"Si luchas, puedes perder. Si no luchas, estás perdido".


miércoles, 5 de septiembre de 2012

¡Andalucía en pie!

Sanchez Gordillo, alcalde de Marinaleda, y los hombres y mujeres del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores), más otros trabajadores y jornaleros que se les han unido, han estado recorriendo durante las últimas semanas las provincias de Andalucía, en una marcha reivindicativa contra el injusto y abusivo ataque que la clase obrera viene padeciendo desde el Gobierno.

Ayer estuvieron en la ciudad de Málaga, donde un grupo de jornaleros ocuparon un banco, fueron detenidos, y finalmente puestos en libertad. En la ciudad malacitana fueron ampliamente acogidos por miembros de diferentes colectivos como el CGT o el 15-M, así como personas a título individual que simpatizan con este grupo de activos indignados. Incluso se celebró una paellada en la Plaza de la Constitución, como agradecimiento a su lucha. De los diferentes videos colgados en Internet sobre el evento, éste quizá, en el que aparece Diego Cañamero, portavoz del SAT, dirigiéndose a los medios de comunicación y a la ciudadanía en general, es el más significativo:


La marcha continúa y próximamente visitará Sevilla y Almería. Y no se detendrá ahí, sino que es muy probable que ponga rumbo a Madrid, donde próximamente se centrará el foco de atención de las reivindicaciones que se vienen produciendo del el 15 de Mayo de 2011: una gran manifestación, con la participación de diferentes colectivos y partidos políticos como IU, el 15 de Septiembre; y la acción Ocupa el Congreso (que si fueran más honestos los que la convocan, debería llamarse "Rodea el Congreso"), el 25 de Septiembre. 

Pero si por algo destaca este grupo de valientes y comprometidos hombres y mujeres andaluces, frente al resto de colectivos de protesta generados recientemente, es su rebeldía, su coraje y su determinación a conseguir un cambio real,  más que demostrado en acciones como la ocupación del banco de ayer o la sustracción de comida de los supermercados para repartirla entre familias con necesidades, hace también bastante poco. Incluso, en la manifestación de ayer en Málaga, en la que pude participar, se oyeron ya algunas voces (aisladas voces, pero sin duda valientes), llamando, por fin, a la lucha armada.

Seguro que habrá muchos que piensen que es lamentable que defienda el uso de la violencia. Pero mucho más lamentable es el hambre, la injusticia social, la distribución desigual de la riqueza o el paro. Todos estos factores, mantenidos en el tiempo, gracias a nuestra incapacidad para erradicarlos, incapacidad disimulada bajo cánticos y pancartas, traerán a la larga, mucha más muerte y miseria que cualquier revolución armada pueda provocar.

El problema en España es que venimos soportando desde hace tiempo un pesado lastre, el del franquismo. Y aquellos mismos que reprimieron a nuestros padres con aquel sistema y que hoy son los mismos que nos gobiernan a nosotros, nos han inculcado en la memoria, de una manera sutil, la idea de que cualquier acto de violencia es fascista, justo para que no podamos recurrir a ella y hacer frente, precisamente, a los fascistas, los mismos fascistas que décadas después de la caída del régimen siguen oprimiendo a los pobres y sobreprotegiendo a los ricos.

Sirva este breve análisis, sirvan mis palabras, mi pequeño granito de arena, para que, de una vez por todas, estalle el germen, ¡de la revolución!  


lunes, 20 de agosto de 2012

Pena de muerte para ellos

Fragmento de una entrevista a Robert Sapolsky, neurólogo de la Universidad de Standford, publicada en el libro El viaje a la felicidad. Las nuevas claves ciéntificas, de Eduardo Punset:

" [...] Si estudias una sociedad muy estratificada y competitiva como la norteamericana, por poner un ejemplo, compruebas que existen enormes diferencias entre los índices de salud y esperanza de vida según la posición en la jerarquía social. [...] Los factores de riesgo -la salud y el estilo de vida- sólo inciden en un tercio de la curva. Las explicaciones lógicas no bastan. Es preciso tener en cuenta los factores psicosociales. El estrés. Los descubrimientos más importantes al respecto lo corroboran. En primer lugar, demuestran que el estatus socioeconómico determina en gran medida la salud; aunque un indicador aún más fiable que el estatus socioeconómico es el estatus socioeconómico subjetivo, es decir, cómo crees tú que te van las cosas. [...] No se trata tanto de ser pobre, sino de sentirse pobre. El trasfondo de la cuestión es por qué la gente se siente pobre. ¿Por qué la sociedad les hace sentirse pobres? En segundo lugar, descubrimos que no se trata tanto de un problema de pobreza, sino de pobreza en medio de la riqueza. La injusticia, el reparto desigual de la riqueza, es el mayor indicador de que los pobres tendrán mala salud. A nadie le sorprenderá que en Estados Unidos, el país con los ingresos más dispares del mundo, existan las mayores diferencias de salud entre los ricos y los pobres. No se trata, pues, de una visión reduccionista de la salud, sino que está todo ligado con los estados psicológicos de ser pobre y sentirse pobremente tratado por la sociedad".

Datos del Banco de España recogidos en el estudio de Davies, J., Sandström, S., Shorrocks, A., y Wolff, E. (2008):

 El 90% de los hogares en España posee el 58,1% de la riqueza. Un 10% posee el 41,9% de la riqueza. A nivel global, un 10% de la población mundial tiene el 70% de la riqueza de nuestro planeta. Volviendo a España, un 25% de los hogares posee tan sólo el 2,1% de la riqueza del país.

En España, el Gobierno le baja las pagas a los desempleados, sube el IVA ahogando a autónomos y sectores de población más desfavorecidos, sube las matrículas a los estudiantes, obliga a pagar más por los medicamentos, quita las ayudas a los familiares de las personas dependientes... Pero no sube los impuestos a los ricos, ni persigue el fraude fiscal, cometido en su mayor parte por grandes empresas, ni impone el pago del IBI a la Iglesia.

En España se crea desigualdad y pobreza. Se crea estrés, por tanto, y a la larga, enfermedad y muerte. Y ante esta condena a muerte, ¿qué vamos a hacer nosotros? ¿Sentarnos alrededor del Congreso el 25 de Septiembre?

Pena de muerte para ellos. ¡Revolución social! ¡Golpe de Estado Ya!

viernes, 20 de julio de 2012

¡Golpe de Estado Ya!

Si nuestro papel en democracia se reduce a votar cada 4 años, lo cual ya es un insulto a nuestra inteligencia, nuestra dignidad y nuestra libertad, y si votamos en base a un programa que no sólo no está cumpliendo el actual Gobierno, sino que además se empeña en contravenir haciendo todo lo contrario a lo prometido, estamos en disposición por tanto de decir que este Gobierno es un fraude democrático, y durante el tiempo que dure el mismo, sometidos estaremos a una dictadura encubierta. Pero no durará mucho...

Porque aunque el Gobierno, para tomar las duras medidas que todos conocemos, se ampare en que éstas son necesarias debido a la situación de extrema necesidad del país y que es por ello que todos debemos hacer un esfuerzo para salir de ella, ¡es mentira! Porque no a todos está obligando el Gobierno a hacer ese esfuerzo. ¿Qué hay de la Iglesia, que sigue sin pagar impuestos; qué hay de los ricos, que pagan menos impuestos que los pobres; qué hay de los defraudadores (en la mayor parte, las grandes empresas), a los que incluso se les aplica una amnistía fiscal? Este Gobierno prefiere rebajarle y quitarle la paga a los desempleados o subirle el IVA a los ahogados autónomos antes que tocar un mísero euro a los bolsillos más gordos de este país (incluyendo los suyos, los de los políticos). Y lo hace porque es un Gobierno clasista, además de mentiroso, corrupto, ladrón y asesino, cuyas medidas partidarias van a condenar a una gran parte de la sociedad a una miseria absoluta mientras otra pequeña parte se sigue enriqueciendo a costa del  abusivo sobreesfuerzo de la primera.

Por todo ello estamos legítimados a derrocar a este Gobierno y exigir un castigo ejemplar de todos sus componentes ante la Ley, por constituir un evidente fraude y por terrorismo de Estado, al estar atentando contra la economía y la dignidad de la mayoría de ciudadanos de este país.  Pero este derrocamiento no lo vamos a conseguir ni con pancartas, ni con cánticos pegadizos, ni con batucadas. El "islandiazo" no va a venir solo, ¡tenemos que provocarlo!

Por eso, llamo a la ciudadanía de este país, y llamo a llamar a la ciudadanía de este país, a que se movilice de verdad de una vez por todas. A los desempleados, a los autónomos, a los familiares de dependientes, a los estudiantes, a los trabajadores, a los funcionarios... ¡Nos lo quieren quitar todo, a todos; y no los vamos a defender con manifestaciones ni con más protestas, HAY QUE LUCHAR! Y hay que hacerlo contra este Gobierno, responsable principal de nuestra situación. Y lo haremos si nos movilizamos desde cada punta y extremo de este país y nos encontramos todos en Madrid, para por fin, de una vez por todas, dejar de tomar la calle, ¡y que los ciudadanos tomemos las instituciones políticas que sustentan esta dictadura encubierta! ¡HAY QUE TOMAR EL CONGRESO!

En las redes sociales ya hay un evento organizado para el martes 25 de Septiembre de 2012, llamado "Ocupa el Congreso". Es lo mismo que decirle al enemigo qué día y hora vamos a atacar. Habrá vallas y policía que nos impedirán acercarnos ni a 500 metros. ¡Es una farsa más! Propongo desde aquí aprovechar esa fecha, en la que la participación ya se prevee multitudinaria, para que todos los que pensamos que hay que dar un paso más y derrocar definitivamente a este Gobierno, nos encontremos allí en Madrid el día 25 de Septiembre, y rodear el Congreso, y atacarlo si resulta preciso, y no abandonar bajo ningún concepto nuestro asedio hasta conseguir entrar o que los políticos se vayan, ¡hasta que se vayan para siempre! NO VAMOS A OCUPAR LOS ALREDEDORES DEL CONGRESO, VAMOS A SITIARLO. 

El golpe de Estado no es una utopía, ha comenzado ya. Aquí, en la red. Ayuda difundiendo este mensaje y otros que vayan circulando en la misma dirección para que el sueño se convierta en realidad. Ayuda a que arda la red y pronto veremos cómo se quema el Congreso.

martes, 3 de julio de 2012

Una marea roja, una marea negra

Soy aficionado al fútbol, y como tal, admiro el reciente éxito de La Roja en la Eurocopa, al conseguir, además del trofeo, ser la primera selección en la Historia que consigue tres títulos consecutivos (Eurocopa, Mundial y de nuevo Eurocopa). Sin embargo...
Pues sin embargo, la masiva celebración del gran éxito de la selección, en contraste con la respuesta menos mayoritaria en las manifestaciones (salvo exepciones gratas), no hace otra cosa que poner de manifiesto el GRAN FRACASO de España como sociedad.
Además de campeones del Mundo y de Europa en fútbol, también lo somos en paro juvenil, en corrupción, en fraude fiscal, en deuda privada que pasa a ser pública, en privilegios a la casta política y a la iglesia, etc, etc, etc. Todo esto último no es motivo de celebración, ni de orgullo patrio, ni de superhisteria colectiva ni exaltación estúpida de la alegría. Es motivo de lucha, de sacrificio, de cambio, de revolución. Pero la lucha, el sacrificio, el cambio y la revolución no son tan divertidos como cantar un gol o salir al centro borracho enseñando una bandera., sino que requieren esfuerzo. Y en España, no estamos por la labor.
O quizá sí, después de todo, no en vano, fue aquí donde se inició la Spanish Revolution.
De momento, tenemos dos oportunidades para demostrar que en este país hay cosas que nos importan más que el fútbol, porque son fundamentales para nuestra dignidad como personas, como por ejemplo el trabajo. La primera:



Y la segunda:



Y tranquil@, si te lo estás pensando tengo una buena noticia para ti: en Julio no hay fútbol.

sábado, 16 de junio de 2012

Un firme paso hacia delante

Retomo el blog después de un cierto tiempo de parón.
La verdad es que han pasado tantas cosas durante este tiempo que no sé por dónde empezar. No sé si hablar de Bankia, de Rodrigo Rato (querellado por el 15M, por cierto, ole), de Carlos Dívar, presidente del consejo general del poder judicial (ya sé que el término presidente en estos casos, así como el organismo al que va asociado, se suelen poner en mayúsculas, pero yo no lo voy a hacer; cosas mías seguramente, estaré raro) y del tribunal supremo, o si hablar del profundo apasionamiento de nuestro presidente (insisto, cosas mías) por la roja, o tal vez de la prima de riesgo y su puñetera madre.
Pensándolo bien, todos estos personajes (Rato, Dívar, Rajoy...) no se merecen ni la distinción de aparecer con su cargo escrito en inicial mayúscula, y tampoco ni siquiera la de aparecer en mi blog. En esta ocasión, prefiero hablar de GENTE, de PERSONAS, de carne y hueso, y con MORAL, ÉTICA, PRINCIPIOS Y CORAJE, valores ajenos a los seres petulantes que he nombrado anteriormente.
GENTE como los vecinos de Torrelodones que gobiernan su municipio tras haber acabado el año pasado con 24 años de gobieno del PP y haber formado una agrupación que ganó las elecciones y que ha conseguido un superávit de 5,4 millones de euros (el anterior gobierno, el del PP, consiguió uno de 600000, casi cinco veces menos, y porque inició una política de austeridad recientemente). No son políticos profesionales, y lo están haciendo mucho mejor que sus antecesores. ¿El secreto? Muy simple: VERGÜENZA. Han eliminado gastos innecesarios derivados de coches oficiales lujosos, de cargos de confianza con sueldos millonarios, de comidas y aperitivos propios de banquetes de boda, y etcétera, etcétera. Lo dicho, para hacer esto, sólo había que tener un poco de vergüenza. Y no creo que vivan mal desde que ocupan sus puestos en el ayuntamiento, y además, con dignidad. Y por otra parte, sus vecinos están bastante contentos (como para no estarlo). Podéis ampliar esta noticia con el siguiente vídeo, Reiniciando España, que es el último Salvados (el programa de Jordi Évole). Es muy interesante el vídeo: además de lo del ayuntamiento de Torrelodones, también habla de cooperativas, de la banca ética... Pero si váis apurados de tiempo, podéis leer la noticia que he puesto justo debajo del vídeo, haciendo referencia al tema de los vecinos de Torrelodones.



Más gente que vale la pena: los mineros. Un grupo de trabajadores que con su lucha, han dado una lección a todo el 15M del mundo entero. Eso es entrega, eso es coraje. Ese es el coraje de un grupo de hombres que por tratar de no verse abocados al paro, al hambre, a la miseria, a la deshonra, son capaces de poner su vida en juego, enfrentándose a la policía y a la guardia civil, cortando carreteras y vías de tren, invadiendo el Congreso e interrumpiendo una sesión de los diputados. Y lo hacen para sobrevivir, para hacer cumplir al gobiernos las promesas que le hicieron y de las cuales depende su sector. No lo hacen por la independencia de una porción de tierra, ni por Dios ni por Alá, lo único que quieren es, maldita sea, una vida digna. Y estas son algunas de las imágenes que muestran hasta dónde son capaces de llegar para conseguirlo:






A mí, como a la gran mayoría, la crisis me afecta, y este bastardo sistema injusto e inhumano también. Por ello estoy ya demasiado quemado como para no decir lo que pienso: el 15M debe dar un firme paso hacia delante. Basta ya de manifestaciones que sólo sirven para desfogarnos, basta ya de ser una lavadora de conciencias. Nos jugamos la misma vida, y no es sólo una frase: en Grecia, desde que se inició el rescate, la tasa de suicidios ha pasado de ser la más baja de Europa a la más alta. Mucha gente se está quitando la vida porque ya no puede hacer frente a sus deudas, a sus gastos, a sus necesidades básicas, ¡porque ya no pueden más! Y aquí en España, por mucho que se empeñe el gobierno en decir que no ha habido rescate, ¡vamos siguiendo un camino muy, muy paralelo! Nos están matando. Y ante tal ataque, los cantos de protesta y los vídeos reivindicativos en el youtube se nos quedan ya muy cortos.
15M, sirvan estos dos ejemplos que he expuesto como alternativas a la determinación que hemos de tomar desde ya: o luchamos como están haciendo los compañeros mineros, o, como los vecinos de Torrelodones, cogemos el toro por los cuernos y nos metemos en política. Es decir, o los matamos a todos o los echamos. Esto, no puede seguir así.


miércoles, 16 de mayo de 2012

Cumpleaños indignado

Hoy es el día después del aniversario del 15M, celebrado de forma multitudinaria con las manifestaciones del día 12 de Mayo y las actividades y concentraciones posteriores en toda España y más allá de nuestras fronteras.

En Málaga, supongo que como en muchos otros sitios, lo vivimos de una forma especial. Sobre todo ayer, día del cumpleaños, día en el que nos concentramos centenares de personas en la Plaza de la Constitución y muchos revivimos las sensaciones que tuvimos por esta época el año pasado con las acampadas. Hicimos una cadena humana que rodeó toda la plaza y los cánticos copyright del movimiento volvieron a escucharse bien fuerte, bien alto. Fue precioso, nostálgico y esperanzador.

En la siguiente imagen podéis ver (para aquellos que no hayan podido asistir) las actividades que hemos realizado durante estas tres jornadas posteriores a la manifestación. Cada ciudad, claro está, ha tenido las suyas, con un nivel de paticipación siempre bastante alto, así que sirva este planning simplemente como ejemplo de algunas de las cosas que se han estado haciendo:


Una de las actividades más interesantes y que se vivió ayer en la plaza fue un debate sobre la continuidad del movimiento. Debate, por supuesto, para nada terminado y que será y debe ser continuo. Una cosa está clara: durante estos días hemos demostrado, a lo largo de todo el país que, aunque nos daban por muertos, ¡estamos muy vivos!

Sin embargo, es evidente que hay muchos aspectos que abrir a la autocrítica, que mejorar, y que mejorararn. Desde mi punto de vista, podemos hablar de tres corrientes de utilitarismo, por así decirlo, del 15M. Es decir, ¿para qué nos sirve el 15M? Pues seguramente, para muchás más cosas que las que yo voy a exponer a continuación, pero creo que principalmente para:

1. Para ser un punto de encuentro. Un punto de encuentro de la indignación, donde nos desfogamos, donde nos reeducamos, y donde nos apoyamos. El 15M nos ha servido a muchos para darnos cuenta de que no estamos solos, de que había más gente con los mismos pensamientos, con las mismas inquietudes y con las mismas ganas o más de cambiar la situaciones de injusticia y desigualdad. Creo que ni siquiera hace falta decir que esta corriente ha estado funcionando y funciona, bien no, de puta madre.

2. Para autoorganizarnos. Crear, mantener y desarrllollar alternativas al sistema es un deber necesario. Y en esa línea vamos: están proliferando en cada punto del país las redes de apoyo mutuo, redes autogestionadas de consumo, huertos urbanos, periódicos autofinanciados y un largo etc. Esta corriente va lenta (inevitable, hemos estado la mayoría de nosotros demasiado tiempo viviendo bajo el amparo del Estado, como para cambiar esto de golpe, lo que sería impensable), pero va, lo que ya es decir.

3. Para hacernos oír. Para que se hagan oír nuestras reivindicaciones (que son las mismas que la gran mayoría de la población), para reclamar lo que es nuestro, lo que nos pertenece, o nos pertenecía y nos han robado: una auténtica soberanía popular. Hemos conseguido que se pongan cosas sobre la mesa, como la dación de pago, hemos parado desahucios, incluso no me cabe la menor duda de la influencia de nuestras demandas en la elaboración de la nueva ley de trasparencia. Sin embargo, esta es la corriente que va peor de todas, porque es la más difícil de hacer que fluya; es decir: ¿cómo hacemos política, sin hacer política? O dicho de otro modo: ¿cómo participamos en un proceso de toma de decisiones del que estamos (no el 15M, sino todos los ciudadanos) completamente excluidos? En este sentido, hemos entrado en una especie de bucle de protesta, en el que nos manifestamos, y nos volvemos a manifestar, y de nuevo nos manifestamos otra vez... Y no pasa nada más. Bueno, sí, algunas veces nos pegan. 

¿Cómo solucionamos este problema, cómo diantres conseguimos salir del bucle? No voy a hacer una propuesta de acción al respecto, porque si lo hiciera me cerraban el blog y me metían preso (los que me leéis con asiduidad ya sabéis que mi indignación no es moderada en cuanto a lo que impetuosidad se refiere). Lo que sí voy a hacer es una propuesta actitudinal. Veréis, es mucho lo que nos jugamos: la reforma laboral, al establecer una relación completamente desigual entre el empresario y el trabajador, nos condena a trabajar más (los que tengan la suerte de hacerlo) para ganar menos; y los recortes, con la excusa de la deuda, pero con el objetivo verdadero de desmantelar el estado del bienestar y facilitar la privatización, van a obligarnos a pagar por cosas (cosas = necesidades básicas ) por las que antes no pagábamos. Es decir que vamos a trabajar más, también vamos a tener que gastar más, pero vamos a cobrar menos. Usease: que vamos para pobres. Y eso es lo que pretenden, empobrecernos. Porque si somos pobres no nos podremos ni quejar, daremos gracias por al menos tener un trabajo. Si somos pobres, salimos rentables (cobramos poco) y finalmente salimos productivos (ya que trabajamos más). Y seguimos gastando lo mismo, sólo que ahora, en lugar de una televisión de plasma o un movil con Internet, lo haremos en salud y educación (que es donde va a estar el negocio a partir de ahora). Pero habrá mucha gente que será tan pobre que ni siquera esto se lo podrá permitir. Y la pobreza generará (como ha generado siempre) ignorancia, enfermedad, violencia autodestructiva (hacia nosotros mismos, ya que los estratos del poder serán intocables), tristeza, mucha tristeza, y en último término, la muerte. Por eso yo os digo que lo que nos estamos jugando, ¡es la vida! Y cuando está en juego algo tan importante como nuestra propia supervivencia, los jugadores deben ser fuertes y las apuestas arriesgadas. Nuestro esfuerzo, nuestro coraje, nuestra implicación, y nuestras valentía y osadía, han de ir en consonancia al nivel del juego. Porque o ganamos, o perdemos y morimos.

He prometido que no iba a decir qué hay que hacer y lo voy a cumplir (no me considero además poseedor de tal respuesta). Pero sí os invito a haceros la siguiente pregunta, que considero inevitable para garantizar la continuidad del 15M: ¿qué otro paso (o salto) hay que dar, qué más hay que hacer, para que de una vez nos hagan caso? 

Un año después hemos demostrado que seguimos tomando la plaza, un año después seguimos en las calles. Un año después el 15M sigue vivo, y su espíritu, y la indignación, que continua a flor de piel. Un año después seguimos removiendo conciencias, reeducando, aprendiendo a autogestionarnos, reclamando lo que es nuestro: un mundo justo e igualitario para todos. Y si somos exigentes y, intransigentes, no pararemos. Feliz cumpleaños 15M. Y más que nunca, ojalá, que cumplas muchos más.

jueves, 3 de mayo de 2012

12 razones para salir el 12 de Mayo a la calle.

Este 12 de Mayo se pondrá en marcha de nuevo una manifestación a nivel internacional que se prevé tan masiva como la del 15 de Octubre. Se están preparando acampadas y otras formas de protesta en todas la ciudades de España y más allá de nuestra fronteras; una celebración por adelantado del cumpleaños del movimiento 15 de Mayo, el movimiento de los indignados, el tuyo, el mío, el nuestro. Pero además de este aniversario, existen otras sobradas razones para asistir y reivindicar, para estar ahí, para dejarte ver y oír. Éstas son sólo algunas de ellas.

1. Porque las políticas recientes de los partidos mayoritarios, PSOE y PP, han puesto sobradamente de manifiesto que no vivimos en una democracia, sino en una dictadura encubierta. El PSOE porque llamándose partido de izquierda ha hecho política de derecha, lo que le ha valido la pérdida de cientos de miles de votos, y el PP porque dijo en campaña que no iba a subir los impuestos, que no iba a subir el IVA, que no abarataría el despido... Ha hecho todo eso y además se ha incrementado el paro, cuando prometieron que bajaría con su gobierno. Si nuestro papel, diminuto papel, en el funcionamiento de la democracia, se reduce a votar cada cuatro años, y lo hacemos basándonos en las medidas que supuestamente van a tomar según el programa que nos presentan, y luego no sólo nos las llevan a cabo sino que justamente hacen lo contrario, entonces, ese papel se reduce a qué. A nada. Soberanía popular = 0. Y si el pueblo no tiene la soberanía nos encontramos sumidos en una dictadura, estamos sometidos por dictadores que además de reprimirnos nos toman el pelo, y ante el sometimiento sólo cabe, ¡la rebelión!





2. Porque además de desmantalar el estado del bienestar con su política de recortes, están pisoteando nuestro orgullo, nuestra dignidad y menospreciando nuestra inteligencia. Sí, al tomarnos de nuevo por tontos. No se puede, de ninguna de las maneras, defender una política de austeridad, al mismo tiempo que de forma simultánea se derrocha en aspectos superfluos, como aeropuertos sin aviones, monarquía, iglesia o hasta un cuadro del anterior presidente del Congreso que ha costado más de 82000 euros. Suponiendo que, de forma inexcusable, hubiera que asumir recortes, repito, de ninguna de las maneras, se puede defender que esos recortes afecten a la sanidad, a la educación o al bienestar social, mientras existan esa serie de gastos tan humillantes y que salen de nuestros bolsillos, del bolsillo de todos. ¡La sanidad, la educación y el bienestar sería lo último que se tocara y no lo primero!





3. Porque hemos creado o dejado crear y mantenemos a una clase política que no necesitamos y que nos perjudica más que beneficiarnos. Entre ministros, diputados, senadores, parlamentarios de la CCAA, alcaldes y concejales de los ayuntamientos y los cargos de las diputaciones provinciales, ¿alguien se hace una idea de los cargos políticos que hay en España. Pues se ha cuantificado, y en el siguiente enlace se muestra el resultado. Pero lo realmente injurioso no es el número sino que, si nos ponemos a comparar, tenemos casi el doble que el segundo país con más políticos en Europa después del nuestro. Nosotros por supuesto ocupamos el primer puesto en el ranking. En serio, ¿esto, en un país como el nuestro con más de 5 millones de parados, es admisible? No, es intolerable.


4. Porque, hilando con el tema del paro, en un país con una tasa de desempleo tan extremadamente alta como la nuestra, sobre todo la juvenil, la prioridad debería ser crear empleo. De hecho, según las encuestas, es la principal preocupación de los españoles. Sin embargo, la prioridad para el gobierno está siendo, sin lugar a dudas, la austeridad. Austeridad que según todos los expertos economistas no sólo no creará empleo sino que lo destruirá (algunos vaticinan que durante 2012 el paro se elevará hasta los 6 millones), y austeridad impuesta desde Bruselas, con dama Merkel a la cabeza, y con el objetivo primordial de pagar la deuda a los bancos (en su mayor parte, alemanes). ¿Esto es lo que hemos votado los españoles, esto es lo que queremos, pagar la deuda y no trabajar? La voluntad de los españoles es la de trabajar y poder tener así una vida digna, pero la que se está imponiendo es la de los bancos y los poderes financieros, de los que son vasallos los políticos, poniéndose de manifiesto de nuevo que estamos bajo una dictadura.



5. Porque no es una crisis, es una estafa. Ya que, aún habiendo que establecer el objetivo de pagar la deuda como prioritario antes que cualquier otro, incluso por encima de reducir la altísima tasa de desempleo, ¿quiénes tienen que pagarla? Los que la han creado, sería la respuesta más razonable. Y lo han hecho en su mayoría los mismos que se están favoreciendo de esta crisis, los poderes económicos: bancos, multinacionales, inversores, especuladores... Los mayores porcentajes de la deuda viene de ellos, y no de las familias y ni siquiera de la inversión del Estado en lo público. Los bancos juegan con tu dinero, lo pierden, se lo piden al Estado y luego cuando el Estado entra en déficit por culpa del paro (se gasta más, se ingresa menos), y por culpa del dinero prestado a la banca, ésta ahora se lo presta al Estado pero a unos intereses mucho más altos. El negocio del siglo. Y los perjuicios y sacrificios al final a quién se le exigen. A los ciudadanos, los que menos culpa tenemos de todo.



6. Porque mientras se pone toda la carne en el asador por salvar a la banca, a los mercados y a un sistema que nos roba y que nos subyuga, se ignora la pobreza en la que vive más de medio mundo. Creo que esta imagen lo deja bastante claro.


7. Porque están lucrándose con nuestra miseria. Ya que, en realidad, no es que ignoren la pobreza, es que la crean. Y lo hacen porque se benefician con ello. Si no, ¿por qué instalan las multinacionales gran parte de sus centros de trabajo en paises del tercer mundo? Porque la mano de obra es barata. Y quieren que siga siendo así. Y si pueden aumentar el chollo, mucho mejor. De hecho, la brutal reforma laboral del actual Gobierno, aunque impuesta por los empresarios, y que no contiene ninguna medida que vaya a crear empleo (más bien parece lo contrario), va encaminada a eso, a empobrecernos, para que trabajemos más a cambio de menos. Creando una relación totalmente desigual entre el empresario y el trabajador, ¿alguién puede pensar que no vaya a ocurrir así? Pero antes derramaré sangre que dejar que se lucren con mi sudor.



 8. Porque además de pobreza, se está aumentando la desigualdad. Es increíble, pero gran parte de los problemas del Estado se resolverían si se acabara, o al menos se luchara con mayor contundencia, contra el fraude fiscal. Fraude fiscal que principalmente llevan a cabo las grandes empresas y grandes fortunas. Los que más tienen son los que menos aportan, y a los que menos tenemos nos chupan hasta la sangre. Así, los ricos son cada vez más ricos y en consonancia los pobres cada vez más (en número; se está acabando con la clase media) y cada vez más pobres. Se establece por tanto una situación desigual, tremendamente injusta. Y ante la injusticia hay que luchar hasta las últimas consecuencias. En lugar de eso, el gobierno ha aprobado una amnistia fiscal que de nuevo beneficia a los más poderoros frente al pueblo. ¡Denigrante!



9. Porque no quiero condenar a mis hijos o los hijos de mis hijos a un mundo sin recursos naturales. El capitalismo descontrolado, ese monstruo al que se le ha dado el nombre de neoliberalismo, está destruyendo el planeta. Dentro de no muchos años, y posiblemente nosotros vivamos para verlo, el mundo que conocemos no tendrá nada que ver con aquel. Todo se basa en la producción y en el consumismo, y se obvia en este proceso suicida a las personas, que somos tratadas como mercancías, y a la Madre Tierra, que esbrutalmente saqueada. Es muy sencillo de explicar: la base de un sistema infinito, sin límite, está siendo un elemento finito: los recursos. No se sostiene, vamos directos al abismo, a aquel que nos están empujando. Pero quiénes lo sufrirán antes. Un 1% de la población no lo hará porque controlan las riquezas. Hablo, cómo no, de los banqueros, grandes empresarios y líderes mundiales. Ellos sí sobrevivirán, manteniendo además una vida de opulencia, mientras se desvanece un mundo que ellos se han empeñado en destruir. A no ser que nosotros les hagamos frente. Somo el 99%, ¿no? Somos más, podemos ganar.



10. Porque un mundo mejor es posible. Un mundo sostenible, con futuro, para nosotros y para nuestras futuras generaciones. Un mundo en el que exista la igualdad, la justicia, en el que las personas vuelvan a estar por encima del dinero y no al servicio de éste, en el que el amor no sucumba al euro o al dólar. Pero ese mundo, sólo será posible contigo. Y con tu implicación.



 11. Porque sí sirve. Salir a la calle, protestar, reivindicar, impicarse más o implicarse menos, pero estar. Se consiguen cambios, algunos a corto plazo otros a largo, algunos más visibles y otros menos, pero los primeros, se producen en nosotros mismo, en la gente, en la sociedad, en ti, en mí. Empezamos hace casi un año manifestándonos en España, hicimos acampadas que luego fueron apoyadas en toda Europa, en todo el mundo. El 15 de Octubre personas de los cinco continentes salieron a la calle; fue algo que nunca había pasado en la Historia. Los medios de comunicación, controlados por los poderes económicos, lo minimizan u ocultan, pero la verdad es que lo que está pasando es grande, muy grande. Y debe ir a más. Porque, por todo lo expuesto anteriormente, hay razones de sobra para no perderse esto. Razones de sobra para soñar, para luchar, para vencer.



12. Y porque... Qué narices. Amigo, amiga, porque ya es primavera.