayuda a Europa, que para ese entonces ya era Alemania, es decir, que para ese entonces ya era Merkel, y ahí vino su gran bajada de pantalones: cuando cambió la Constitución para darle prioridad al pago de la deuda contraída con Alemania, y entonces la deuda pasó a ser mucho más importante que el estado del bienestar y todos los derechos que había alcanzado el pueblo español hasta la fecha y que fueron a valer lo mismo que vale un mojón en un palo. Recompensa: dicen que el motivo de que él no vaya a la tele es porque no puede sentarse. Aún le dura el escozor.

Y entonces, por fin, llegó Rajoy. Y Rajoy... ¡le habló a un plasma, ya está!

A ver, sí, que ya sé que Rajoy ha hecho otras muchas cosas en favor de la crisis, pero es que son muy recientes, y son muchas. ¿De verdad queréis que os hablé de ellas? ¿No tenéis suficiente ya para salir a la calle y gritar con orgullo "¡soy español, español, español!", o tenéis que esperar al próximo torneo entre naciones para hacerlo?

Y ésta es la breve pero larga historia de un sinfín de despropósitos que nos han ido llevando poco a poco a la ruina. Como véis, la "herencia recibida", al contrario de lo que dice la creencia Popular, no proviene de la época de Zapatero. Tampoco de la de Aznar. ¡Proviene ni más ni menos que del ochentero Felipe González! Y los sucesivos presidentes que ha tenido esta democracia, junto con sus secuaces, han ído aumentándola más y más con sus traspasos de Gobierno. 

Por eso no es suficiente no votar a ninguno de los dos en las próximas elecciones, ¡esta gente es un cáncer, y el cáncer se extirpar, se mata! Porque si no mucho me temo que o bien el cáncer acabará matándonos a nosotros, o bien algo mucho peor: acabará convirtiéndonos en enfermos terminales.

Y con lo que está durando esta crisis y el caminito que llevamos, no me extrañaría nada que así terminrara siendo... 

domingo, 26 de mayo de 2013

Yo soy más listo que Aznar

Y más guapo y más alto. Y sí, también sé que ninguna de las tres cosas tiene ningún mérito. El título de este post es sólo un vano intento de aparentar tener un ego más inflado que el del ex presidente, pero a eso sí que no le gana nadie.

Reapareció "Jose Mari Power" en una entrevista televisiva, y se ha hablado de ello tanto o más que cuando Mourinho se mete con alguien (es decir, todos los días). Este país, que es así.

"Súper presi"aprovechó para mandarle pullas al actual Gobierno, defender a su hijita (probre), y dejar caer la insinuación de que a lo mejor, quién sabe, pudiera darse el caso... volvía a la política.

Bien, sigo escribiendo para los que han resistido y no se han suicidado después de la impresión. La buena noticia es que dudo mucho que Aznar vaya a volver a la política. La mala que su "amenaza" responde a una necesidad psicológica de permanente reconocimiento (seguramente no fue un niño muy querido) a través de la cual nuestro amado Jose Mari siente el irrefrenable impulso de decirle a los demás que es el más listo de la clase y que tiene las recetas, qué narices las recetas, ¡la fórmula mágica para salir de la crisis!

Pues bien, en un intento de emular a nuestro ídolo, me voy a atrever a compararme con él y decir: ¡yo sí tengo la verdadera fórmula mágica para salir de la crisis! Y no, no es bajar los impuestos, no es aplicar más privatizaciones, ni siquiera es "cargarse a Rajoy" (aunque esto último ayudaría bastante). Qué va, es: que gente como Aznar salga del país y no vuelva más.

Esta crisis que no es una crisis sino una estafa, tiene responsables con nombres y apellidos, tiene estafadores, y los políticos del PP y del PSOE y su altos cargos son coestafadores. Hablo de Aznar, pero también de Felipe González, de Zapatero, de Rajoy, de Rubalcaba, y de todos sus secuaces ahora y en el pasado. Mientras los aparatos de poder y las personas que le dan vida se mantengan en el poder, nuestra maquinaria seguirá estando deteriorada, viciada, inútil, podrida. Por eso no basta con que otro partido gane las próximas elecciones: hay que sacar al gusano de la manzana. Hay que desterrarles a todos.

Y ya sé que esto de obligar al exilio a miles de personas suena muy mal, muy feo, a épocas pasadas nada nostálgicas. Ya, ya... Pero una cosa es ser un nazi o un fascista, y otra por no querer parecer un nazi o un fascista acabar siendo un boy scout. Y no está la cosa como para ser un boy scout. Además, si lo pensáis bien: ¿no se está produciendo ahora, al mismo tiempo que escribo estas palabras seguramente, un exilio obligado para muchos como nosotros que ni se lo han comido ni se lo han bebido?

Hacer el bien a veces supone repartir justamente el mal. La frase me suena de algo. Ah, sí, fue Gallardón: "Gobernar, a veces, es repartir dolor". Pues ya va siendo hora de repartir un poco, precisamente, entre nuestros gobernantes.

domingo, 12 de mayo de 2013

Tsunami

Hoy se celebra en España el 2º aniversario adelantado del 15 M. Dos años en los que ha crecido la indignación, ha empeorado el panorama socio-económico-político, y se mantienen, aunque cuesta se mantienen, muchas esperanzas y sueños.

Que éstos se conviertan en realidad sólo depende de nosotros, y más de lo que hagamos que de lo que escribamos en un blog. Por eso seré breve:

Ha llegado la hora en que todas las mareas, la marea del 15M, la marea verde, la marea blanca, la marea de los seis millones de parados... confluyan en Madrid para provocar un tsunami que hunda definitivamente este sistema bastardo e inhumano. 

Ha llegado la hora de hacer un llamamiento a los líderes de los movimientos sociales (porque aunque digan que no tienen líderes, sí que los tienen, y son aquellos que se pringan día a día, que trabajan constantemente, que salen al ruedo y se llenan las botas de barro) a que hablen, a que se coordinen, a que organicen una marcha a Madrid, no para sitiar el Congreso, ¡para arrasarlo!

Porque es eso o es acabar ahogándonos en nuestra propia misera. No hay alternativa, la revolución debe ponerse en marcha de una vez, debe estallar, como estallan las olas cuando muestran la imparable fuerza del océano.

domingo, 28 de abril de 2013

10 soluciones locas (o no tan locas) para sobrevivir a la crisis

Seis millones docientos mil parados, más de tres millones de desempleados de larga duración, dos millones de familias que no reciben ningún ingreso... Y  España está saliendo de la crisis porque la prima de riesgo ha bajado. ¡Y una p...!

España es una ruina, tiene estadísticas de país africano, somos un nación pobre pero con políticos ricos. Y es tan evidente que ellos son los coresponsable de esta situación y que ésta  se mantendrá mientras no los echemos (a los del PPSOE), que no vale la pena insistir más en ello. La realidad es tan triste (y a no ser que estalle algo, pero que ESTALLE de verdad, lo va a seguir siendo por mucho tiempo) que lo mejor que podemos hacer es tomárnosla con un poquito de sentido del humor. Sin duda,  la risa es el mejor remedio para no volverse loco en esta locura de mundo.

Por eso... 10 soluciones locas (o no tan locas) para sobrevivir a la crisis:

1. Irse de España. Pero no vale con irse a cualquier sitio, no. Si tienes pensado salir, vete lo más lejos posible, que todo lo malo se pega. Haz las maletas, sal, corre, vuela, ¡huye!, y ni se te ocurra mirar atrás. LatinoAmérica, un buen destino.

2. Coge a todos tus familiares y amigos que estén parados (seguro que son muchos), iros a un pueblo y repobladlo. Cada uno que se ocupe de un oficio y así vivís a base del trueque. Eso sí,  el que se ocupe de criar a los cerdos va a tener a todo el pueblo ganado.

3. Monta una banda para atracar bancos. Si los haces al estilo Robin Hood, además de trabajar para ti estarás haciendo un bien social, consistente en todo lo contrario a lo que hacen los banqueros: robar a los pobres para dárselo a los ricos.

4. Si te van a desahuciar, no luches contra el banco. El día de la ejecución del desahucio coge todas tus cosas y te vas tranquilamente de casa. Al día siguiente vuelves, te la apañas para entrar  y reocupas la vivienda. Y aquí no ha pasao ná. Si te sorprenden dentro, hazte el sueco. Si a los políticos corruptos les funciona, ¿por qué a ti no?

5. Lo de vivir de tus padres hasta que puedas vivir de tus hijos está claro que ya no funciona porque, con un panorama tan negro, los nietos también van a depender económicamente de los abuelos. Solución: hazle un favor a tus sufridores padres, no tengas hijos, cómprate un perro.

6. Dedícate al porno. Es un sector tan en crisis como cualquier otro, pero... ¡Y lo bien que te lo ibas a pasar! Con hambre, pero bien. Y si tus familiares son muy religiosos, ahora tienes la excusa perfecta: la necesidad.

7. Vota al PSOE en las próximas elecciones. ¡Nooo! ¡Es broma! He dicho soluciones locas, no estúpidas. Monta un partido político con tus vecinos y gana en las elecciones locales, al estilo Torrelodones (un municipio de Madrid gobernado por vecinos del pueblo y que gracias a la eliminación de los despilfarros de los políticos que estaban antes, han logrado alcanzar superávit). 

8. Llama al pueblo a la revolución, da un golpe de Estado, destierra a todos los políticos y afiliados del PPSOE, cambia la Constitución, declara la deuda como ilegítima y manda a Europa y a la Merkel a tomar por c... Eso sí, te puede llevar algo de tiempo.

9. Hazte psicólogo. Con lo intensa y larga que va a ser esta "crisis", no habrá quien se libre de una depresión de caballo. Lo malo es que nadie podrá pagarte.

10. Hazte humorista.  Con lo intensa y larga que va a ser esta "crisis", no habrá nadie que se libre de una depresión de caballo. Hazles reír, te lo agradecerán. Tampoco podrán pagarte, pero una sonrisa puede valer más que todo el oro del mundo.

Si yo he conseguido arrancarte una, gracias, porque me habrás hecho inmensamente rico, me habrás hecho inmensamente feliz, y ese es un momento que ni la crisis, ni los banqueros, ni los políticos ni la Merkel (¡nisiquiera la Merkel!) ya podrán robarnos.

domingo, 24 de marzo de 2013

Trabajar menos, ganar menos

Trabajar, consumir, producir... El Ogro Capitalista se alimenta de nuestros sueños frustados, seduciéndonos con promesas vanas y una falaz fórmula de la felicidad que, lejos de traer dicha, genera desigualdades cada vez mayores, haciendo a unos infelices porque no tienen dinero y a otros lo mismo porque tienen demasiado.

La felicidad no se compra ni se vende ni se fabrica ni se consume. La felicidad se busca. Y ese ogro del que hablo, nos ha metido en un laberinto.

"Para salir de la crisis hay que trabajar más y ganar menos". Sabemos que no son pocos los que piensan esto. Sabemos que esos pensamientos son hoy ya una realidad, aunque incompleta, porque esto no ha terminado. Vamos hacia China, vamos hacia una nueva forma de esclavitud. Y no estamos lejos.

Sin embargo, hoy me ha dado por soñar. Y he soñado en otro mundo, en otra vida... He soñado que salíamos del laberinto. 

Y fuera de él me encontraba con un hada con un par de tetas enormes (es difícil que mis sueños no posean algún contenido libidinoso) que le había cortado la cabeza al puto ogro con su espada y se acercaba a mí para susurrarme al oído: "Trabajar menos... ganar menos". Yo le contesté: "No es mal plan, invítame a una cerveza y me lo explicas mejor".

Resumen del plan de Hada: Si cada puesto de trabajo reduce su jornada a la mitad (y el sueldo baja en consonancia) y para cubrir la otra mitad de la jornada se contrata a otro trabajador, resultado: se crea un puesto de trabajo por cada uno que ya existe. Disminuye el poder adquisitivo, pero aumentan los ingresos del Estado (al haber más gente cotizando) y se reducen los gastos (en pagas de desempleo y subsidios), por lo que se pueden bajar impuestos, los precios caen, la vida deja de ser tan cara. Aún así, para muchos, disminuye el poder adquisitivo, pero recuerda: "...haciendo a unos infelices porque no tienen dinero y a otros lo mismo porque tienen demasiado". Por no hablar del valor que se gana, mucho más valioso que el dinero: el valor tiempo.

"Pero eso los que siguen en el laberinto aún no lo entenderían, Hada", le digo, y luego ella me deja que le sobe las tetas. Más tarde acabamos en la cama y, tras un grandioso polvo, me quedo dormido y sueño. Sueño dentro del sueño: en la erradicación de la pobreza, en la erradicación del lujo, en trabajar menos, en ganar menos, pero vivir más, estar más cerca de la feli...  

Despierto con resaca. Sólo son sueños de un pobre chaval con demasiados ogros y hadas buenorras en la cabeza, me digo, una puta utopía. Vivimos en un mundo donde niños mueren de hambre mientras un gordo enchaquetado quema dinero con el fuego de su puro. Puta realidad infernal.

miércoles, 6 de marzo de 2013

La solución a la crisis

Acabo de oír al ministro de hacienda, Cristóbal Montoro, diciendo en la televisión pública que "España está saliendo de la crisis. No se vé, pero está saliendo". Se ha fundado para tal afirmación en datos económicos que muy pocos entienden. Además, dice esto al poco de saberse que las cifras del paro han vuelto a aumentar en Febrero. Sus palabras me han resultados más que inspiradoras para escribir este artículo que espero (deseo) que mucha gente lea.

En la vida es importante ser positivo y optimista. Hagamos un ejercicio de imaginación a través de un prisma positivo. Pensemos que el Gobierno efectivamente, como cree Montoro, lo está haciendo muy bien, y gracias a sus medidas empezamos a salir de la crisis. En un momento en el que el paro sigue creciendo, ¿sería optimista decir que para la entrada del próximo año el paro dejará de crecer, e incluso bajará un poco, manteniéndonos en los seis millones? Yo creo que sí, muyyy optimista. Y para el siguiente año, ¿sería optimista decir que el trabajo del Gobierno dará aún más frutos y durante el 2014 el paro bajará en un millón de personas? Sí, eso también sería ser muyyy optimista.

Pero, sin embargo, en este caso hipotético y muy positivo, eso significaría que para el inicio del 2015, dentro de dos años, España contaría aún con cinco millones de parados. ¿Acaso dejaría de ser desastrosa la situación del país, dejaría de ser alarmante? Dos años pueden significar poco en la vida de un político, sobre todo con lo que cobran, pero en la de un parado puede significar el acabar poniéndose una soga en el cuello. Si, continuando con nuestro ejercicio de imaginación, en 2015 siguiera bajando el paro al ritmo de un millón por año, eso significaría que de cada cinco parados uno conseguiría trabajo y cuatro se quedarían fuera. Eso es una miseria, es una ruina.

¿Por qué doy estos datos, para deprimir aún más a la sociedad? No, porque hay mucha gente que todavía no se quiere implicar en el cambio político-económico-social que muchos exigimos, que no se implican en la transformación del sistema pensando que el sistema los salvará, que los políticos tarde o temprano harán su trabajo y nos sacarán de ésta. Ilusos, eso no va a pasar, ni tarde ni temprano, esta situación es perpetua. Pongo otra vez el ejemplo de China: un país que crece económicamente y que ya es la 2ª potencia mundial. ¿Por qué tantos chinos se van de su país entonces? Porque allí no hay más que miseria, ruina, sobre todo para una gran parte de la población trabajadora, y los que se mantienen allí, sufren unas condiciones laborales deporables, cercanas a la esclavitud. España se mueve en la dirección de China.

Los políticos no tienen la solución a la crisis, porque somos nosotros, los ciudadanos, esa solución, y ellos están haciendo políticas a espaldas de la ciudadanía. Somos nosotros los que de una vez hemos de coger el toro por los cuernos. Una situación tan radical como la que vivimos los ciudadanos de este país, con tanto paro, tanta desigualdad y tanta injusticia social como la que proviene de los recortes, exige una solución radical. Y ésta sólo puede ser la intrusión de los movimientos ciudadanos en el poder político. Algo que sólo se podrá conseguir a través del llamamiento masivo a dar un golpe de Estado, un golpe de Estado del pueblo. Pero no para que los que demos ese golpe de Estado nos asentemos en el poder, no, sino con los siguientes fines:
  • Expulsar a los dos principales partidos políticos, PP y PSOE, del sistema democrático, por ser co-responsables directos de la crisis.
  • Redactar una nueva Constitución que tenga en cuenta la voz del pueblo y que sea más justa, solidaria y moderna, ajustada al nuevo contexto en el que nos movemos, y  que ponga fin a los privilegios de la clase política.
  • Declarar ilegítima la parte de la deuda que corresponde a las grandes empresas y al sector financiero.
  • Reformar la ley electoral y convocar elecciones, estableciendo facilidades para el establecimiento de nuevas formaciones políticas, que respeten la nueva Constitución y los principios democráticos universales.
Una vez hecho esto, no voy a engañar a nadie, tampoco se saldría de la crisis, incluso la recuperación sería más lenta todavía, debido a la huida de inversores, pero al menos se asentarían las bases para que, mientras se produce esa recuperación, se protegiera a los afectados por la crisis, que es justo lo contrario a lo que sucede ahora, cuando los más débiles estamos siendo saqueados para pagar la crisis que han producidos otros, mientras éstos se siguen enriqueciendo.

Se podría hacer así, como yo lo he planteado, o se podría hacer de otras muchas formas, pero que quede claro que fines como estos nunca se harán realidad, NUNCA, mientras no quitemos el poder a quienes lo ostentan. Y no vamos a arrebatarle el poder a aquellos que lo ostentan quejándonos desde una tribuna, cantando en la calle, o escribiendo en un blog. Tenemos que ser muchos, estar unidos y dispuestos a luchar. Pero luchar no es quemar contenedores ni irrumpir en entidades bancarias. Hay que llamar a la ciudadanía a una acción masiva, concreta, con un objetivo claro y preciso: el golpe de Estado.

Si de los seis millones de parados, consiguieramos con este llamamiento, reunir tan sólo a seiscientos mil en Madrid, a ver qué fuerza policial o qué ejercito tendría agallas, escrúpulos y corazón para detener nuestra entrada en Las Cortes.

No existen recetas mágicas, no existen milagros, nadie nos va a sacar de ésta... La solución a la crisis, somos, siempre hemos sido, nosotros.