"Si luchas, puedes perder. Si no luchas, estás perdido".


domingo, 15 de septiembre de 2013

Lo mejor que le puede pasar a España es que se hunda España

Soy uno de los muchos españoles (sí, porque seguro que fuímos muchos) que se alegró de que Madrid cayerá en la primera fase de la elección de las Olimpiadas.

Y es que ni impulso económico, ni trabajo, ni polla... Si queréis crear empleo, dejaros de Jueguecitos, que no está el horno para bollos, e invertid directamente en creación de empleo, y no en unas posibles Olimpiadas que de celebrarse podrían generar no sé cuántos puestos de trabajo no sé dónde... ¡Queremos trabajo AQUÍ Y AHORA!

Y es que siguen tomándonos el pelo, los hijos de puta...

Pero es que además, lo peor que le puede pasar a este país es que (y atención a los entrecomillados) empecemos a "salir de la crisis", que se inicie la "recuperación económica"... Es decir, que comiencen a sacar algunos "datos positivos" que disfracen la cruda realidad: que estamos como el culo, que vamos a seguir estando como el culo y que cuando "dejemos" de estar como el culo seguiremos estando como el culo.

Ante un escenario en el que nos conformemos para "salir de la crisis" con los recortes, la reforma laboral que coloca al trabajador en una situación de semiesclavitud, y el aumento de la desigualdad social y la progresiva desaparición de la clase media, yo prefiero, mil veces antes, que este país vaya a peor y que se hunda, que caiga en bancarrota, que se arruine, que nos ahogemos en nuestra propia miseria fruto de la vergüenza de ser una nación enfermizamente pasiva e irresponsable.

Esto es lo mejor que le puede pasar a España, y al mundo. Porque este sistema está caduco, este sistema es injusto y este sistema ya no sirve, pero parece ser que hasta que no toquemos fondo no nos vamos a enterar de la imperiante necesidad de cambiar de paradigma. Porque probablemente la única forma de que este pueblo reaccione es tragando mucha más mierda, hasta que ya no nos quepa más. Y resulta que ese es el único ente que puede salvarnos: el pueblo, nosotros mismos. Y no Rajoy, ni Zapatero, ni la Merkel, ni mucho menos Cobi 2. 

Y por otra parte, ¿de verdad somos tan gilipollas como para pensar que nos iban a dar unas Olimpiadas con la Botella representándonos? ¿Qué nos hemos creído, que el resto del mundo es tan tonto como nosotros? Tenemos a una alcaldesa de la capital de España que no fue elegida por los votantes, tenemos una alcaldesa que tiempo ha fue pillada yendo a la peluquería en coche oficial y con escoltas y nadie levantó la voz, y tenemos una alcaldesa que porque nadie levantó la voz ahora nos ha convertido en el hamerreír del mundo entero. Tenemos lo que nos merecemos.

Y no tenemos olimpiadas. ¡Ole, ole, y ole!

lunes, 19 de agosto de 2013

¿No merece la pena?

Hace unos meses publiqué un post en el que exponía que para salir de este trágico e interminable laberinto en el que nos hemos metido y al que algunos se empeñan en llamar crisis, era necesaria una repartición equitativa de la moneda, de los recursos, y por supuesto, del trabajo. Sobre todo esto último, en un caso como el de España con más de 6 millones de parados, se hace indispensable.

Ni la Izquierda, ni la Derecha, ni la falsa Izquierda, ni la falsa Derecha, ni Rita, van a ser capaces en los próximos años de crear 6 millones de empleo ni de acercarse tan siquiera a esa cifra. A no ser, que se atrevan a cambiar las reglas del juego.

Mi propuesta al respecto es atractiva: en España hay 3 millones de funcionarios. Si le rebajamos a cada uno la jornada a la mitad y esa media jornada que nos sobra la cubrimos con otro trabajador hemos dado de golpe y porrazo trabajo a 3 millones de parados. Si hacemos lo mismo con los empleados de empresas públicas y fomentamos este modelo en la empresa privada a través de bonificaciones, la cifra aumentaría hasta dirigirse al pleno empleo. Baja el poder adquisivo de los trabajadores, porque si trabajas menos horas ganas menos salario, pero en un país que tuviera a prácticamente toda su población activa, el Estado no tendría apenas que gastar en ayudas y prestaciones, por lo que podría reducir impuestos, y por otro lado el consumo medio familiar aumentaría, y los comerciantes podrían bajar precios. Disminuiría el poder adquisitivo pero también el coste de la vida, y por otra parte aumentaría nuestro tiempo libre. En resumen: trabajar menos, ganar menos, vivir mejor.

La idea es atractiva, ya lo dije, pero seguro que son muchos los que ya están apelando al: "eso no se puede hacer" o al "es imposible".

Imposible es lo que todavía no ha pasado.

Esto no lo puedo hacer yo. No soy economista, no soy asesor político, no soy catedrático en nada, no soy el que toma las decisiones más allá de mi parcela individual. Pero sí soy psicólogo, y como conocedor de los trastornos mentales sí que os puedo asegurar que en un futuro muy cercano las principales enfermedades serán aquellas relacionadas con la mente y los estados alterados del ánimo: depresión y ansiedad. Y en un gran porcentaje de los casos, estas enfermedades estarán provocadas por: el estrés laboral, la insatisfacción en el trabajo, la percepción de injusticia social y la pobreza extrema.

Así que no puedo evitar hacerme (haceros) esta pregunta: ¿no merecería la pena construir un modelo en el que se trabajara menos, se ganase menos y se viviera mejor? ¿No merecería la pena que un grupo de científicos, expertos, pensadores, etc... se reunieran para sentar las bases de un nuevo sistema a través de la elaboración de un plan que contuviera una serie de estrategias, medidas y recursos orientados a dar viabilidad a un nuevo modelo laboral centrado en la repartición equitativa del trabajo? ¿No merecería la pena hacer realidad de una vez esa máxima de las sociedades democráticas que dice que todo el mundo tiene derecho a tener un trabajo?

Todavía no estás convencido.

Por eso te voy a proponer un ejercicio de imaginación: imagina que vives en un mundo en el que sólo tienes que trabajar 20 horas a la semana, es decir, 4 horas al día, y en el que todo el mundo prácticamente tiene trabajo. Imagina que ni tú ni tus semejantes tenéis la necesidad de trabajar más porque con eso os da para vivir más o menos bien (entendiendo el "más o menos bien" que os da para cubrir todas la necesidades básicas, incluidas las de ocio, pero no os alcanza para lujos ni excentricidades). Imagina que gracias al mayor tiempo libre del que dispones, puedes dedicar más momentos a la educación de tus hijos, a mantener fuertes los lazos románticos con la pareja, a visitar a tus padres o a dedicarte simplemente más tiempo a tí mismo desarrollando una vocación. Hoy en día es raro quien no tenga una inquietud vocacional relacionada con el arte, la cultura o el deporte: jugar al fútbol, pintar, escribir, cantar, tocar un instrumento, actuar, rodar cortometrajes... Imagina un mundo en el que tengas un trabajo que no te guste o te llene, pero que lo necesites para tu sustento, y que no te sientas frustrado porque tienes tiempo de sobra para desarrollar tu auténtica vocación, independientemente de que ésta te haga obtener beneficios económicos o no lo haga. Imagina un mundo en el que todos seamos más felices porque simplemente podamos hacer aquello que nos gusta hacer.

¿Lo has imaginado? No eres capaz porque crees que es imposible, ¿verdad? Pero dime, aunque así sea, ¿no es un mundo lo suficientemente maravilloso como para por lo menos intentarlo?

¿No merece la pena?
 

lunes, 22 de julio de 2013

Se acerca el momento

Llevo un tiempo callado.

Justamente ahora cuando parece que vuelve el clamor popular:




Sin embargo, no va a ser el ruido de los indignados el que eche a este presidente y este gobierno tan abiertamente corruptos. Ahora, quien tiene que hablar es la "justicia". Es esta institución la que tiene que aclarar, más pronto que tarde, si el PP se ha estado financiando irregularmente durante los últimos veinte años, y si así ha sido, castigar a los responsables.

Y una vez que se sepa esto, no vamos a permitir que un partido corrupto permanezca en el Gobierno, ¿no? ¿O sí? Hum... Me viene a la mente ahora el caso de la Comunidad Autónoma más corrupta con diferencia del territorio español: la Comunidad Valenciana. Algo me dice que si mañana se celebraran elecciones en Valencia el PP las ganaría ampliamente. Los "españolistos" somos así, muy de mirar para otro lado.

De todas las maneras, no creo que sea el momento de hacer cábalas ni de pedir de forma anticipada las dimisión de Rajoy por el caso Bárcenas. La dimisión de Rajoy hay que pedirla todos los días, porque es muy tonto, es muy malo, y porque hay 1 millón más de parados desde que él entró en el Gobierno y ya vamos por los 6 millones. Por eso sí. Lo de Bárcenas... que actúe la Justicia, y que lo haga ya, y si no actúa, que no sería la primera vez que la Justicia española mira también para otro lado, si no actúa entonces nosotros tendremos una responsabilidad ineludible a la que enfrentarnos por fin ya de una vez por todas:

LA DE HACER JUSTICIA.

lunes, 24 de junio de 2013

La Copa Confederaciones que la gane España: los brasileños tienen huevos, nosotros sólo fútbol.

Pues va a ser que a los brasileños no les gusta tanto el fútbol como pensábamos.

Al menos no tanto como a los "españolistos".

Hace unos doce días los brasileños iniciaron una serie de manifestaciones protestando por que se invirtiera dinero en la organización de la actual Copa Confederaciones y del futuro Mundial, mientras se recorta en Sanidad y Educación y sube el precio del transporte público.

Y nada de acampadas, samba indignada y rollos de esos, no... Los brasileños han salido a la calle en tropel (más de 1,000.000 se movilizaron), han intentando ocupar instituciones políticas, se han enfrentado a la policía... Vaya, lo que aquí llamamos "liarla parda" y que nosotros sólo hacemos cuando un equipo de fútbol gana un título o cuando salimos de juerga y bebemos más de la cuenta (sí, porque además de caguetas y gilipollas también somos un poco borrachos).

Consecuencias del comportamiento de los brasileños: aquí Pero resumo: la presidenta convocó un pacto nacional para mejorar los transportes públicos y frenar la corrupción que vive el país. Incluso se ha ofrecido para hablar con los líderes de los movimientos sociales que han impulsado las manifestaciones. Aquí nos manifestamos y el Zapatero o Rajoy de turno se mea encima de la risa.

Conclusión: los brasileños nos han enseñado que liarla parda a veces funciona. Le han echado huevos y mira, por lo menos por ahora han conseguido que su Presidenta de la cara, y no precisamente ante una pantalla de plasma.

Así que si nos enfrentamos el domingo en la final de la Copa Confederaciones, ya que ellos tienen playas más bonitas que las nuestras, son más alegres que nosotros y, ahora sabemos, que también MÁS VALIENTES, que nos dejen ganar la final del fútbol. Así al menos les ganaremos en algo.

Quizá la ventaja que han tenido sobre nosotros es que ellos no tuvieron un 15M. Y es que cada vez estoy más convencido: para derrotar a este sistema necesitamos un virus. Y por ahora, el 15M ha sido el mejor cortafuegos.

lunes, 27 de mayo de 2013

Breve historia larga de la crisis

En mi anterior post expuse una "iluminación" personal para salir de la crisis: echar (pero echar echar, vamos, ¡desterrar!) a todos los integrantes del PP y del PSOE, por ser coresponsables de esta crisis, que es una estafa. Es decir, por ser los estafadores. Bien, parece lógico que mientras los estafadores se sigan manteniendo en los lugares de privilegio desde los cuales pueden seguir llevando a cabo sus fraudes, timos y engaños, esta crisis-estafa nunca se va a terminar. Pero, ¿con qué argumentación puedo defender yo que esta crisis está causada (con la complicidad cómo no del sector financiero) por PP y PSOE?

Para responder a esa pregunta haré un poco de Historia, una historia que viene de lejos, y que por tanto es una larga historia, pero que yo voy a intentar resumir. En primer lugar porque de historiador político tengo lo mismo que de tertuliano del "TDT Party", y en segundo lugar para no aburrir mucho:

Esta crisis se remonta a la época de Felipe González. Felipito el de la izquierda, Felipito el socialista, sí, pero también Felipito el muy europeista. Tanto, tanto, que nos metió en lo que hoy es la Unión Europea, desechando cualquier esperanza de desarrollo de un tejido productivo propio para dejarnos a remolque de lo que hicieran los paises fuertes de Europa (que hoy se traduce en darnos por culo a los españoles). Recompensa: ¡sueldo vitalicio a costa de los enculado, yuhuuu!

Llegó Aznar y terminó de cagarla con la entrada en la moneda única, y como no teníamos tejido productivo, dijo: "¿Qué hacemos si no tenemos nada que hacer? Po lo que se ha hecho siempre: coger un montonaco de ladrillos y hala, a construir". Y se construyó. Se construyó, se sonstruyó y se siguió construyendo. Y para entonces, probres de nosotros que aún no lo sabíamos, se había inflado una burbuja inmobiliaria de c... Recompensa: salir en la tele muchos años después de que se termine tu mandato y que toda España hable de ti.

Y llegó Zapatero y... ¡la que lió Zapatero! En primer lugar siguió inflando la burbuja, o por lo menos mucho caso no le hizo. Hasta que ésta le explotó a él y al resto de españoles en plena cara. Luego, como nuestra crisis era ya para entonces "crisis doble mortal", resultado de unir la crisis económica global con la crisis del ladrillo nacional, entramos en una mala racha, así que había que pedir ayuda a Europa, que para ese entonces ya era Alemania, es decir, que para ese entonces ya era Merkel, y ahí vino su gran bajada de pantalones: cuando cambió la Constitución para darle prioridad al pago de la deuda contraída con Alemania, y entonces la deuda pasó a ser mucho más importante que el estado del bienestar y todos los derechos que había alcanzado el pueblo español hasta la fecha y que fueron a valer lo mismo que vale un mojón en un palo. Recompensa: dicen que el motivo de que él no vaya a la tele es porque no puede sentarse. Aún le dura el escozor.

Y entonces, por fin, llegó Rajoy. Y Rajoy... ¡le habló a un plasma, ya está!

A ver, sí, que ya sé que Rajoy ha hecho otras muchas cosas en favor de la crisis, pero es que son muy recientes, y son muchas. ¿De verdad queréis que os hablé de ellas? ¿No tenéis suficiente ya para salir a la calle y gritar con orgullo "¡soy español, español, español!", o tenéis que esperar al próximo torneo entre naciones para hacerlo?

Y ésta es la breve pero larga historia de un sinfín de despropósitos que nos han ido llevando poco a poco a la ruina. Como véis, la "herencia recibida", al contrario de lo que dice la creencia Popular, no proviene de la época de Zapatero. Tampoco de la de Aznar. ¡Proviene ni más ni menos que del ochentero Felipe González! Y los sucesivos presidentes que ha tenido esta democracia, junto con sus secuaces, han ído aumentándola más y más con sus traspasos de Gobierno. 

Por eso no es suficiente no votar a ninguno de los dos en las próximas elecciones, ¡esta gente es un cáncer, y el cáncer se extirpar, se mata! Porque si no mucho me temo que o bien el cáncer acabará matándonos a nosotros, o bien algo mucho peor: acabará convirtiéndonos en enfermos terminales.

Y con lo que está durando esta crisis y el caminito que llevamos, no me extrañaría nada que así terminrara siendo... 

domingo, 26 de mayo de 2013

Yo soy más listo que Aznar

Y más guapo y más alto. Y sí, también sé que ninguna de las tres cosas tiene ningún mérito. El título de este post es sólo un vano intento de aparentar tener un ego más inflado que el del ex presidente, pero a eso sí que no le gana nadie.

Reapareció "Jose Mari Power" en una entrevista televisiva, y se ha hablado de ello tanto o más que cuando Mourinho se mete con alguien (es decir, todos los días). Este país, que es así.

"Súper presi"aprovechó para mandarle pullas al actual Gobierno, defender a su hijita (probre), y dejar caer la insinuación de que a lo mejor, quién sabe, pudiera darse el caso... volvía a la política.

Bien, sigo escribiendo para los que han resistido y no se han suicidado después de la impresión. La buena noticia es que dudo mucho que Aznar vaya a volver a la política. La mala que su "amenaza" responde a una necesidad psicológica de permanente reconocimiento (seguramente no fue un niño muy querido) a través de la cual nuestro amado Jose Mari siente el irrefrenable impulso de decirle a los demás que es el más listo de la clase y que tiene las recetas, qué narices las recetas, ¡la fórmula mágica para salir de la crisis!

Pues bien, en un intento de emular a nuestro ídolo, me voy a atrever a compararme con él y decir: ¡yo sí tengo la verdadera fórmula mágica para salir de la crisis! Y no, no es bajar los impuestos, no es aplicar más privatizaciones, ni siquiera es "cargarse a Rajoy" (aunque esto último ayudaría bastante). Qué va, es: que gente como Aznar salga del país y no vuelva más.

Esta crisis que no es una crisis sino una estafa, tiene responsables con nombres y apellidos, tiene estafadores, y los políticos del PP y del PSOE y su altos cargos son coestafadores. Hablo de Aznar, pero también de Felipe González, de Zapatero, de Rajoy, de Rubalcaba, y de todos sus secuaces ahora y en el pasado. Mientras los aparatos de poder y las personas que le dan vida se mantengan en el poder, nuestra maquinaria seguirá estando deteriorada, viciada, inútil, podrida. Por eso no basta con que otro partido gane las próximas elecciones: hay que sacar al gusano de la manzana. Hay que desterrarles a todos.

Y ya sé que esto de obligar al exilio a miles de personas suena muy mal, muy feo, a épocas pasadas nada nostálgicas. Ya, ya... Pero una cosa es ser un nazi o un fascista, y otra por no querer parecer un nazi o un fascista acabar siendo un boy scout. Y no está la cosa como para ser un boy scout. Además, si lo pensáis bien: ¿no se está produciendo ahora, al mismo tiempo que escribo estas palabras seguramente, un exilio obligado para muchos como nosotros que ni se lo han comido ni se lo han bebido?

Hacer el bien a veces supone repartir justamente el mal. La frase me suena de algo. Ah, sí, fue Gallardón: "Gobernar, a veces, es repartir dolor". Pues ya va siendo hora de repartir un poco, precisamente, entre nuestros gobernantes.

domingo, 12 de mayo de 2013

Tsunami

Hoy se celebra en España el 2º aniversario adelantado del 15 M. Dos años en los que ha crecido la indignación, ha empeorado el panorama socio-económico-político, y se mantienen, aunque cuesta se mantienen, muchas esperanzas y sueños.

Que éstos se conviertan en realidad sólo depende de nosotros, y más de lo que hagamos que de lo que escribamos en un blog. Por eso seré breve:

Ha llegado la hora en que todas las mareas, la marea del 15M, la marea verde, la marea blanca, la marea de los seis millones de parados... confluyan en Madrid para provocar un tsunami que hunda definitivamente este sistema bastardo e inhumano. 

Ha llegado la hora de hacer un llamamiento a los líderes de los movimientos sociales (porque aunque digan que no tienen líderes, sí que los tienen, y son aquellos que se pringan día a día, que trabajan constantemente, que salen al ruedo y se llenan las botas de barro) a que hablen, a que se coordinen, a que organicen una marcha a Madrid, no para sitiar el Congreso, ¡para arrasarlo!

Porque es eso o es acabar ahogándonos en nuestra propia misera. No hay alternativa, la revolución debe ponerse en marcha de una vez, debe estallar, como estallan las olas cuando muestran la imparable fuerza del océano.